Las españolas aseguran su pase a la final en la tercera plaza




Con una puntuación total de 192.560, el dueto español formado por Ona Carbonell y Andrea Fuentes Fache pone rumbo a la final olímpica. Por delante de ellas se encuentran la pareja rusa y china.

La primera etapa para llegar a la final es la rutina técnica que consiste en la realización de nueve elementos obligatorios en un tiempo de 2 minutos 20 segundos. En esta fase la pareja española optó por algo propiamente español, vistiendo bañador de lunares y zapateando al principio. El desarrollo del ejercicio fue prácticamente perfecto, los elementos obligatorios fueron limpios y las transiciones acompañaron la actuación, incluso la forma de “hacer agua” fue prudente. Esto les consiguió una puntuación de 96.000.

Por otra parte el dúo favorito formado por las rusas Natalia Ishchenko y Svetlana Romashina no defraudó completando un ejercicio sin fallos, a una velocidad muy elevada aumentando la dificultad del mismo, acompañado de la música de Michael Jackson que las colocó en la primera plaza con una puntuación de 98.200.

En segunda posición se colocaron las chinas, usando un ejercicio bastante simple, en comparación a lo que acostumbran a realizar, que aseguro la estabilidad de todos los elementos. Defraudó por la sencillez pero la perfección en la realización las otorgó una nota de 96.100.  Las anfitrionas consiguieron una marca de 88.100 que las sitúo en octava posición.

Como curiosidad, cabe destacar que la gran diferencia de estatura entre las dos nadadoras suizas (14cm) es un factor determinante a la hora del desarrollo del ejercicio puesto que los movimientos no son tan limpios, las piernas largas desarrollan ejercicios de manera más lenta que las piernas cortas, lo que como matiz, es bastante importante. En los puestos más bajos de clasificación se encuentran Argentina, Australia y Egipto con puntuaciones de 78.900, 77.400 y 75.700 respectivamente.

La segunda etapa consiste en el ejercicio libre donde las nadadoras no están obligadas a realizar posiciones concretas y pueden incorporar elementos artísticos. En la rutina libre, Carbonell y Fuentes Fache siguieron con el estilo español adornando bañador y pelo con claveles y sincronizándose al ritmo de un tango. La coreografía se desarrollo con éxito y sin incidentes a una velocidad bastante rápida y mostrando al jurado una gran variedad de movimientos. Destacar el poco espacio que hay entre cada nadadora lo que produce que en algunos movimientos una se encuentre encima de la otra aumentando la dificultad del ejercicio.

Las favoritas (Romashina e Ishchenko) también optaron por un patriotismo hacia su país basándose en las muñecas rusas, algo que no sorprendió puesto que el año pasado utilizaron un estilo similar. A pesar de esto sorprendieron al público con una actuación llamativa, de alta dificultad (posiciones amarradas tanto en manos como piernas), con movimientos rápidos y precisos, con mucha altura, que las volvieron a llevar a la primera posición con una puntuación de 98.600. Las anfitrionas Olivia Federici y Jenna Randall demostraron una fuerza espectacular al realizar saltos con una gran altura llamando así la atención del jurado que no dudó en valorar positivamente esta acción. A pesar de esto bajaron a la novena posición con una puntuación de 88.790. En segunda posición se mantuvieron las chinas aumentado la diferencia de una décima que tenían con las españolasLas últimas posiciones se mantienen sin variaciones. Quedan clasificadas para luchar por las medallas las nadadoras de los siguientes países: Japón, Ucrania, Canadá, China, España, Francia, EEUU, Corea, Italia, Grecia, Reino Unido y Rusia.

Autora: Paola Cidoncha


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