El gran año de un luchador nato




Djokovic, Federer, Murray y Nadal son los nombres que ahora están escribiendo la historia del mundo del tenis, pero el tenista español David Ferrer entra pisando fuerte y está posicionándose junto a estos grandes deportistas. Su apellido ya está en boca de todos, además de dar más de un quebradero de cabeza a sus rivales, después de un año de victorias y derrotas, de partidos difíciles y nuevos retos.

Ferrer no entiende de diferencias entre hierba, pista dura o tierra batida. Durante este último año nada le ha impedido ascender y despegar, dejando de estar a la sombra de Rafael Nadal y equiparándose al nivel de este otro gran tenista español.

El valenciano se encuentra en su mejor momento físico y así lo demostró a principios de este año, en el duelo contra Oliver Rochus en el Torneo de Auckland del que salió con su primera victoria. El 15 de enero firmaría el comienzo de la lista de los siete títulos que en 2012 sumaría a su vitrina.

Su gran entrada le hizo ganar confianza y fuerza para el Open de Australia, pero no fue suficiente para derrotar en los cuartos de final al actual número 1, Novak Djokovic. No hubo tiempo para contemplaciones ni remilgos, Ferrer tenía sed de victorias y para desquitarse se hizo con dos torneos consecutivos en la gira sudamericana. Esta vez todo quedaba en casa, y a base de talento y actitud venció a Almagro en Buenos Aires y a Verdasco en Acapulco.

A pesar de este impulso y la subida de moral, David tendría que encajar otro duro revés en los cuartos de final del Masters de Miami contra el que se estaba convirtiendo en su peor pesadilla, Djokovic.

Sin dejar que su derrota en pista le afectara, Ferrer siguió trabajado, pero ahora en tierra batida y tras alcanzar la final en el Conde de Godó por 4º vez en los últimos cinco años, cayó contra Nadal en un partido que quedará enmarcado en la historia de esta competición. No contento con esto, su mayor rival español y su bestia negra hizo que mordiera de nuevo el polvo en las semifinales de Roland Garros. Aún así, David estaba escribiendo una de sus mejores actuaciones hasta el momento, derrotando en este mismo torneo a Murray en cuartos.

La temporada de hierba comenzaba con buen pie para Ferrer, llevándose su cuarta victoria en Hertogenbosch, y la segunda en este terreno. Esto supuso un enorme impulso para su gran debut en Wimbledon, dejando por el camino a grandes tenistas como Del Potro para terminar cediendo en cuartos ante Andy Murray. Sin tregua ninguna el de Jávea continuó con su derroche de calidad y persistencia haciéndose con el torneo de Bastaad contra Nicolás Almagro una semana después.

Los Juegos Olímpicos no se presentaron con un buen panorama individual para Ferrer, que quedó eliminado inesperadamente contra Kei Nishikori. Esta derrota le permitió centrarse en los dobles junto a Feliciano López y cerca estuvieron de ocupar un puesto en el medallero en su pelea por el bronce.

Un incansable y luchador David Ferrer siguió en su tónica y en el US OPEN volvió a dar la talla. Protagonizó uno de los encuentros más sufridos contra Tipisarevic en cuartos, pero a pesar de llevarse el gato al agua, Djokovic no le dejó alcanzar la final eliminándolo en un partido disputado en dos días. Para resarcirse de esta derrota, esperaría a una de sus citas preferidas, el Open 500 de Valencia, donde nada le impediría hacerse con el título tras la victoria contra Dolgopolov que dedicaría a Juan Carlos Ferrero, otro de los mitos del tenis que anunciaba su retirada de este deporte.

En París llegó su gran momento y por fin vería recompensados sus trece años de trayectoria profesional. Aprovechando la coyuntura de que todos sus rivales directos estaban fuera de la lucha, levantó su primer Master 1000, venciendo en la final a Jercy Janowicz.

Ya en el último trimestre del año, todavía le quedaban dos retos a los que enfrentarse, pero ninguno con final feliz. Ferrer cumplió su papel en la Copa de Maestros, ganó dos de tres partidos, cediendo únicamente ante Federer. El pase a semifinales ya no estaba en sus manos, sino en el recuento de los sets en contra. Finalmente la normativa  hizo que no pudiese continuar en la competición y con este amargo sabor de boca se embarcó en la último desafío del año, la final de la Copa Davis. “Ferru” llegaba a la República Checa con su status de invicto y de ello hizo alarde en sus dos enfrentamientos contra Stepanek y Berdych, a los que no dio ninguna opción. Sin embargo la Ensaladera no pudo ser para el equipo español que cayó en el último partido disputado entre Nicolás Almagro y Rader Stepanek.

“David ha jugado al nivel del mejor Djokovic”: con las palabras post-partido de Tomás Berdych despide el de Jávea un gran año en su carrera profesional. Y si las palabras no dicen suficiente, los logros conseguidos lo consolidan como el mejor tenista del año, siendo el jugador con más victorias (75) y con 7 trofeos levantados en todas las superficies. Ahora esta por ver si esta ha sido una excepción en su trayectoria o es el comienzo de su consolidación como uno de los grandes del panorama actual.


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    1. [...] David Ferrer ha sido nuestro mejor hombre. El de Jávea ha sido el tenista que más torneos ha ganado (7) y más partidos ha vencido (73). Una barbaridad, teniendo en cuenta la elevada competencia que sufre por delante. Ha conseguido también su mayor logro hasta la fecha, el Masters 1000 de París. A sus 31 años, la lucha y el coraje de David se ha manifestado en un perfecto rendimiento durante estos 11 meses. Su físico volverá a ser determinante en 2013. [...]

    2. [...] más seguidos en España en los últimos años gracias a grandes jugadores como Rafa Nadal, David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Carlos Moyá, etc. que han logrado diversos éxitos con la raqueta y han [...]

    3. [...] español es el que está al frente de la tercera serie, David Ferrer. El valenciano llega con una mentalidad positiva tras haber ganado 21 de 24 partidos (el jugador [...]

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