Roland Garros, ecuador del torneo: sangre y dudas sobre la arcilla




Durante la primera semana de competición sobre la tierra batida de París se han podido leer titulares y artículos en la prensa deportiva que destacaban principalmente la comodidad y la facilidad con la que ganaban los tenista españoles, es decir, hablaban sobre el supuesto paseo que se están dando Rafa Nadal, David Ferrer y Nicolás Almagro por las primeras rondas del segundo Gram Slam del año. Cualquier aficionado al tenis sabe que estas afirmaciones son simplificaciones que no dan verdadera cuenta de la realidad. Ninguno de los tres tenistas españoles mencionados ha cedido ningún set. Si nos ponemos en un perspectiva cómoda diríamos que todo ha sido muy fácil, sin embargo si nos ponemos en la piel de las victimas nos daremos cuenta de lo que ha realizado la armada española en París es un baño de sangre. Los tres tenistas que representarán a nuestro país en los JJ. OO. (a los que se acaba de sumar Fernando Verdasco) han demostrado, por el momento, ser los mejores en la arcilla de París.

David Ferrer sigue en el nivel que le llevó a ser el número 5 del mundo y tiene una oportunidad única de clasificarse para las semifinales de Roland Garros. Para ello tendrá que derrotar a Andy Murray, al que siempre ha ganado en tierra batida. Más complicado lo va tener Nicolás Almagro que protagonizará un duelo fratricida junto a Rafael Nadal, que casi asegurará la presencia de un tenista español, con el permiso de Andy Murray, en la final. Almagro ha desplegado un juego muy sólido a lo largo del torneo y ha sabido imponer con autoridad en su primer duelo de verdadera envergadura con un triple 6-4 ante Tipsarevic (número 8 del mundo). El que más sangre ha derramado sobre las pistas ha sido el seis veces campeón de Roland Garros y número dos del mundo Rafael Nadal. Su último destrozo lo ha padecido Juan Mónaco (6-2, 6-0, 6-0) , a quien ha llegado a endosar 17 juegos seguidos. El tenista mallorquín ha firmado su mejor inicio en Roland Garros y se perfila como el máximo favorito. A partir de ahora las cosas se le pondrán más difíciles. El partido contra el tenista murciano se pronostica igualado, hace dos años en este mismo escenario ya tuvo que emplearse a fondo para derrotarlo.

Mientras tanto, el otro lado del cuadro ha sido tomado por la incertidumbre y por las emociones inesperadas. La actuación de Roger Federer hasta el momento ha producido multitud de interpretaciones. Ha sido habitual en los últimos tiempos ver al tenista suizo jugar a medio gas en las primeras rondas de los torneos, permitiéndose el lujo de despilfarrar muchos juegos al resto con la finalidad de reducir el desgaste físico y de evitar las lesiones. Esta actitud le ha llevado, en los cuatro primeros partidos de este Gran Slam, a ceder tres sets y a realizar 163 errores no forzados, que no han sido debidamente compensados con los golpes ganadores (201) ni con el porcentaje de primer servicio (60%). Unos datos muy ilustrativos si los comparamos con los de Rafa Nadal (64 errores no forzados por 100 golpes ganadores) y que nos pueden invitar a pensar, junto a la excesiva irregularidad de su juego y a sus los dolores de espalda, que no ha llegado a París en su mejor momento. De todos modos, todavía es demasiado pronto para juzgar y más sabiendo que Federer está realizando una gran temporada con un ojo puesto en el número del ranking mundial de la ATP. La primera prueba de fuego será contra Juan Martín del Potro, que ya consiguió poner en apuros al ex-numero uno en esta misma pista en 2009, cuando lo obligó a disputar el quinto set.

Más contratiempos ha tenido Novak Djokovic. En su enfrentamiento con Andrea Seppi se llegó a mascar la tragedia cuando el jugador serbio se colocaba dos set por debajo en el marcador. Sin embargo, supo sobreponerse a esta situación gracias a la mentalidad ganadora que ha desplegando desde la temporada pasada y a su perfecta forma física; porque su juego, la verdad, no le ayudó en demasía. Durante todo el encuentro se vio lastrado por un cantidad desorbitada de errores no forzados (77) que no fueron definitivos por la ineficacia de su rival en ese mismo aspecto del juego. Ahora le toca medirse a Tsonga, que ha también ha sufrido de lo lindo para imponerse a Stanislas Wawrinka en cinco sets. Aunque los duelos directos entre ambos jugadores marcan un empate a cinco, se impone la reciente victoria en tierra batida de Novak Djokovic sobre el jugador francés en el Master 1000 de Roma.

En el cuadro femenino del que ya ha sido eliminada la número uno, la gran favorita es la rusa María Sharapova que ya amenaza con llegar a la cúspide del ranking de la WTA y con ser una de las grandes candidatas a la medalla de oro en los JJ. OO de Londres 2012.


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