Michael Phelps, ganador de ocho oros en Pekin 2008




Tras los Juegos celebrados en Barcelona, en 1996 se desplazaron a Atlanta. En esta cita olímpica aumentó el número de países participantes tras el desmembramiento de la Unión Soviética en 1991. En la piscina, volvió a destacar el ruso Alexandre Popov, que al igual que hiciera el legendario Jonnhy Weissmuller, se impuso en los 50 y 100 metros libres, y además consiguió otras dos medallas de plata. También hizo doblete de oros su compatriota Denis Pankratov en los 100 y 200 mariposa. Por su parte, Kieren Perkins, apodado "Superfish", renovó su medalla conseguida en Barcelona en los 1500 metros. En cuanto al ámbito femenino, la gran triunfadora fue la estadounidense Amy Van Diken al conseguir cuatro medallas de oro en: 50 libres, 100 mariposa, relevos 4×100 libres y relevos 4×100 estilos. También destacó la irlandesa Michelle Smith con tres medallas de oro (400 libres, 200 y 400 m estilos) y una de bronce (200 m mariposa).  

Los siguientes juegos, celebrados en Sydney fueron considerados como la inauguración de la nueva era olímpica del siglo XXI, con una perfecta organización. Por primera vez en unos juegos, Corea del Norte y Corea del Sur compitieron bajo una misma bandera. Aunque no fue el protagonista en la natación de estos juegos, ya comenzó a destacar con tan solo 17 años, Ian Thorpe, que ganó el oro en 400 metros libres, en relevos 4 x 100 libres y en relevos 4 x 200 libres; y la medalla de plata en 200 metros libres. Pero la gran revelación de los juegos fue el holandés Pieter van den Hoogenband que consiguió cuatro medallas, entre ellas, dos de oro en los 100 y 200 metros libres, imponiéndose al propio Ian Thorpe y a un Alexandre Popov que ya estaba en el declive de su carrera. Además de Thorpe, en estos juegos también se pudo ver por primera vez a un jovencísimo nadador de 15 años que en los años venideros haría historia: Michael Phelps. En el ámbito femenino, la reina en el agua fue la holandesa Inge de Brujin que ganó las medallas de oro en los 50 m libres, 100 m libres, 100 m mariposa, y una de plata en los relevos de 4×100 libres. En estos juegos, la natación femenina española consiguió su primera medalla. Fue Nina Zhivanevskaya, rusa de nacimiento y española de adopción que ganó el bronce en los 100 metros espalda.

Después de 108 años, en el año 2004, los Juegos Olímpicos regresaron a Atenas. Tras cuatro años, y ya con 19, Michael Phelps se convirtió en el gran acaparador de la natación en esta cita olímpica. El norteamericano se consolidó como el nadador más completo del mundo consiguiendo seis medallas de oro (100 y 200 mariposa, 200 y 400 estilos, 4×200 libres y 4×100 estilos) y dos de bronce (200 libres y 4×100 libres). Phelps se quedó a tan sólo una medalla de las siete conseguidas por Mark Spitz en 1972.

Además de Phelps, destacaron los australianos Ian Thorpe y Gran Hackett. El primero obtuvo cuatro medallas: dos de oro (200 y 400 metros libres), una de plata (relevo 4×200 libres) y una de bronce (100 metros libres); por su parte Gran Hackett obtuvo una de oro en los 1.500 metros libres y dos platas en el relevo 4×200 libres y en los 400 m libres.

También siguieron apareciendo los nombres de Pieter van den Hoogenband, que repitió su título conseguido en Sydney en los 100 metros libres o Aaron Peirsol que se consagró como el mejor espaldista del mundo al conseguir dos medallas de oro en los 100 m y 200 m espalda, además de contribuir en el relevo de 4×100 estilos a conseguir el triunfo. En el ámbito masculino, la anécdota fue la aparición del húngaro Daniel Gyurta, que con tan sólo 15 años, ganó la medalla de plata en los 200 metros braza, poniéndoselo muy difícil al campeón Kosuke Kitajima. En cuanto a la natación femenina, la holandesa Inge de Brujin, que se retiró tras estos Juegos, revalidó su título en los 50 metros libres y también obtuvo una medalla de plata en los 100 libres y dos de bronce, en los 100 mariposa y en el relevo 4×100 libres. En estos juegos apareció una nueva generación de nuevas nadadoras que darían que hablar en los siguientes años como: la australiana Jodie Henry (campeona de los 100 m libres), la francesa Laure Manaudou (oro en los 400 m. libres) o la china Xuejuan Luo (oro en los 100 m. braza). Tras estos juegos, nadadores de la talla de Alexandre Popov o Jenny Thompson, pusieron fin a sus exitosas carreras.

Al igual que en 1972 en los juegos de Munich quedase grabado para la historia el nombre de Mark Spitz, en 2008 en los últimos juegos que se celebraron en Pekín, serán recordados por la hazaña que llevó a cabo Michael Phelps en la piscina. El norteamericano ganó 8 medallas de oro (400 estilos, 4×100 libre, 200 libre, 200 mariposa, 4×200 libre, 200 estilos, 100 mariposa, 4×100 estilos), pulverizando el récord de Spitz y convirtiéndose con 14 metales, en el atleta con más medallas en la historia de los juegos. Otro de los protagonistas fue el brasileño César Cielo que fue el más rápido al conseguir un tiempo de 21.30 en los 50 metros libres. Aaron Peirsol, volvió a vencer en los 100 espalda, pero no en los 200, donde el triunfo fue para un joven Ryan Lochte. Por su parte, el japonés Kōsuke Kitajima volvió a dominar los 100 y 200 metros braza.

En la parte femenina, la australiana Stephanie Rice ganó tres medallas de oro correspondientes a las pruebas de 200 y 400 metros estilos y al relevo de 4×200 libres. La alemana Britta Steffen también completó un buen papel al alzarse con el triunfo en los 50 y 100 metros libres. También es digna de mención la estadounidense Dara Torres, participante en cinco olimpiadas (1988, 1992, 1996, 2000 y 2008), y que con 41 años, ganó tres medallas de plata en Pekín (50 m libres, 4×100 libres y 4×100 estilos), sumando así, doce medallas olímpicas en su carrera.


Deja un Comentario