Doctorado con problemas de licencia




Javi Gómez Noya es el mejor triatleta de la historia de España y el único medallista olímpico.

Gómez Noya en el Europeo de Pontevedra de 2011. Foto: MartinPutz (CC)

Gómez Noya en el Europeo de Pontevedra de 2011. Foto: MartinPutz (CC)

El triatlón es uno de los deportes que más suele gustar en los Juegos Olímpicos debido a la mezcla de disciplinas: natación, ciclismo y atletismo. La preparación de los triatletas es durísima ya que, a falta de tener que prepararse una única disciplina, deben entrenarse para tres y tienen que alcanzar un nivel muy alto en todas ellas. Los practicantes de este deporte son auténticos superhombres y en España tenemos el placer de contar con uno de los mejores, sino el mejor, de la actualidad: Javier Gómez Noya

Gómez Noya nació en Basilea el 25 de marzo de 1983, ciudad suiza donde sus padres residían por motivos laborales junto a ser hermano mayor Rafael. Tres meses después del nacimiento de Javier, la familia se trasladó a Ferrol, en la provincia de La Coruña, donde Gómez Noya creció y se desarrolló como persona y deportista. El primer deporte que practicó, como prácticamente todos los niños españoles, fue el fútbol, pero a los 11 años, gracias a la influencia de un amigo, se decantó por la natación en el Club Natación Ferrol.

Cuando comenzó a dar sus primeras brazadas en las piscinas ferrolanas conoció a su primer entrenador, José Rioseco, con el que logró varios títulos de campeón regional en categorías infantil, junior y absoluto en las pruebas de crol (200, 400 y 1500m) y estilos (200 y 400m). Además, también logró ser finalista en campeonatos nacionales de distintas categorías.

En 1998 hace migas con unos triatletas que nadaban en las mismas piscinas que él y le convencen para probar. Debuta en el triatlón olímpico de Castropol (Asturias) con tan solo 15 años y sin entrenar los sectores de bicicleta y carrera a pie. Gómez Noya finalizó esta prueba en segunda posición de categoría juvenil, superado solo por Iván Raña. Esa misma tarde, y tras el cansancio del triatlón, acude a una travesía a nado en Ares donde gana, pero a pesar de ello queda impresionado con el sacrificio y la belleza del triatlón. Se dedicó a este deporte al cien por cien y su evolución fue meteórica, ganando allá donde iba.

Todo parecía un camino de rosas para el gallego, pero el primer obstáculo se lo encontró al año siguiente. En diciembre de 1999 se concentró en Madrid con la selección española juvenil de triatlón y los médicos del Consejo Superior de Deportes detectaron en el corazón de Gómez Noya una anomalía cardiaca. A partir de este momento se produce una discrepancia entre los especialista que el ferrolano consulta y el CSD sobre su validez física para el triatlón. Gómez Noya ve como le retiran la licencia internacional para competir, pero no se rinde y decide luchar para recuperarla, demostrando su potencial.

Durante este tiempo y gracias a varios vacios legales, Javi Gómez Noya participa en diversas pruebas, entre ellas los campeonatos de España de duatlón y triatlón en categorías junior y sub-23, donde gana, y también el Europeo junior de duatlón. También logró asistir en el año 2000 al campeonato de Europa de triatlón juvenil por equipos en Hungría. En noviembre de 2003 recupera su licencia internacional gracias a la intervención de un prestigioso médico británico. A pesar de no tener la forma idónea y con tan solo tres semanas de entrenamiento, Gómez Noya acude a Nueva Zelanda para disputar el mundial sub-23 de triatlón, donde vence. Este es el verdadero punto de inflexión en su carrera, ya que gracias a este resultado, y con la libertad para competir a nivel internacional, se propone un objetivo: acudir a los Juegos Olímpicos de Atenas.

En este período pre-olímpico obtuvo resultados meritorios, como una cuarta plaza en la Copa del Mundo y dos octavos puestos en su debut en el campeonato de Europa y Mundial de categoría senior. A pesar de ello, el director técnico de la FETRI lo dejaría fuera de Atenas. Este hecho no hace más que motivar a Gómez Noya, pero el CSD vuelve a retirarle la licencia en 2005. Sin embargo, al ferrolano le surge la oportunidad de disputar la prestigiosa France IronTour, un competición privada que se disputa en Francia. Aquí el gallego hace historia ganando la competición imponiéndose en todas y cada una de las seis etapas que componían el grueso de la prueba.

Al comienzo de 2006 y después de luchar mucho, el CSD le devuelve la licencia a Gómez Noya, que comienza una vertiginosa carrera internacional. En este mismo año logra vencer en tres pruebas de la Copa del Mundo, a los que une dos segundos puestos y un tercero, siendo el primer español en ganar esta competición. En 2007 gana el Campeonato de Europa, cuatro pruebas de la Copa del Mundo y suma otros tres podios, reeditando este título y finaliza el año como líder del ranking mundial y del ranking olímpico. Además, para completar un fenomenal 2007, se corona subcampeón del mundo.

En 2008 se marca dos objetivos: el Campeonato del Mundo y los Juegos Olímpicos de Pekín. El primero de sus dos retos lo logra, y se corona como campeón del mundo de triatlón en Vancouver. En Pekín la sensaciones que recuerda Gómez Noya son agridulces. Fue su debut como olímpico, pero se quedó a las puertas de la medalla, en cuarta posición, pese a no haber llegado en sus mejores condiciones físicas.

En 2009 el gallego cambia de entrenador y comienza una nueva etapa junto a Omar González, su entrenador en la actualidad. El inicio de año fue complicado debido a una lesión que le mantiene alejado de la competición durante seis meses y no logra su plenitud física hasta mitad de temporada. Aun así, Gómez Noya logra proclamarse campeón de Europa y consigue cuatro podios en la Copa del Mundo. El año finaliza para el ferrolano con un subcampeonato del mundo y con el liderato del ránking mundial.

El año 2010 no comienza mejor para el triatleta español. Una nueva lesión marca su inicio de temporada pero, pese a ello, logra el subcampeonato de Europa, vence en dos pruebas de la Copa del Mundo. Estos resultados los completa con dos segundos puestos y un tercero en las series mundiales y acaba proclamándose Campeón del Mundo por segunda vez en su carrera.

Gómez Noya seguía progresando día a día en busca de llegar a los Juegos Olímpicos de Londres en el mejor estado de forma posible. El año 2011 no fue muy positivo y solo logró una victoria en la Series Mundiales. A pesar de todo, llegó el año 2012 y llegaron los Juegos Olímpicos de Londres. La carrera se disputaba en territorio enemigo, ya que sus dos máximos rivales, los hermanos Brownlee, son británicos. Pese a ello, Gómez Noya logró el objetivo que le quedaba por tachar en su lista, una medalla olímpica, en este caso de plata, superado por Alistair Brownlee.

Pese a todos los problemas durante el inicio de su carrera, con la polémica de la licencia, Gómez Noya ha seguido peleando por seguir compitiendo al máximo nivel. No solo lo logró, sino que una vez alcanzada la élite del triatlón mundial se ha convertido en un referente mundial en este deporte. El mejor triatleta español de la historia y, como se señaló al inicio, tal vez el mejor triatleta de la actualidad, se merece un hueco en Héroes Nacionales.


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