Aires de Barcelona: Rubén Beloki




A lo largo de la historia de las olimpiadas de la era moderna, el deporte de la pelota vasca ha tenido varias incursiones en las citas olímpicas, siendo por primera vez deporte olímpico en Paris 1900, y repitiendo ya como deporte de exhibición en Paris 1924, México 1968 y Barcelona 1992. No podríamos hablar del olimpismo español sin hablar de este deporte, pues la primera medalla que conquistó la delegación española en unos juegos olímpicos fue en este deporte, en la disciplina de cesta punta, en la que los pelotaris José de Amezola y Francisco Villota se hicieron con el oro en los JJOO de París en 1900.

Tras el regreso al panorama olímpico como deporte de exhibición en los juegos de Barcelona de 1992, los pelotaris en representación de España dieron un recital consiguiendo diez medallas, entre las cuales cinco fueron oros. Uno de estos oros fue conquistado, en la disciplina de pelota mano individual por Rubén Beloki Iribarren, un joven pelotari que por aquel entonces acababa de cumplir los 18 años. Este sería el comienzo de su larga y exitosa carrera deportiva, que lo ha convertido en una leyenda y lo ha llevado a ser considerado uno de los mejores manomanistas de la historia.

Tras su exitoso paso por la categoría de aficionados, que culminó con ese oro olímpico, Beloki debutó como pelotari profesional en agosto de 1992, destacando desde el primer momento, siendo en 1993 cuando obtuvo su primer éxito al cosechar el Manomanista de 2ª categoría, estando su juego muy por encima del de sus rivales. Tan solo dos años después se haría con el Campeonato Manomanista, siendo con 20 años el pelotari más joven en conseguir una txapela, presentándose, a pesar de su juventud, como un grande de la pelota. Empezaron así dos décadas, en las que sin duda él fue el auténtico rey de los frontones, haciendo temblar Labrit, dejando huella en Ogueta, y conquistando los corazones del público en Atano III. Tras su primera txapela, llegaron otros tres Manomanistas más (1998, 1999, 2001), conquistando también dos Campeonatos de parejas, en 1996 junto con el riojano Miguel Capellán, y en 2003 con Koka como pareja.

Siempre de la mano de la empresa Asegarce, Beloki protagonizó unos años en los que la pelota mano se erigió como un deporte de masas en la zona Norte de la península ibérica, así como en el Sur de Francia e Iberoamérica, siendo fuertemente profesionalizada. La rivalidad de Beloki con Patxi Eugi, dio pie al lleno del aforo semana tras semana de multitud de frontones, haciendo crecer la pelota a marchas forzadas y abriendo esa excelente generación de pelotaris que actualmente deleitan con su espectacular juego al espectador.

Tras 19 años como profesional, el de Burlada, considerado por muchos el mejor zaguero de la historia, puso fin a su carrera deportiva en un encuentro disputado en el frontón Labrit de Pamplona el 3 de Diciembre de 2011, donde presenció una multitudinaria y emotiva despedida. Este último partido, disputado junto con Titín III contra la pareja formada por Bengoetxea VI y Aritz Begino, sirvió como homenaje a dos décadas llenas de éxito, coraje y competitividad, dejando a la afición pelotazale entre lágrimas de emoción.

 

Quedará pues la figura de Rubén Beloki para la posteridad, una efigie marcada por un espíritu deportivo que perfectamente podríamos denominar “espíritu olímpico”, y que deja la pelota vasca en latencia a la espera de una nueva oportunidad en unos Juegos Olímpicos.

 

 

 


2 Comentarios

  1. juan dueñas dice:

    Gran espectaculo deportivo la pelota mano,en Soria gusta mucho,una pena que no se trabaje en ello.

  2. olimpicotv dice:

    Beloki es un crack, un gran pelotari! pero no sabia este Oro suyo en Barcelona y con 18 años, tuvo que ser extraño para él.. una experiencia para contar! 
     

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