Thiago muestra sus dotes de líder en la exhibición española




El capitán de la selección española sub 21 anotó tres goles y firmó un partido excelso en la final.
Thiago en el pasado Europeo Sub 21 de 2011, donde también fue campeón y anotó en la final. Foto: henrikalexandersen (CC)

Thiago en el pasado Europeo Sub 21 de 2011, donde también fue campeón y anotó en la final. Foto: henrikalexandersen (CC)

Las finales no se juegan, se ganan, decía el gran Luis Aragonés. Y los grandes jugadores deben aparecer en las grandes citas. Todos estos dichos los cumplió la selección española sub 21 entrenada por Julen Lopetegui y, en especial, su capitán, Thiago Alcántara que, desde antes del inicio en el túnel de vestuarios fue el primero en arengar a los sueños. Una vez ya en el campo, el centrocampista del Barcelona se echó al equipo a la espalda, anotó un hat-trick y completó una actuación fabulosa. Tan solo son seis los goles anotados por el hijo de Mazinho con la sub 21, cuatro de ellos en finales de Europeo sub 21, tres en esta final y uno en la de 2011. Thiago fue el fiel reflejo al gran juego del equipo en general, que se llevó la victoria por 4-2 ante una Italia que se vio desbordada por el gran despliegue futbolístico español.

El encuentro comenzó con un claro dominador. Los españoles secuestraron la posesión desde el pitido inicial en lo que tenía pinta de ser un torrente de fútbol de toque, ese estilo que caracteriza a las selecciones españolas en las distintas categorías. Los italianos comenzaron más conservadores, con la línea defensiva y la del medio campo muy juntas para impedir la fluidez de la pelota de los españoles. Las ocasiones no tardarían en llegar y en la primera caída de Morata a banda, algo que le ha caracterizado en este torneo, el ariete salido de la cantera del Real Madrid se dio la vuelta entre dos rivales y llegó a línea de fondo para poner un balón fantástico a la cabeza de Thiago, que entró solo para abrir el marcador en la fase inicial del partido. La defensa italiana había fijado su atención en Isco, algo que aprovechó el ‘10’ de la Rojita para quedar libre de marca en el área de Bardi.

Pese al gol, España siguió dominando. Cuando la salida del balón se complicaba, los españoles mandaban balones largos al centro, para que recibiera Morata, o a la banda derecha, donde Tello podía crear peligro. El fútbol da sorpresas y poco después del tanto de Thiago, los “azzurrini” empataban. Un balón largo de Donati lo aprovechó Inmobile, que ganó la espalda a la defensa rojigualda para, tras realizar un control maravilloso, “pinchando” el balón, anota con una vaselina ante la media salida de De Gea.

Este tanto de los italianos no cambió el guión, ya que los pupilos de Lopetegui siguieron fieles a su juego y a su idea, pero debían estar más atentos en defensa, ya que Ciro Inmobile buscaba constantemente la espalda de la defensa española. Con el paso de los minutos la presión a la salida del balón italiana iba siendo mayor, algo que animó a los trasalpinos a “copiar” esta estrategia, pero de forma mucho más tímida. Thiago se mostraba en estado de gracia y sacó su magia a relucir con un pase al hueco para Morata que el delantero madrileño no pudo convertir en gol gracias al despeje con los pies de Bardi.

España seguía achuchando en busca de volver a ponerse por delante en el marcador mientras los italianos renunciaban a la posesión a favor de estar bien posicionados en defensa, lo que supuso un gran desgaste físico de los azzurrini. Koke pudo adelantar a los suyos después de que un rechace a disparo de Alberto Moreno cayese en los pies de Tello que, solo en banda, dio el pase de la muerte para el centrocampista del Atlético de Madrid que remató de tacón, pero Bardi fue capaz de despejar la pelota.

Los problemas de los italianos para sacar el balón jugado eran cada vez mayores, pero se encomendaban a las individualidades, como la de Inmobile en el gol del empate. Una jugada personal fue la génesis de una ocasión de gol para los trasalpinos. Florenzi encuentra hueco, una vez más, en la espalda de la defensa española, se deshizo de Bartra con un sombrerito y remata con un disparo duro pero que De Gea puede enviar a córner, en gran medida porque el chut fue muy centrado.

