Kiko Hervás, lesionado en un pie, ha sido antepenúltimo en los 10 km en aguas abiertas




 

   Esta mañana, como se hizo ayer en el ámbito femenino, el lago Serpentine ha acogido los 10 km en aguas abierta masculinos. El equipo español también ha contado hoy con un participante,  el catalán Kiko Hervás. Para Hervás, eran sus segundos Juegos Olímpicos tras los de Pekín, donde finalizó decimotercero, y llegaba con buenas sensaciones tras el sexto puesto conseguido en esta modalidad en el pasado Mundial de Shanghái. Pero la mala suerte se cebó con él el pasado martes, cuando se fracturó el quinto metatarsiano del pie izquierdo durante un paseo por la villa. Este suceso ha lastrado en gran medida al nadador español.
 
   A pesar de ello, Hervás ha tomado salida esta mañana en una carrera en la que los 25 nadadores se han mantenido juntos en el primer tramo de la prueba, pero en esos instantes Hervás ya ha ido a la cola del grupo y parecía que se iba a descolgar tarde o temprano. Cuando se ha cumplido la primera hora de carrera, esto se ha ido cumpliendo poco a poco y ha culminado a falta de tres kilómetros para el final, momento en el que Hervás se ha descolgado por completo pasando en la vigésimocuarta posición a 3.32 del grupo de delante. Sólo ha quedado por detrás de él el competidor de Guam Benjamin Schulte, a cinco minutos de la cabeza.
 
   Tras la carrera, el catalán se ha mostrado desilusionado aunque en ningún momento ha achacado su posición a la lesión que sufría. Esperemos que se recupere pronto de esta lesión y verlo en plena forma en el Mundial de Barcelona del año próximo.
 
   La medalla de oro ha sido para Ossama Mellouli, que ha ganado así su segunda medalla en los Juegos, tras la de bronce que consiguió en los 1500 libre. La plata se la ha llevado el alemán Thomas Lurz y el bronce el canadiense Richard Weinberger.

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