Medallista solo o acompañado




Saúl Craviotto cuenta con dos medallas olímpicas en dos participaciones
Saúl Craviotto en Pekín. Foto: Miguel Suárez (CC)

Saúl Craviotto en Pekín. Foto: Miguel Suárez (CC)

El piragüismo está convirtiéndose en un deporte cada vez más importante para el medallero español gracias, en gran parte, a David Cal. No solo el gallego está peleando por dar más nombre en nuestro país a este deporte, también lo hacen Paco Cubelos, Carlos Pérez Rial, Maialen Chorraut y, cómo no, Saul Craviotto.

Saúl Craviotto nació el Lleida el 3 de noviembre de 1984 en el seno de una familia que respiraba piragüismo. Su padre practicaba este deporte y desde pronto le inculcó los valores del palista, aunque también practicó fútbol y kárate. Saúl se decantó definitivamente por el piragüismo a los 10 años, cuando comenzó a entrenar y a competir a nivel provincial y autonómico. El palista catalán siguió entrenando y su evolución era constante, pese a ello no lograba encontrar un patrocinador hasta Pekín 2008, malvivía con la subvención que le daba la Generalitat de Cataluña y apenas disponía de unas instalaciones adecuadas para entrenar.

En 2001, con 16 años, debutó como internacional en el Mundial de Curitiba (Brasil) de la categoría juvenil, donde obtuvo su primer metal, una plata. Años después lograría dos oros en el Europeo Sub-23 celebrado en Polonia. El cambio de rumbo definitivo de su carrera llegaría en 2008. Tras los malos resultados de los palistas españoles en el Mundial de Duisburgo (Alemania), obligó a la Federación Española a hacer una completa reestructuración del equipo, cambiando las embarcaciones, las distancias y, sobre todo, los piragüistas. En este momento surgió el nombre de Saúl Craviotto, al que colocarían como pareja de Carlos Pérez Rial.

La primera gran competición de la dupla Craviotto-Pérez Rial sería el Europeo de Milán de 2008. Los dos palistas españoles llegaban a la cita de la ciudad lombarda con tan solo seis meses de entrenamiento juntos, pero eso no fue ningún impedimento para que se colgaran la medalla de plata. Este era un gran espaldarazo para el piragüismo español que, tres meses después, lograría el oro olímpico en Pekín en la categoría de K-2 500m por delante de alemanes y bielorrusos.

A partir de este momento las medallas comenzaron a llegar a las vitrinas de Craviotto: un oro en K1 4x200m y una plata en K2 200m en los Mundiales de Dartmouth (Canadá) de 2009, un oro en K2 200m en el Europeo de Brandenburgo (Alemania) de 2009, un oro en K2 200m en los Juegos Mediterráneos de Pescara (Italia) de 2009, un oro en K1 4x200m y una plata en K2 200m en los Mundiales de Poznan (Polonia) de 2010 y dos platas en K2 200m y K2 500m en los Europeos de Corvera (Asturias) de 2010.

Esta pareja se rompió en 2011. La dupla Craviotto-Pérez Rial no logró clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres, aunque Saúl sí que consiguió un billete para la capital británica en la disciplina de K1 200m. El leridano llegó a Londres para disputar una prueba en solitario, algo a lo que no estaba excesivamente acostumbrado. Pese a ello se clasificó para la final olímpica con el segundo mejor tiempo y en esta regata definitiva solo fue superado por el británico Edward McKeever, por lo que subió al segundo cajón del podio.

El bagaje olímpico de Saúl Craviotto es envidiable: dos medallas en dos participaciones olímpicas y, además, en dos pruebas distintas. A Río 2016 llegará con 31 años y buscará la tercera presea. Las alegrías del palista catalán aun no han acabado pero, pese a ello, ya es un Héroe Nacional.


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