Pequeño pero matón




Rafael Lozano en Sydney 2000. Foto: cordobapedia.wikianda.es

Rafael Lozano en Sydney 2000. Foto: cordobapedia.wikianda.es

El boxeo es uno de los deportes olímpicos con condiciones especiales de participación, ya que solo pueden ser olímpicos los boxeadores amateur. Esto ocasiona que las grandes figuras de los rings no puedan participar bajo la bandera de los cinco aros, pero eso no es un impedimento para ver a grandes figuras de este deporte en las citas olímpicas. España contó con uno de los grandes boxeadores olímpicos de los últimos años que, tras su éxito en varios Juegos Olímpicos decidió dar el salto al profesionalismo, aunque no tuvo tanto éxito. Este hombre es Rafael Lozano Muñoz, “El Balita”.

Rafael Lozano Muñoz, más conocido como “El Balita” nació el 25 de enero de 1970 en Córdoba y pronto se interesó por el boxeo. El mayor hándicap para Rafael Lozano siempre fue su peso (pesa 47,9 kg y mide 150cm), que le obligó a competir en el peso “minimosca”, donde alcanzó grandes éxitos. Con tan solo 22 años debutó en unos Juegos Olímpicos. Sería en Barcelona 92 donde haría su debut olímpico y lograría un más que digno diploma olímpico. El cordobés derrotó al sudafricano Fana Thwala y al estadounidense Eric Griffin, pero en tercera ronda cayó derrotado ante el cubano Rogelio Marcelo.

En 1996, antes de acudir a Atlanta, “El Balita” logró un bronce en el Campeonato de Europa Aficionado de Velje (Dinamarca) después de ser superado en semifinales por el ucraniano Oleg Kiryukhin. Esta competición le sirvió de calentamiento para acudir a la cita olímpica en tierras estadounidenses con garantías. Lozano Muñoz acudía allí con la intención de ser el tercer medallista español en boxeo de la historia, tras Rodríguez Cal en Munich 1972 y Faustino Reyes en Barcelona 92. No defraudó “El Balita”, que fue capaz de superar tres rondas eliminando al namibio Joseph Bernhard, al sudafricano Masibulele Makepula y al indonesio Masara La Paene. En semifinales se cruzó con el filipino Mansueto Velasco, que derrotó al cordobés y tuvo que conformarse con un bronce que supo a gloria. Pero, aun así, Rafael Lozano se quedó con ganas de más y en Sydney volvería a intentarlo.

En la ciudad australiana Rafael Lozano Muñoz mejoraría sus resultados. Se metió en la final del torneo olímpico de Sydney después de superar tres rondas en las que apeó de la competición al filipino Danilo Lerio, al keniata Suleiman Bilali y al coreano del norte Kim Un-Chol. En la final se encontró con el francés Brahim Asloum que acabaría siendo oro en Sydney 2000, mientras que el cordobés tuvo que conformarse con la plata.

Después del éxito cosechado en el boxeo amateur, Rafael Lozano decidió dar el salto a profesionales en 2001. Sus años como profesional no fueron tan provechosos como los de amateur y en 2007 decide retirarse. A partir de este momento se dedica en cuerpo y alma a su escuela de boxeo y a su trabajo en el área de Deportes de la Diputación de Córdoba, pero no aguanta más en la inactividad. En 2010 vuelve a subirse a un ring y en noviembre de ese año logra el Campeonato de España del peso minimosca en el octavo asalto.

Rafael Lozano logró poner el boxeo durante dos Juegos Olímpicos consecutivos en un escalafón bastante alto del olimpismo español, logrando dos medallas. Junto al éxito de Faustino Reyes en Barcelona 92, consiguieron que el boxeo cosechase medallas olímpicas durante 8 años, hecho del que gran parte de la responsabilidad recae en “El Balita”, por lo que se merece un espacio en Héroes Nacionales.


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