Mireia sigue la fiesta




Mireia Belmonte agarra el bronce en la final de 200m estilos después de entrar a la de 1500m libres. Marina García avanza a la ronda final de 100m braza.  Meilutyte, primer récord. Oros para Australia, Brasil, Hungría y Suecia.
 
Mireia subió al podio esta tarde en Barcelona pero quizá empezó a hacerlo realmente 262 días atrás en Londres. Su medalla en mariposa disparó, por fin, mentalidad, hasta entonces con fama de débil, y ahora nada la asusta. Ni siquiera una final de 200m estilos en la que no partía entre las favoritas -séptima del año, pasó octava a semifinales y quinta a la final- y terminó dejando fuera del podio a Shiwen Ye, la china que impresionó al mundo en los Juegos precisamente en esta prueba. La asiática aparentemente sólo podía temer a la húngara Hosszu, dominadora en la ciudad condal desde las series. La magiar dominó la carrera de cabo a rabo marcando el mejor tiempo del año (2.07.92).
Mireia Belmonte, bronce en 200m estilos

Mireia Belmonte, bronce en 200m estilos

Por detrás, se libró otra batalla en la que Belmonte empezó fuerte pero sin desgastarse en mariposa pasando cuarta por el viraje, salvó como pudo su peor estilo, la espalda, y terminó séptima tras la primera piscina, aunque con un parcial prometedor de apenas 62 segundos. Fiel a su estilo, el que la llevó a las medallas en Gran Bretaña, la badalonesa se creció conforme pasaban los metros. Con la braza y, sobre todo, el crol como aliados, Mireia remontó hasta la puerta de la gloria en los 150m y a punto estuvo de quitarle la plata a la australiana Coutts, que repitió la misma medalla que en los 100m mariposa unos minutos antes. De eso quedó a seis centésimas, pero contenta ante una medalla que no entraba en todos los cálculos. Primera final, primera medalla, su estreno metálico en un mundial absoluto. Y con la esperanza de que lo mejor está por llegar.

Esa impresión la había confirmado por la mañana, cuando Belmonte tuvo que desgastarse en las largas series de los 1500m libre, la prueba más larga de la piscina. Como en la final de Costa de ayer, como parece que será ahora para Mireia, el guion se escribió con la española persiguiento a Ledecky, que va a lo suyo en las pruebas de fondo, un monólogo en el que poco importan las demás. Relajada, siempre entre 31 y 32 segundos la piscina, Belmonte entró tranquila, segunda, y cuarta de las finalistas en dieciséis minutos. En la final de este martes sabe que las medallas estarán por debajo de esa barrera.

La segunda medalla en la piscina en dos días, algo impensable hace dos veranos, ensombreció otra actuación destacable de una mujer española, Marina García, producto de la fantástica generación natatoria del 94, que nadará su primera final mundial con sólo 17 años. Ya por la mañana hizo el séptimo tiempo en 100m braza y por la tarde pasó la criba de semifinales octava batiendo el récord español por segunda vez en el día (1.07.12). Esa carrera asistió a la primera plusmarca mundial del Sant Jordi, la de la lituana Meilutyte (1,04,35), un talento aún más precoz: 16 años.

De semifinales no pasaron las veteranas espaldistas Merche Peris y Duane Da Rocha en los 100m. La primera, más velocista, completó un primer largo fantástico pero se hundió tras el viraje (16º tiempo), mientras la segunda, que prepara la prueba superior, se mantuvo en las posiciones intermedias naufragando en el sprint final (10º tiempo), aunque, al menos, mejoró su prestación matinal. Peor nadaron los hombres. El debutante Victor Manuel Martín no pasó del 27º tiempo en las series de 200m libres y el ya experimentado Wildeboer volvió a decepcionar quedándose a un puesto de pasar ronda en los 100m espalda, en los que fue finalista olímpico en 2008. Como Muñoz en mariposa, sus actuaciones de 2009 parecen ahora de un lejano sueño.

El nuevo orden

La natación se ha democratizado. Eso dicen los resultados, que ya no son un compendio de banderas estadounidenses y australianas. Aunque el himno oceánico sonó por primera vez en Barcelona gracias a Christian Sprenger, que se impuso en 100m braza y se quedó sobre la corchera tratando de creerselo. Le hacen falta a Australia nuevos campeones tras la decepción olímpica, cuyo trauma se extiende hasta el punto de no poder ver los Mundiales en abierto en un país que ama la piscina. A Sprenger le acompañaron en el podio el sudafricano Van der Burgh y el brasileño Lima. Precisamente los cariocas sumaron otro con Cesar Cielo en la final corta de la mariposa, en la terminó por delante del estadounidese Gotsoe y el francés Bousquet. En los 100m mariposa femeninos ganó la sueca Sjostrom a la australiana Coutts y a la campeona olímpica Dana Vollmer.

@Ismael_Prz


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