Paloma del Río – “Los Juegos de mi vida”




Abrimos nuestro especial aniversario con toda una eminencia en el mundo del olimpismo, Paloma del Río. Con 12 Juegos Olímpicos, entre invierno y verano, cubiertos en las espaldas tiene mucho conocimiento sobre los Juegos Olímpicos. Sobre ello nos escribe en este artículo realizado especialmente para este especial:

“Los Juegos de mi vida”

Paloma del RíoEl olimpismo corre por mis venas. Desde que tengo conciencia, desde que tenía 6 años, me recuerdo viendo deporte, leyendo noticias de deportes, oyendo la radio con programas de deportes.

Cuando tuve la oportunidad de estudiar una carrera, no lo dudé; periodismo. Y cuando tuve ocasión de escoger en qué sección quería trabajar, se lo dije a mi jefe; en deportes.

Al principio te dedicas a hacer noticias de fútbol, que es lo habitual y mayoritario en los telediarios pero luego empecé a especializarme en deportes minoritarios y en olimpismo.

Mis primeros Juegos Olímpicos fueron los de Seúl 88; no recuerdo exactamente cómo me lo dijeron, cómo me convocaron, el caso es que un día me vi metida en un avión rumbo a Seúl.

Fue fascinante, intenso, grandioso; comprendí en esos Juegos lo que era el olimpismo y me quedé prendida de ello. Desde entonces no he dejado de estudiar, de leer, indagar, especializarme, no solo en deportes y reglamentos sino en todo la historia de lo que para mí es el espectáculo deportivo más grandioso. Y no hablo de fútbol, que tiene su capítulo aparte.

A partir de ahí he continuado con los Juegos Olímpicos; he tenido la suerte de estar en todos los de verano desde entonces; Seúl, Barcelona, Atlanta, Sydney, Atenas, Pekín y Londres. Y también he participado en los de invierno; Lillehammer, Nagano, Salt Lake City, Turín, Vancouver.

En total llevo 12 citas olímpicas y todas me han dejado recuerdos y experiencias, casi todos buenos pero ha habido también sus puntos negros.

Quizá sea mejor hablar de lo bueno;  de Seúl mi fascinación por todo el mundo olímpico, el larguísimo viaje que tuvimos que hacer para llegar allí, encontrarnos con los atletas por todos los sitios, la novedad, la grandiosidad.

Y si eso lo viví en un país tan alejado física y culturalmente como Seúl la experiencia de Barcelona quedará para siempre en mi cabeza; os podéis imaginar lo que supone tener esos mismos sentimientos pero en tu propio país. Aunque luego haya vivido juegos mejores, más modernos, con más tecnología, nunca ninguno podrá superar el recuerdo que yo tengo de aquel verano del 92.

Y después de esa extraordinaria experiencia llegó el desastre de Atlanta; tenía otro concepto de la organización de eventos en Estados Unidos pero una serie de factores se unieron y se convirtieron los peores Juegos en los que he estado. Y no soy la única en pensar esto.

Los de Sydney fueron maravillosos en organización, el país, la informática, los avances; lo tenían fácil después de lo de Atlanta.

En Atenas todo funcionó muy bien, mucho mejor de lo que esperábamos, la verdad, y el horario europeo nos favoreció en las audiencias.

Y vuelta a los horarios nocturnos con los Juegos de Pekín; han sido los más grandiosos que he vivido pero sabía que iba a ser flor de un día, que aquellos pabellones que allí había iban a desaparecer en cuanto nos subiéramos a un avión.

Y los de Londres, nos han vuelto a favorecer con el horario y las instalaciones, la cercanía, pero algo que debería ya estar muy probado, como la red, se quedó pequeña al segundo día cuando todos empezamos a poner en funcionamiento todos nuestros cacharritos; ipod, iphone, tablets, y demás tecnología. Todo colapsado durante buena parte del día. Sólo funcionaban a primera hora de la mañana y última de la tarde.

Y de los de invierno recuerdo con mucho cariño los de Lillehammer 1994; pequeño pueblecito en un valle noruego, con unas temperaturas de aúpa (-24 de media) pero la gente más encantadora que yo he visto nunca. Grandes Juegos de invierno.

Nagano, Salt Lake City, Turín, Vancouver; no tenemos tradición de deportes de invierno pero sí hay grandes aficionados que merecen tener su deporte en la tele.

Siempre he llevado y transmitido deportes minoritarios; hípica, gimnasia, patinaje, saltos, tenis…. Y siempre estaré en esos mundos y en el olimpismo. Espero que mi vida profesional siga por esos derroteros y mientras tanto, seguiré llorando cada vez que oiga el himno olímpico. No lo puedo remediar.

Paloma del Río ()

Directora de Programas deportivos TVE


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