La pela es la pela




Como se diría en el pueblo catalán, “La pela es la pela”, y más en los momentos que estamos viviendo, de crisis y recesión. Crisis y recesión que parece sin lugar a dudas duraran un par de años como mínimo.

Actualmente vemos en el horizonte aquella época en la que España entró en la UE y era una máquina de generar dinero con la exportación de productos, o cuando se instauró el Euro, que parecía el gran y mejor avance que podía haber hecho España, y ahora sin embargo estamos en una situación más que adversa, en la que como en todos los ámbitos de la sociedad se ha visto salpicado el deporte, como es normal.

El voleibol, como no podía ser de otra manera, se ha visto afectado, y si partíamos de que era un deporte minoritario, podemos decir que “invertir” en publicidad y patrocinar un equipo de voleibol en la actualidad es una ruina.

Este deporte minoritario, que ya manejaba poco dinero en épocas pasadas, pero que si movía gente, que se podía permitir formar parte de un equipo, o incluso ya a nivel profesional aún había una liga de tres o cuatro equipos que peleaban por los títulos.

En actualidad, en el ámbito masculino, la liga es una competición mediocre en la que uno de los equipos más laureados como es el CMA Soria está luchando para sobrevivir y tener un equipo competitivo, y el otro equipo laureado y mucho más conocido como es el Unicaja Almería, el año pasado sufrió importantes problemas económicos que hicieron que sus jugadores estuvieran algunos meses sin cobrar.

En cuanto al ámbito femenino, que decir que no sepamos, pues que si en la categoría masculina existe ese plantel, en la femenina más de lo mismo.

 

Noda, receptor español, sacando (foto rfevb.com)

Este deporte que mueve masas de gente (no tantas como el futbol esta claro) como se ha demostrado en los Juegos Olímpicos donde el voley playa lloviendo ha tenido más espectadores que los partidos de fútbol, es un hecho que tiene que dejar de ser simbólico y tiene que empezar a abrirnos los ojos de tal forma que se valore a los deportes minoritarios, y que se vea que pese a la crisis se tienen que mantener deportes de importante prestigio a nivel nacional como es el voleibol o el voley playa tanto masculino como femenino.

La conclusión es clara, si no salimos de la crisis, el voleibol español va a sufrir mucho para poder sobrevivir, pero todos vamos a tener que poner de nuestra parte, y que probablemente la mejor solución para que el voleibol no se vaya “al garete” es salir de la crisis, pero como todos los entendidos de economía coincidirán conmigo hay que tomar medidas necesarias y oportunas, no las que está acometiendo el gobierno actual que lo que está provocando es agobiar y perjudicar más a la clase media-baja que a la clase alta y rica que es la que debería pagar más impuestos.

Por eso y como dicen los catalanes, “La pela es la pela”.

 


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