Maica García: “La diferencia con los otros equipos es que las 13 sumamos, todas jugamos, y quién sale está al 100%”




Maria del Carmen García Godoy (Sabadell, 1990), más conocida como Maica García,  está de doble enhorabuena. Lejos de conformarse con proclamarse el pasado domingo en Budapest campeona de Europa de waterpolo, un techo no alcanzado hasta ahora por el deporte español tampoco en su versión masculina, también recibió el premio de jugadora más valiosa del torneo gracias a sus 14 goles, siete de ellos claves para imponerse en la semifinal a Hungría (9-8) y en la final a Holanda, más cómodamente (10-5). Pero poco le importa a la jugadora del Club Natación Sabadell, el núcleo de esta maravillosa selección, los títulos individuales. Los éxitos del equipo de moda del deporte nacional, que van desde la sorprendente plata olímpica de Londres hace dos veranos, a una noche mágica teñida de oro mundial en las Picornell hará este sábado un año, hasta lo más inmediato, la tarde en lo más alto del cajón continental en un escenario especial de waterpolo, las piscinas Alfréd Hajós en la isla Margarita, en medio del Danubio, se escriben en colectivo, como se encarga de recordar la boya más decisiva en el torneo de la capital húngara, el que reafirmó la primacía universal de las jóvenes waterpolistas que comanda Miki Oca.

Maica García. @Maica_GC

Maica García. @Maica_GC

Somos Olímpicos: Enhorabuena, ¿Se esperaban este éxito o ya pensaban que tras la plata olímpica y el oro mundial podían fallar?

Maica García: Tanto como esperarse no, pero íbamos concienciadas de que podíamos ganar, el deseo de ganar el trofeo estaba presente.

S.O: Como ya les ocurrió en Barcelona 2013, empiezan perdiendo con Rusia ¿Por qué se atraganta ese equipo? ¿Cómo se recuperan de una derrota?

 M.G: Rusia es un equipo que sorprende, tiene partidos sorprendentes por su nivel de juego. Individualmente tienen una técnica brutal y nos pillaron en el Europeo. Es cierto que empezar una competición importante no es fácil y que te toque un rival complicado facilita estas sorpresas, pero demostramos más adelante que España podía estar arriba y superarnos cada partido. Después del partido de Rusia creo que, cuando acabamos, todas y cada una nos paramos a pensar que España no jugaba así, que fue un mal partido, y que no es que nos ganasen sino que España facilitó la victoria. A partir de entonces sabíamos que debíamos hacerlo como sabemos y demostrar quiénes somos.

S.O: En semifinales, por tercer torneo, aparece Hungría, que esta vez juega en casa y la eliminan en un partido ajustadísimo. ¿Les han tomado la medida? ¿Han aprendido a jugar con marcadores apretados y esa experiencia les favorece?

M.G: Creo que ya fuimos preparados a este partido tras dos semifinales con el mismo equipo y, de la misma manera, ellas tenían esa presión de “otra vez me toca contra España, espero que no me dejen fuera en mi casa”. Creo que ellas jugaron como son, van muy duro y muy intenso y nosotros supimos mantener la calma para conservar el partido hasta los últimos minutos y saber ganar. Es verdad que también podíamos haber perdido, pero a ellas las pudo esa presión jugar en casa y otra vez contra nosotras, que llevamos tres semifinales consecutivas.

S.O: ¿Cómo se consigue eso con menos de 1.000 licencias en toda España, cuál es el secreto?

M.G: Secreto ninguno, creo que lo transmitimos todo, que dentro del agua realmente mantenemos esta pasión con el waterpolo, haciendo disfrutar y manteniendo unos valores por los que la gente nos reconoce. Esa es nuestra esencia dentro del agua y eso no nos lo quita nadie mientras dure.

S.O: ¿Cuál es el factor que les hace superiores a las demás?

M.G: Desde que dimos la sorpresa en los Juegos Olímpicos nos hemos hecho respetar y los equipos ya respetan a España, más desde que ganamos el Mundial. Ahora ya han conseguido saber que estamos arriba y que nos tienen que somos temibles, que las 13 sumamos, que si una no tiene el día a otra le puede salir el partido y suplir el puesto estando al 100%. Esa es la diferencia con otros equipos, donde hay jugadoras que no juegan o juegan muy pocos minutos. En España intentamos hacer muchos cambios, tenemos jugadoras que realmente sirven para jugar estas competiciones, más las que se quedan fuera.

S.O: Ha asegurado que la clave de vuestro grupo es la unidad ¿Qué es lo que os une, qué aficiones, qué intereses comunes, qué hacen en el tiempo libre en las concentraciones?

