Krisztina Egerszegi, un mito olvidado de la natación




La natación es un deporte de los llamados minoritarios, es decir, un deporte que solo tiene repercusión cuando tiene lugar una gran cita como unos Campeonatos del Mundo o unos Juegos Olímpicos, el resto del tiempo parece no existir. A pesar de esto, como en todas las prácticas deportivas, hay personas que sobresalen, que se convierten en mitos y que sus logros tienen una gran cobertura mediática y son recordados por personas ajenas al dporte. Pero hay casos de estos mitos que al no tener esa cobertura tan necesaria por parte de los medios, sus logros son reconocidos en el momento, pero posteriomente quedan un poco olvidados. Este es el caso de la nadadora húngara Krisztina Egerszegi.

Es probable que si se pregunta a cualquier persona, nadie recuerde su nombre como recuerdan el de Mark Spitz o Michael Phelps, pero esta nadadora tiene el honor de ser la deportista más joven en conseguir una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Esta hazaña tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 cuando con tan solo 14 años se hizo con el preciado metal en la prueba de 200 espalda. En las imágenes de dicha prueba, impresiona ver la madurez que mostró Egerszegi con esa edad ante las alemanas del este, dominadoras de la prueba, que prácticamente la sacaban dos cuerpos, ya que Krisztina por entonces sólo pesaba 45 kilos. Durante toda la carrera se mantuvo en el grupo que iba por delante, pero fue en los últimos 75 metros cuando apretó y adelantó a la alemana Kathrin Zimmermann y se puso a la cabeza de la prueba para no abandonarla.
 
Además del oro, consiguió también una medalla de plata en los 100 metros espalda, prueba en la que venció la ganadora de seis medallas en dichos juegos: la alemana Kristin Otto.
 
Especialista en las pruebas de espalda y en las de estilos, Krisztina Egerszegi tras estos juegos participó en dos más: Barcelona 92 y Atlanta 1996. En los primeros, ya con 18 años, se convirtió en la reina de la piscina venciendo en las tres pruebas individuales que disputó: 100, 200 espalda y 400 estilos. Cuatro años más tarde, se convirtió en tricampeona olímpica en los 200 espalda y consiguió una medalla de bronce en los 400 estilos. Tras estos juegos decidió retirarse.
 
A todos estos triunfos en las olimpiadas, hay que sumar nueve medallas de oro y cinco medallas de plata en cuatro Campeonatos de Europa,  tres medallas de oro y una de plata en dos Campeonatos del Mundo, plusmarca mundial de los 200 metros espalda desde 1991 hasta 2009, mejor nadadora del mundo en 1991 y de Europa en 1991, 1992 y 1993 y una distinción de la orden olímpica en el museo de Lausanne.
 
Por todo esto, Krisztina Egerszegi, es un mito de la natación.
 
En el siguiente vídeo se puede ver el triunfo de Krisztina con 14 años: 
 
http://www.youtube.com/watch?v=xXSsSpLJUGk
 
 

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