Pese a estas esporádicas acciones de peligro de los “azzurrini”, el dominio era de España y la sensación que reinaba en el Teddy Stadium era que el gol caería de parte hispana. Así fue minutos después cuando Koke mandó un balón al área que Thiago, con infinita clase, duerme en el pecho y remata de volea para anotar el 2-1. La suerte acompañó al capitán español, ya que el esférico pasa entre las piernas de Bardi, que se había lanzado a su derecha en busca del disparo del centrocampista del Barcelona por pura intuición. Los últimos minutos de la primera mitad fueron mágicos para los españoles que vieron como, después de este gol, Tello provocaría un penalti tras recortar a Donati y que el italiano le derribase. El encargado de transformar la pena máxima sería Thiago que, con un disparo duro y centrado, batió a Bardi y firmó un hat-trick.

La segunda parte comenzó con más relajación por parte de ambos equipos. La primera ocasión fue, como no, para Thiago, que condujo el balón sin oposición durante unos metros y disparó desde la frontal, pero Bardi reaccionó y despejó el balón. Italia no quería irse de Israel sin intentar remontar por segunda vez la final y comenzó a presionar con más intensidad la salida del balón de los pupilos de Lopetegui. Pese a ello, España no perdió la calma y tocó la pelota con tranquilidad, pero sin especular y con el gol siempre como objetivo.

Con una Italia en busca de un gol que les diese aire, los contraataques eran un filón para los españoles en busca de la sentencia de la final. Y qué mejor aval para armar una buena contra que un futbolista como Tello. El extremo español recibió la pelota a la altura de medio campo cuando se cumplía el décimo minuto de la segunda mitad y, con mucha potencia, se marchó de su par por la banda y cedió el balón a Isco, que llegó desde atrás y no acertó con su disparo, que se fue lamiendo el poste izquierdo de la meta de Bardi. Poco después Tello volvería a ser protagonista tras recibir un gran pase de Thiago y, pecando de egoísmo, dispara a puerta ante la gran intervención del arquero italiano.

El resultado era favorable a los españoles y no tenían obligación de buscar el gol pero, pese a ello, los de Lopetegui no pensaban igual y achuchaban arriba a los italianos. España creaba mucho peligro y el 4-1 estaba mucho más cercano que el 3-2. Cuando se llegaba al ecuador de la segunda mitad, Koke asistía a Montoya que, dentro del área, recortaba sobre Regini y este le derribaba. El colegiado señaló penalti y, en una muestra de compañerismo, Thiago le cedía la responsabilidad de lanzarlo a Isco. El malagueño no fallaba desde los once metros y batía a Bardi con un disparo raso y a la izquierda.

El 4-1 era una losa demasiado pesada para levantar y los italianos parecían rendidos, mientras los españoles disfrutaban del más que probable triunfo moviendo la pelota y dejando pasar el tiempo. La gran brecha en el marcador y el cansancio de ambos conjuntos ocasionó que la presión tanto de unos como de otros disminuyese, pero un gol de los “azzurrini” les metía en el partido.

A falta de diez minutos para el final, Italia volvió a revivir con una genialidad. Borini tiraba una pared con Insigne y el primero anotaba con un trallazo raso y ajustado al palo izquierdo de De Gea desde fuera del área. El gol dio aire a los trasalpinos que volvieron a la carga apretando arriba, mientras que los hispanos trataron de tocar para no perder los nervios y dejando pasar los minutos. Las ocasiones de los italianos no hicieron apenas acto de presencia y se basaron mucho en individualidades. Lopetegui acabó el partido desgañitándose para pedir a los suyos algo más de intensidad y menos espacios entre líneas. Finalmente los “azzurrini” no lograron su objetivo y, pese al gran ímpetu que mostraron, el título cayó en manos españolas gracias al 4-2 cosechado en la final.

Ficha Técnica

España: De Gea; Montoya, Bartra, I. Martínez, A. Moreno; Thiago, Koke (Camacho 85’), Illarra, Isco, Tello (Muniain 70’); Morata (Rodrigo 79’)

Italia: Bardi; Donati, Caldirola, Bianchetti, Regini; Verratti (Crimi 75’), Florenzi (Saponara 57’), Rossi, Insigne; Inmobile (Gabbiadini 57’), Borini

Árbitro: Matej Jug (SLO). Amonestó por parte de España a Koke (11’), Tello (26’)e Íñigo Martínez (46’) y por parte de Italia a Verratti (17’), Regini (66’) y Crimi (78’)

Goles: 1-0 Thiago (5’); 1-1 Inmobile (9’); 2-1 Thiago (31’); Thiago (p.) (37’); 4-1 Isco (p.) (65’); 4-2 Borini (79’)

Incidencias: Partido disputado en el Teddy Stadium de Jerusalén. En el descuento de la segunda parte tres niños invadieron el campo. Uno de ellos abrazó a Montoya y volvió al a grada, los otros dos no fueron cogidos por la seguridad del estadio.


Deja un Comentario