M.G: Creo que lo que más nos une es el objetivo común, saber que todas venimos a lo mismo, que no estamos ni para ir de vacaciones ni para lucirme yo, ni para algo individual, sino para aportar al equipo. Es lo más importante. Sobre aficiones, siempre vamos todas juntas. Siempre, siempre. Si vamos a tomar algo, todas, no hacemos el feo a nadie. Si nos reímos, nos reímos todas juntas, antes de los partidos todas vamos al café, como una ceremonia para unir fuerzas.

S,O: Seis de las jugadoras de la selección estáis en el C.N.Sabadell jugando juntas todo el año ¿Se habrían conseguido estos éxitos si no existiese el club?

 No te puedo decir si no hubiesen existido, pero si le doy importancia a que las seis titulares seamos del Sabadell, se nota que pasarte 365 días juntas te hace saber si la otra te mira, no te mira, si te va a hacer un pase, si no te lo va a hacer, si se mueve así ya intuyes qué va a hacer. Dentro del agua se nota muchísimo y ayuda un montón, pero no quita que las que no son del Sabadell también aportan y es un reto decir “quiero lograr la complicidad con ellas que tengo con las que estoy todo el año”.

Dentro del agua ayuda un montón que seis juguemos todo el año en el mismo equipo. Intuimos cada movimiento

S.O: ¿Qué tiene Miki Oca de especial como entrenador?

Miki como persona, como exjugador, como entrenador ha estado en lo más alto del waterpolo español y nos sabe transmitir esas ganas, fuerza, ambición, de creernos que tenemos que ganar o demostrar, o disfrutar, o tener esa pasión. Nos lo hace desde el minuto uno, nos enfoca hacia el objetivo final. Esto lo hace cada día, cada minuto, cada entrenamiento y eso es lo que nos da fuerza para llegar a estas competiciones y sentirnos realizadas y hacerle sentir a él satisfecho por nosotras y por él. También conoce este mundo, estar ahí arriba y nos da esa tranquilidad de estar calmadas, con los pies en el suelo, y de tener esa humildad de saber que esto no es nada. Y eso es verdad.

S.O: ¿Se sienten suficientemente reconocidas por todos estos éxitos? ¿Cree que el desarrollo del Europeo ha merecido la atención suficiente en España a unas campeonas mundiales?

M.G: Bueno, yo pienso que sí que nos sentimos valoradas en cierta manera, pero se podía hacer mucho más de lo que se hace. Siempre hay quien te va preguntando, quien te dice: ¡ay felicidades, que ya lo vi, las chicas, tal!. Pero podríamos llegar a muchísima más gente y sonar más de lo que suena, por poco más que se pueda hacer seguro que suma.

S.O: Tengo entendido que su novio es Marc Roca, de la selección masculina, la que tradicionalmente siempre consiguió los éxitos del waterpolo español. ¿Qué les pasa a los chicos ahora? ¿Les miran con envidia?

 M.G: No, no, ni mucho menos. Se alegran mucho. Me llevo muy bien con todos los chicos de la selección. Mi pareja está por segunda vez y este año se sienten mejor porque han logrado un objetivo complicado [los chicos, 7º, se clasificaron para el Mundial de Kazan 2015] y pueden estar satisfechos. Están mejorando el waterpolo masculino, que llevaba años estancado y creo que lo que empezamos a hacer nosotras hace cuatro años lo están haciendo ellos ahora. Si la cosa va bien todo empezará antes y si no, a corto o medio plazo darán el salto para estar arriba. Ojalá pronto consigan éxitos. Ellos se alegran y nos dicen que nos lo merecemos y que lo disfrutemos.

S.O: Tras ganar ya todo, ¿en Río se conformarán con menos del oro?

M.G: Ahora aún nos queda el Mundial[de Kazan 2015] y el Europeo 2016 [de Belgrado 2016], que es clasificatorio, pero es inevitable pensar que queremos ir a los Juegos y claro que lo queremos y que lo piensas, pero nos queda mucho, esperamos mantenernos y ojalá se cumpla ese sueño de ser campeona olímpica.

Maica García luchando un balón. Foto de AFP

Maica García luchando un balón. Foto de AFP

S.O. Ya hablando en un plano más personal, ¿cómo y por qué empezó en el waterpolo?

M.G: Yo era nadadora y hasta los 9 años iba a ver a mi hermano, que es un año mayor que yo, y era waterpolista. Cuando acababa las competiciones lo seguía a todos los sitios y me encantaba. Hubo un día que en el Colegio Santa Clara del Club Sabadell dije que me quería apuntar porque mi hermano se lo pasaba muy bien y además tenía a Mati [Ortiz] que ya entonces éramos muy amigas y mi madre mi apuntó. No era buena nadadora, pero quería hacer deportes en equipo, pasármelo bien y eso la natación no me lo daba. Pasaron los años, veía que tenía potencia y para arriba.

