Rugby 7: Paso atrás del rugby español




Fuente IRB

España fue incapaz de ganar en Australia

La selección española de rugby a 7 perdió los cinco encuentros disputados en el Seven Gold Coast de Australia. Se presenta así una nueva temporada en la que la selección ha empezado con mal pie. Perdió ante Inglaterra, Sudáfrica y Francia, alejándose de toda posibilidad de optar a las primeras posiciones y con Canadá y Estados Unidos el segundo día, quedando relegada a la última posición, con un punto y empatada con Tonga. Nueva Zelanda, Australia e Inglaterra ganaron las copas de Oro, Plata y Bronce respectivamente.

Es el primer campeonato de las Series Mundiales, pero parece claro que la lucha de España durante la temporada estará más enfocada a evitar el descenso que a las posiciones altas de la tabla. Se pueden buscar responsables de éste bajón que ha experimentado el combinado, pero desde luego, no entre los jugadores. El reciente cambio de seleccionador, así como el baile en la formación de plantilla son cambios deportivos que pueden llegar a entenderse. Pero los sonados comentarios en redes sociales de directivos e incluso el presidente de la Federación contra el seven como deporte, además de contra los propios jugadores, ha propiciado un clima extraño que no podía desembocar en nada bueno.

Incluso el rugby a XV, el “hermano mayor” del seven, sufrió un varapalo en la primera vuelta del VI Naciones “B”. Bryce Bevin fue apartado del cargo de seleccionador tras una primera vuelta -recordemos que el torneo es bianual- desastrosa en la que se cumplieron pocos objetivos de los acordados. Pero, como en el caso del seven, los motivos no son tanto deportivos sino que se pueden ver otras acciones que más tienen que ver con el mundo de la política que del deporte. El dejar fuera a muchos jugadores consolidados con el XV del León por su implicación con el anterior seleccionador, Reggis Sonnes, hicieron que el bajón de calidad de la selección en sus encuentros fuera evidente. La decisión de trasladar los partidos como locales a distintas sedes de la geografía española, como por ejemplo Galicia en pleno invierno contra Rumanía, tampoco ayudó en el plano deportivo.

La liga continúa más o menos como siempre. El nivel va aumentando año a año pero siempre a otro ritmo diferente del europeo. La situación económica de los clubes ha hecho que cada vez se apueste más por jugadores de la casa, bajando en ocasiones el nivel de lo planteles. La gran decepción de la temporada vino por la renuncia de la Federación a la plaza en la Challenge Cup, la segunda competición europea. Los clubes rechazan jugarla por sí solos, ya que no pueden afrontar económicamente lo que suponen tres viajes por la geografía europea. La idea del Olympus XV, una seleccion de jugadores españoles de toda la liga que ya se probó hace unas temporadas, fue deshechada a finales de verano provocando un gran rechazo entre prensa y aficionados.

El rugby español, el que parecía hace sólo dos años que podía acabar de despegar, vuelve al hoyo. Las instituciones, con la Federación Española de Rugby a la cabeza, no han sido capaces de gestionar el talento que indudablemente poseen los jugadores con los que cuentan. No se puede poner, sea de forma intencionada o no, a los integrantes de una modalidad contra los de la otra, ya que se rompen el compañerismo y todos los valores que han acompañado al rugby desde su nacimiento. Se debe elegir entre si de verdad se quiere crecer y llegar a un nivel de profesionalismo como en otros deportes o, por el contrario, quedarnos en el amateurismo que ha habido en el deporte ovalado español toda la vida. Las dos opciones entrañan un riesgo, pero, como se ha visto, no caben medias tintas.

 @SerjBarto


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