España inicia en Burgos la defensa de su cetro europeo




 

Hasta el mejor escribano echa un borrón. En clave olímpica, el error caligráfico del fútbol español fue de gran magnitud, en forma de bochornosa eliminación durante la fase de grupos de los Juegos. Londres fue testigo de un conjunto con las ideas difusas, extenuado en lo físico y desnortado en el rectángulo de juego, con todos sus componentes rindiendo muy por debajo de su nivel habitual. Milla, director del esperpento que representaron los jóvenes españoles a lo largo de su breve experiencia británica, pagó los platos rotos en forma de destitución. El testigo lo recogió Julen Lopetegui, avalado por sus recientes éxitos en categoría sub-19. Su balance de resultados en la antesala de la selección absoluta es satisfactorio, un empate ante Suiza para sellar matemáticamente la clasificación y una goleada ante Croacia en el último encuentro de la fase de grupos.

El principal objetivo del ex guardameta se acercará bastante al campo psicológico. Más que contrarrestar el poderío del rival, igualmente necesario, deberá incentivar el talento innato de sus pupilos, borrando de su cabeza la ansiedad por hacer olvidar a la mayor brevedad posible la traumática eliminación en el evento olímpico. Londres y el fallido intento de medalla son cosas del pasado y el presente por el decisivo play-off ante Dinamarca que les permite defender el título conquistado en el país nórdico en 2011. Para ello, el técnico guipuzcoano está teniendo que enfrentarse a una plaga de lesiones que está asolando a su nómina de convocados. A la lesión de Thiago Alcántara, brújula indiscutible de esta selección, se sumó la de Koke y posteriormente la de Tello que, aunque se perderá el partido de ida, es posible que se encuentre disponible para el segundo encuentro. Jesé iba a ser uno de los reemplazantes pero unas molestias físicas impidieron al canario sumarse a la expedición y su lugar lo ocupó su compañero de equipo Morata.

Pese a las bajas, Lopetegui ha podido formar un conjunto a tener en cuenta, con pesos pesados presentes en los Juegos Olímpicos como De Gea, Montoya, Íñigo Martínez, Isco o Muniain, bien complementados con otros jugadores de gran importancia en la fase de grupos de esta clasificación para el Europeo sub 21; son los casos de Marc Bartra, Illarramendi, Sarabia o Rodrigo, máximo artillero con siete goles en ocho partidos. La principal novedad introducida por el preparador vasco reside en el ascenso de Deulofeu, clave por su verticalidad para romper esa horizontalidad de la que pecó el combinado olímpico español el pasado verano. En líneas generales llega en buen momento el enfrentamiento para esta selección sub-21. Todo apunta a que De Gea ha logrado convencer a Ferguson a base de paradas en sus últimos encuentros, Montoya viene de completar una elogiada actuación en el choque tremendamente exigente frente al Real Madrid y los malaguistas Camacho e Isco han protagonizado un inicio de campaña fulgurante tanto a nivel nacional como europeo. No hay excusas ni margen para los borrones.

DUROS PESE A LA AUSENCIA DE SU INSPIRADO GOLEADOR

Cuando Martin Wieghorst, seleccionador danés sub-21, confeccionó la lista para el doble enfrentamiento ante España ya sabía que su ataque no iba a ser tan brillante como él desearía. Andreas Cornelius, de 19 años y uno de los goleadores más en forma de los países nórdicos, recibía su segunda llamada con el combinado nacional absoluto y no podía aprovechar su repertorio de remates y su buen momento de forma para poner en un brete a los jóvenes zagueros españoles. Al conocerse la ausencia del delantero del Copenhage, inmediatamente todas las miradas se centraron en Niklas Helenius. El espigado ariete del Aalborg, máximo anotador durante el proceso clasificatorio, viene de conseguir un doblete en su último encuentro liguero y constituye la referencia goleadora de este conjunto. Pese a su envergadura ofrece un buen rendimiento cerca de la banda derecha, aprovechando su zancada y su facilidad para rematar al primer toque. Como punta de lanza el corpulento Makienok, un ariete de más de dos metros ideal para trasvasar el juego desde la zaga hasta la delantera a base de envíos largos. Escoltándole en la búsqueda del gol se encontrará Emil Larsen, centrocampista ofensivo capaz de adaptarse a cualquier posición por detrás del punta. Por su manejo de ambas piernas, verticalidad y peligrosas diagonales para sacar su potente disparo representa un gran activo ofensivo para cualquier técnico.

Con casi toda seguridad en el banquillo esperará su oportunidad el. Junto a él Viktor Fischer, el talentoso atacante del Ajax es el benjamín de la expedición y aunque se le augura un futuro brillante, esta eliminatoria parece demasiado prematura para su carrera. En la sala de máquinas es el capitán Mads Albaeck el encargado de comandar las operaciones, acompañado por el llegador Kasper Kusk. El mediocentro del Midtjylland ofrece un buen trato al cuero pero adolece de intensidad, algo que se puede acentuar ante el elevado nivel técnico de los centrocampistas españoles. Custodiando la espalda del capitán se encuentra otro de los puntos fuertes de este combinado, la pareja de centrales formada por los zurdos Vestegaard y Zanka Jorgensen. El zaguero del Hoffenheim ha sido el líder de la retaguardia nórdica y el defensor del PSV, internacional absoluto, regresa a la sub-21 para volver a la dinámica del combinado nacional tras superar una grave lesión. Ambos aportarán presencia física sin agobios en la salida de balón, sin renunciar a constituir una amenaza ofensiva en las jugadas a balón parado.

Al aficionado español un apellido le llamará la atención nada más echar un vistazo a nómina danesa de convocados. Y es que Andreas Laudrup, hijo del talentoso Michael, es otro de los componentes del ataque dirigido por Martin Wieghorst. Hace años tuvo un paso fugaz por Valdebebas y la última campaña se coronó campeón con el sorprendente Nordsjaelland. Olfato goleador sin regularidad en el juego para un mediapunta que deberá suplir la ausencia de Sloth, quien causa baja tras recibir su primera convocatoria con el combinado de Morten Olsen. Dinamarca es una selección que, pese a no conocer la derrota durante toda la fase de grupos, fue incapaz de superar en la clasificación a su homóloga serbia. Sin embargo, España no entiende de relajaciones y así lo refleja su capitán. “Llegan invictos de la fase de grupos y físicamente son fuertes, por lo que nos lo van a poner muy difícil en los dos partidos” afirma De Gea. En la misma línea se mantiene Lopetegui que pronostica “un enfrentamiento tremendamente exigente”. Burgos será la primera batalla, pero Aalborg dictaminará el final de la guerra por una plaza el próximo mes de junio en Israel.


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