Jose Antonio Rosillo estrena a España en Puebla




El balear de 23 años gana la medalla de bronce en la categoría de -68kg. Lua Piñeiro y Raúl Martínez se quedaron a las puertas.

Asbaghikhanghah. No, no ha sido un error, no se ha ido la mano sobre el teclado, Asbaghikhanghah es un apellido que jamás olvidaría Jose Antonio Rosillo si fuese capaz de memorizarlo. La palabreja identifica al taekwondista iraní que apartó al balear de luchar por el oro mundial en la categoría de -68kg -oro que el tipo de nombre impronunciable logró después- y que lo llevó a un bronce que ya tenía asegurado y que suponía en la madrugada del miércoles al jueves, tercera jornada de campeonato, la primera medalla española en Puebla 2013.  Y no es que el asiático le arrasara. Rosillo aguantó el combate igualado hasta el último asalto, en el que el hombre de las consonantes se distanció hasta el 3-8 final. Para llegar hasta ahí, Rosillo tuvo una jornada maratoniana que le llevó por cuatro continentes. De Brasil venía Pigozzi, su víctima en primera ronda, de Grecia Papadopoulos, caído después, de Tailandia Tanjai, olvidado en cuartos y de Egipto Zaki, el hombre frente al que Rosillo ganó, con sólo 23 años, su primera medalla en su primer mundial doblándole en el marcador.

Jose Antonio Rosillo, bronce en el mundial de taekwondo. Ulises Ruiz Basurto - EFE

Jose Antonio Rosillo, bronce en el mundial de taekwondo. Ulises Ruiz Basurto – EFE

Un poco menos lejos llegó la gallega Lua Piñeiro, que se quedó en cuartos, la ronda que separa a las medallistas del resto. Para ello tuvo que superar a la local Támez y a la iraní Izadi, pero no pudo con Chuang. La taekwondista de Taipei de 67kg venía en racha tras arrollar a la favorita de la categoría, Tatar, y también se llevó por delante a la española antes de caer en la final ante la francesa Niare, nueva campeona.

Antes de eso, el martes se había disputado la segunda jornada de mundial, de blanco para España. Cerca estuvo de que no fuera así Raúl Martínez, de 22 años, en la categoría de -74kg, donde se quedó a las puertas de las medallas, tres rondas más lejos que hace dos años. Y eso que empezó inmejorable, arrollando por 12-1 al trinitense Browne, para dejar después por el camino al polaco Kolecki. Ya en cuartos, con el pabellón en contra, a Martínez sólo le derribó el local Uriel, que aseguró metal y después ganó en casa el primer oro para los mexicanos en su Mundial. Menos suerte tuvo en -49kg la jovencísima Paula Benes, que cayó a la primera frente a la italiana Giordano aunque no lo tuvo lejos (8-10).


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