S.O: ¿Por qué es boya si aseguró que odia serlo?

M.G: Nadie me obliga, pero siempre mi constitución, altura, envergadura me ha llevado a ponerme en la posición más dura con las defensoras. La verdad es que no es la posición que más me gusta. Si pudiera cambiar, cambiaría a jugar por el exterior que me encantaría, y lo disfruto cuando caigo ahí en algún entrenamiento, pero he asimilado lo que me toca y me siento muy valorada, al 100% y llego con unas ganas tremendas de comerme a las defensoras y de ser superior a ellas.

S.O: Además, creo que en su posición requiere más trabajo de gimnasio que en las demás

M.G: No es que hagas más trabajo, sino que haces más fuerza mientras que las de fuera trabajan más la potencia. Pero en el fondo no es algo muy diferente, es bastante similar, excepto las porteras que son las que más varían, trabajan más las piernas

S.O: ¿Quién es la boya o la jugadora internacional con la que más odia batirse? 

M.G: Para mi, la defensora con la que más rivalidad tengo es Melissa [Seidemann], la estadounidense, porque es grande, fuerte y tenemos mucha rivalidad. Además, ya nos conocemos bastante, yo sé sus puntos débiles y viceversa. Es una de las mejores defensoras de boya del mundo, pero es un cacho de pan de tía y la rivalidad se queda en el agua.

 S.O. ¿Hay muchas patadas debajo de la piscina o es una leyenda?

M.G: Sí que las hay, las encajas como puedes porque las vas conociendo, sabes por dónde te pueden llegar, te preparas, te proteges, pero es el deporte. Yo también voy dando de vez en cuando, pero creo que todavía recibo más que doy.

Ser boya no es lo que más me gusta, pero he asimilado lo que me toca y llego con muchas ganas de comerme a las rivales

S.O: Tras ser la mejor del Europeo, con 14 goles, 7 de ellos en los dos últimos partidos. ¿Qué ha mejorado en usted a lo largo de estos años? ¿Se siente la mejor boya del mundo?

Bueno, yo llevo años trabajando, unos se valora más, otros menos, pero ahora que salen los resultados se están viendo premiadas más las jugadoras de este equipo. Un año a Anni Espar en Copa de Europa, el año pasado Jenni [Pareja] y Laura [Esther] fueron las mejores del mundo, y este año me ha tocado a mi. Me parece estupendo que se nos valore, pero ya no individualmente, sino todo el equipo. Se está repartiendo equitativamente para demostrar que no es casualidad, que nos lo trabajamos y no es una jugadora ni dos. Otro año le puede tocar a otra.

S.O: Usted ya fue subcampeona de Europa en 2008 en Málaga, pero aquello pareció un éxito puntual en un año en el que no fueron olímpicas ¿Qué ha evolucionado, qué ha cambiado entre ese equipo y éste y entre la joven Maica García de ese campeonato y la actual?

M.G: Para empezar, ese equipo todavía estaba bastante desestabilizado porque del 2007 al 2010 cambiamos cada año de seleccionador, llegamos a tener cuatro. La diferencia es que nos hemos estabilizado mucho más, nos hemos juntado, ha venido Miki con ideas claras y cosas que antes no sabíamos. Antes jugábamos y ya está, ahora nos creemos que podemos ganar. En ese año como había Juegos Olímpicos , no es que fuese casualidad pero era como que tampoco éramos tan merecedoras, no tenía tantísima importancia. Para nosotras sí, celebramos esa plata como un oro, pero faltaban equipos importantes que estaban centrados en Pekin. Yo llevaba un año en la selección, era de las novatas y estos años de experiencia, seguridad, confianza en mi, en el equipo, en el entrenador, todavía no estaban presentes.

El equipo se conjura durante un tiempo muerto. Foto de RFEN.

El equipo se conjura durante un tiempo muerto. Foto de RFEN.

S.O. Para terminar, defina en una palabra:

Miki Oca- Profesional completo

Laura Esther- Fría y segura

Marta Bach- Currante

Anni Espar- Inteligente

Roser Tarragó- Espabilada, pilla

Mati Ortiz- Hábil

Jenni Pareja- Potente

Lorena Miranda- Dura

Pili Peña- Terremoto

Andrea Blas- Bestia

Ona Meseguer- Sabia

Laura López- Avispada

Patri Herrera- Showman, es como Reina en fútbol

Y Maica García- ¿Yo me tengo que definir? Mmmm…Fuerte -apunta, a su lado, su novio Marc-

@Ismael_Prz


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