La fama no es siempre del que gana




Eric Moussambani. Quizás este nombre no diga nada, ya que no está presente en ningún libro de récords mundiales de la natación pero detrás de él se esconde una gran historia.

Corría el verano del año 2000, año de Juegos Olímpicos que se celebraron en Sydney. En la piscina se estaban disputando las series clasificatorias de los 100 metros libres. Tres nadadores se disponían a nadar su serie, pero dos de ellos que desconocían las reglas básicas de competición se lanzaron al agua antes de tiempo y fueron descalificados. El que quedó, se tiró al agua cuando debió y completó la prueba a duras penas mientras era aclamado por el público. El tiempo que empleó fue de 1 minuto y 52 segundos, más del doble que los nadadores más rápidos e incluso un tiempo superior a la plusmarca mundial de los 200 metros libres.

 

Este nadador era de Guinea Ecuatorial y se llamaba Eric Moussambani. Cuando terminó la prueba declaró “los últimos quince metros han sido muy difíciles”. Y es que este hombre, cuando llegó a los Juegos Olímpicos solo llevaba ocho meses entrenando y nunca había visto una piscina de 50 metros, por lo que cuando vió la piscina olímpica pensó que era de 100 metros. Consiguió estar en los Juegos Olímpicos sin alcanzar los tiempos gracias a un sistema que permitía la participación de países en vías de desarrollo.

 

Tras esto, fue apodado Eric la Ánguila o el Multiusos y se convirtió en un fenómeno mediático invitado a numerosos programas de televisión. También se convirtió en un héroe en su país. A pesar de esta experiencia en los Juegos, Eric no abandonó su sueño de ser un nadador de élite y casi lo consiguió. Para los Juegos de Atenas 2004, había conseguido rebajar su tiempo por debajo de un minuto, pero un problema con el visado le impidió acudir. Posteriormente, también estuvo entrenando para ir a Pekín 2008, pero finalmente no lo consiguió.

Nunca ganó nada, pero su nombre quedará ligado a la historia de dichos juegos, ya que durante un día, consiguió ser tan reconocido mundialmente como lo era por entonces Ian Thorpe.

Aquí se puede ver la prueba en la que nadó:


1 Comentario

  1. Philipp dice:

    La verdad que es todo un ejemplo de echarle huevos a una situación complicada

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