En un cruce de caminos entre: deportistas olímpicos y sus vidas en la mesa de poker.




Una mujer con una demoledora determinación, la fría rivalidad escandinava y una eminencia destrozador de récords.

A lo largo de la historia, los atletas-especialmente los Olímpicos- han tenido un gran estatus, como personas a las que no se les puede ayudar pero a las que sorprende ver lo relativamente fácil que alcanzan sus objetivos. De prácticamente todos los rincones del mundo, varios aficionados siguen con pasión el legado de estos soñadores que se presentan para ser campeones olímpicos, así como embajadores de sus respectivos deportes. Y sin que nadie se de cuenta, la vida útil de estos atletas en los Juegos Olímpicos pronto es consumida por el padre tiempo y llega la fase inevitable de su carrera: la retirada. Entonces llega un momento en sus vidas donde estas personas por desgracia han de dar la espalda a sus pasiones; pero afortunadamente algunos de ellos encuentran un camino hacia un campo más sutil pero altamente competitivo como es el poker.

phelps11 (1)El Mundo vio como la jugadora holandés de hockey hierba, Fátima Moreira de Melo, subió poco a poco puestos junto con su selección en el podium olímpico, desde el bronce de Sidney 2000, la plata de Atenas cuatro años más tarde, y finalmente alcanzando el oro en 2008 durante los Juegos Olímpicos de Beijing. Los aficionados del Cross-country disfrutaron con la amistosa rivalidad entre el sueco Marcus Hellner y el noruego Petter Northug en los Juegos Olímpicos de invierno, antes de que su rivalidad cruzase las fronteras escandinavas a para ser renovada en una nueva superficie. Y ¿quien puede olvidar al hombre con más reconocimiento olímpico de todos los tiempos, Michael Phelps, y todos sus méritos y récords del mundo que rompió en la natación? Estos honorables atletas no solo llevaron medallas olímpicas alrededor de sus cuellos, sino que también aprendieron y desarrollaron una mentalidad feroz después de disputar importantes torneos por todo el mundo.

Fatima de Moreira de Melo es probablemente la que más la deportista olímpica que más consiguió en el mundo del poker. Después de los Juegos de verano, ella jugó numerosos torneos importantes de poker, incluyendo cuatro World Series eventos de poker y un puñado de torneos de torneos del European Tour. La mencionada rivalidad escandinava entre Hellner y Horthug se esquió entre las mesas de fieltro donde el WSOP de 2010 estuvieron mano a mano con algunos de los mejores jugadores del mundo. Y después de retirarse de la natación en 2012 Michael Phelps chapoteó en a lo grande en el poker jugando partidas de altas apuestas en Las Vegas y entró en la mesa final en el Caesars Palace Classic. Incluso el 18 veces campeón olímpico llegó a ser un jugador habitual en los grandes torneos de poker como jugador y como seguidor y estuvo viajando alrededor del mundo apoyando varios eventos. Phelps es sin duda uno de los más grandes y uno de los fans más notables de este juego de cartas. No está allí solo para jugar, sino también para aprender algunas de las técnicas de los mejores profesionales. Considerando su gran éxito en los Juegos de Beijing-donde ganó ocho medallas- no es sorprendente que partypoker publicase en su blog una carta abierta para el Asian Poker Tour para invitar al campeón al gran evento en Macao.

Estos grandes atletas demostraron a todos que sus carreras post-olímpicas no tienen porque limitarse a sus respectivos deportes. Esto destaca como son personas que tanto dentro como fuera del deporte, pueden escalar hasta donde solo unos pocos llegan. El viaje de estos olímpicos desde llevar la antorcha olímpica a lo largo de sus países a prender fuego a sus rivales en las mesas de poker es un testimonio de como un individuo puede ser tan grande, como su compromiso y agallas para ir con un All-in cuando alcanzan el último cruce con el deporte.


Deja un Comentario