Oro por todos los caminos




Mireia Belmonte cierra el Mundial de 25m en Doha con cuatro oros y dos récords mundiales y eleva aún más su estatus en la natación mundial. Su rival húngara Katinka Hosszu y el sudafricano Chad Le Clos, reyes del campeonato y de 2014.

Con tres días dorados en la Doha de moda para el deporte, Mireia Belmonte subió un peldaño más hacía el olimpo del deporte español y llegó a las 36 medallas en las grandes competiciones -Juegos, Europeos y Mundiales en corta y larga-. A Belmonte le sobró un día para colgarse cuatro medallas de oro en 200m mariposa, 400m estilos, 400 y 800m libres, coronadas con dos récords mundiales. Su cosecha eleva un punto más su estatus dentro de la natación mundial. Junto a su archirrival este año, la húngara Katinka Hosszu, nombrada mejor nadadora del 2014 por encima de Katie Ledecky, quizá porque la estadounidense no acudió a Catar, fue la reina del Mundial en piscina de 25 metros ganando de todas las formas, desde el principio, temporizando o remontando.

Mireia Belmonte. Foto de Atsushi Tomura

Mireia Belmonte. Foto de Atsushi Tomura

Hosszu y Belmonte han peleado codo con codo durante todo el año. En el Europeo de Berlín, la gran cita de la larga, la magiar no encontró rival en la española. Le batió en persona en los estilos y en el medallero, con tres oros frente a dos. La catalana, de menos a más en Alemania, dio la impresión de pagar más el esfuerzo del apretado calendario ante otra hiperactiva como ella. Ninguna renuncia a una sola prueba.

En Doha, sin embargo, Belmonte confirmó la impresión de que todo lo que toca en la pileta corta se convierte en oro. Sus cuatro victorias son las mismas de los últimos dos europeos de diciembre, en 2011 y 2013, antes y después del punto de inflexión que supusieron los Juegos de Londres. El nivel mundial aporta un nuevo valor a la cosecha. Sin comparecer en 2012, hay que retroceder hasta la cita de Dubai en 2010 para encontrar tres oros y una plata. Ahora es una figura más consolidada, como demostró con los nuevos topes mundiales en 200m mariposa (1.59.61) y 400m estilos (4.19.86), precisamente las dos pruebas en las que Hosszu mordió el polvo. En los 400m, además, el récord se lo robó a la propia húngara . Todo eso ocurrió el miércoles, en la media hora más prodigiosa de Mireia.

Después, otras cuatro jornadas en la piscina permitirían a Hosszu, hija de un país que ama la natación, reponer su orgullo. Venció en 100 y 200m estilos y en 100 y 200m espalda, con cuatro récords mundiales. Se fue con seis preseas al cuello, pero la espina de no haber batido esta vez a Belmonte. Al lugar en el que seguramente lo habría hecho, los 200m estilos, la española, el sábado, ya exhausta, no llegó. La prueba que le situó en un lugar de honor en la natación española tras vencer el Europeo de 2008 en Eindhoven es últimamente la más débil de Belmonte, cada vez más fondista.

Si la de Badalona pudo con los récords mundiales ajenos, la falta de competencia le restó las alas para acabar con los propios. El jueves, en los 800m libres, Belmonte dejó un escaso margen de respiro a la británica Jazz Carlin y a la holandesa Sharon Van Rouwendaal, las dos mujeres que le batieron en Berlín cuando más cansada estaba y que en Doha también le acompañaron en el podio. Hasta los 300 metros, cuando tomó el mando de la prueba y se dedicó a abrir la brecha hasta terminar en el medio, cuatro segundos más lenta que su récord y cinco más rápida que sus rivales (8.03.91).

Ya el viernes, Mireia cerró su cosecha en los 400m libres. A pocos más de un segundo de su récord mundial, Belmonte ganó dominando la distancia esta vez desde el primer largo para quedarse el récord de los campeonatos (3.55.76) abriendo dos y cuatro segundos sobre la holandesa Sharon Van Rouwendaal y la china Zhang Yufei.

Cuatro españolas y una final 

Como estrella mundial y ya a la espera de poder traducir todos los oros de la corta en la larga, un reto supremo el próximo verano en Kazan ante, por ejemplo, la sideral joven Katie Ledecky, indiscutible en el crol desde los 400 metros en adelante, y de nuevo ante Katinka Hosszu en los estilos y la mariposa, Mireia estuvo entre las españolas más sola que nunca. En una medida de ahorro, la Federación envió a Catar un exiguo equipo de solo cuatro féminas conscientes de que Belmonte se bastaría para llenar el zurrón y aparecer en el medallero como segunda, por detrás de Hungría -de Hosszu- en oros y 11ª en medallas. Solo la gallega María Vilas, sexta (8.18.82) en los 800 metros libres en la exhibición de la catalana, entró en una final.

Así, la campeona de Europa Duane da Rocha terminó 31ª en 50m, 13ª en 100m y 18ª en 200m en la espalda; mientras la subcampeona continental Jessica Vall fue 30ª en 50m, 21ª en 100m y 15ª en 200m de la braza, en un campeonato.

Natación sin potencias

Chad le Clos. Foto de Francois Nel

Chad le Clos. Foto de Francois Nel

No fue su campeonato y tampoco el de las grandes potencias. Sin Ledecky ni Franklin y con un Ryan Lochte sin instinto asesino de victoria, que solo rascó un oro en el relevo 4x200m libres, acompañado de cuatro platas y tres bronces, Estados Unidos ganó a las medallas, 17, pero con tan solo dos dorados. En el mismo plano triste se encuentra Australia, seis medallas y la solitaria victoria de Mitchell James Larkin en los 100m espalda, o Rusia, siete y una en un relevo menor, el 4x50m libre inexistente en la piscina larga. Los dominadores históricos de la piscina probablemente muestren una cara más exitosa el próximo verano en Kazán, pero de momento las estrellas ya no tan emergentes se consolidan, y vienen de los más variopintos países.

Son el sudafricano Chad Le Clos, el mejor nadador de 2014, famoso por su llanto en el podio de Londres 2012 tras derrotar a Phelps en los 200m mariposa, y ganador en Doha de los 50, 100 y 200 metros mariposa y de los 200m libre, el hermanísimo francés Florent Manadou, batiendo récords en las distancias cortas, los 50m de espalda y libre, Felipe Franca Silva, que elevó a Brasil a 18 meses de Río 2016 venciendo en los 50 y 100 metros braza e irrumpiendo en el duelo del británico Adam Peaty y el sudafricano Cameron Van der Burgh, de la mariposista sueca Sarah Sjostrom, doble ganadora en 50 y 100 metros o de las holandesas voladoras que, con Ranomi Kromowidjojo a la cabeza. baten récords en los relevos y protagonizaron un campeonato con 18 nuevos registros históricos y con Hosszu, Le Clos y Belmonte como totems.

@Ismael_Prz


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    1. [...] del joven Marcus Cooper en K1 500m, que debería llevar su kayak hacía los 200m o el kilómetro. Los recientes cuatro oros de Mireia Belmonte en piscina corta, sin embargo, no se desmienten en una pileta de 50 metros, aunque el Mundial de Kazan en julio [...]

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