La natación olímpica en piscina de Melbourne 1956 a Munich 1972




Tras el gran dominio mostrado por los nadadores norteamericanos en los juegos de 1952, en Melbourne 1956 las tornas cambiaron. Los australianos, en sus “juegos” pasaron a dominar el deporte acuático con un total de cinco medallas de oro masculinas y tres femeninas, ante las dos conseguidas por los norteamericanos (una masculina y otra femenina). Jon Henricks se convirtió en el hombre más rápido al detener el cronómetro en 55.4 en los 100 metros libres, pero a pesar de esto, no fue el gran protagonista. El mejor nadador de estos juegos olímpicos fue un joven de 17 años llamado Murray Rose que hizo doblete en los 400 y 1500 libres. En estos últimos, el norteamericano George Breen consiguió batir el récord mundial y olímpico durante las eliminatorias con un tiempo de 17:52.9. En la parte femenina se presentó la que posteriormente sería considerada la mejor nadadora del mundo, Dawn Fraser, que consiguió el primero de sus tres títulos en los 100 metros, batiendo el récord mundial. También destacó Lorraine Crapp que batió el récord de los 400 libres.

En la siguiente cita olímpica, Roma 1960, la natación siguió mostrando la pugna entre australianos y norteamericanos proporcionando uno de los mayores  espectáculos de la olimpiada. Se batieron seis récords del mundo y catorce olímpicos. El ídolo del público australiano fue Murray Rose que volvió a vencer en los 400 metros libres pero no en los 1500 libres, que esta vez fueron para su compatriota John Konrads. Algo curioso sucedió en la prueba de los 100 metros libres donde aparentemente el nadador estadounidense Lance Larson llegó primero de forma muy ajustada pero, tras una discusión entre los jueces, la medalla de oro fue a parar al australiano John Devitt, a pesar de que ambos tenían el mismo tiempo: 55.2. En la competición femenina, Dawn Fraser consiguió su segunda corona en los 100 metros libres.

Cuatro años después, en Tokio 1964, continuó la batalla acuática entre australianos y norteamericanos en la que está vez arrasaron estos últimos con un balance de: 16 medallas para EEUU y 4 para Australia. La estrella americana fue Don Schollander, de 18 años , que fue el vencedor de los 100 y 400 metros libres, además de integrar los equipos ganadores en los relevos 4×100 y 4×200 libres. En el ámbito femenino, la gran protagonista fue nuevamente Dawn Fraser que, a pesar de su tormentosa vida privada, volvió a vencer a sus 27 años en los 100 m libres  estableciendo un nuevo récord olímpico.

En México 1968,  uno de los protagonistas de la natación no fue ningún deportista, sino una infección estomacal que dejó en el dique seco a numerosos nadadores. A pesar de esto, estas olimpiadas vieron nacer a un jovencísimo nadador que cuatro años después se consagraría como uno de los grandes. Hablamos de Mark Spitz, que en estos juegos consiguió las medallas de oro en los relevos 4 x 100 y 4 x 200 metros libres, la de plata en 100 metros mariposa y la de bronce en los 100 metros libres. Una excelente actuación, pero que no hacía presagiar lo que conseguiría cuatro años más tarde. EEUU continuó siendo el gran dominador de la natación, muestra de ello fue la nadadora Debbie Meyer,  que con sólo 16 años, logró el mayor número de medallas individuales ganando en los 200, 400 y 800 metros libres. Una de las pocas pruebas no ganadas por norteamericanos fueron los 200 metros braza, que se llevó el mexicano Felipe Muñoz Kapamas venciendo al récordman mundial, el soviético Kosinski. Los nadadores españoles volvieron sin medallas, pero cabe destacar la actuación de Mari Paz Corominas, primera española en meterse en una final (7ª en los 200 espalda).

Múnich 1972, por una parte ha sido la cita olímpica más trágica hasta ahora, debido a los atentados terroristas que tuvieron lugar en dichos juegos. Por otra parte, decir Múnich 1972, es lo mismo que pronunciar el nombre de Mark Spitz. Este excelente nadador, ganó 7 medallas de oro en las siete pruebas en las que participó: 100 m. libres, 200 m. libres, 100 m. mariposa, 200 m. mariposa, 4 x 100 m. libres, 4 x 200 m. libres y 4 x 100 m. estilos. Tras esta proeza, se retiró de la competición. Al lado de Mark, hubo un gran número de nadadores excepcionales tanto en categoría masculina como en femenina que  consiguieron que la natación adquiriera mayor importancia que el atletismo.


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