Mireia Belmonte, la mujer de plata




Mireia Belmonte ha probado en Londres la miel del triunfo olímpico por primera vez, pero seguro que no será la última ocasión.

 

Es este último “Héroes Nacionales” del año queríamos rendir homenaje a la mejor deportista española en la gran cita deportiva de esta temporada, los Juegos Olímpicos. Por el número de medallas logrado, por inaugurar el medallero español, momento que tanto se hizo de rogar, y por el hecho de no ser una medallista fija en las previsiones hechas antes de la disputa de los Juegos Olímpicos, Mireia Belmonte es nuestra heroína nacional del año.

Mireia Belmonte nació el 10 de noviembre de 1990 en Badalona y es hija de emigrantes andaluces. Mireia comenzó a practicar la natación no como hobby o diversión, sino por imposición médica, ya que con 4 años se le diagnosticó escoliosis y su médico le recomendó nadar para corregir este mal. Poco a poco los expertos en natación de su localidad natal, Badalona, vieron que esa pequeña niña que iba a la piscina para corregir su escoliosis tenía madera de campeona y comenzó a competir con el Club Natación de Badalona. El asma y el alergia al cloro que sufría no la impidieron ir quemando etapas para forjar una gran campeona en las piscinas catalanas.

Mireia iba dando pequeños pasitos para hacerse un nombre en la natación. Con 12 años, en 2003, obtuvo una beca de la Federación Catalana de Natación para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Vallès bajo la tutela de Jordi Murio y fue fichada por el Club Natación de Hospitalet. Estuvo en este club hasta 2007, cuando fue fichada por el Club Natación Sabadell, con el que recientemente ha habido polémica, y continuó entrenando en el CAR, pero esta vez bajo la supervisión de Carles Subirana.

Un año antes de llegar al club sabadellense, Mireia logró su primer triunfo a nivel internacional. En 2006 se celebraban los Campeonatos del Mundo Junior en Río de Janeiro y la catalana logró dos oros, en 400m libres y en 400m estilos. La jovencita nadadora de ojos claros y tímida iba progresando y entre los apasionados de la natación se hablaba de ella como la gran promesa de la piscina española. Un año después ya participó en competiciones senior y de la mano de Subirana alcanzó el segundo cajón del podio en los 400m estilos de los Campeonatos de Europa de piscina corta de Debrecen (Hungría).

El primer punto de inflexión en la carrera deportiva de Mireia llegaría en 2008. Con 17 años comenzaba a cosechar grandes triunfos y este año fue muy lucrativo para ella. Participó en dos competiciones internacionales al inicio del año. en los Campeonatos de Europa de Eindhoven donde logró un oro en 200m estilos y un bronce en 200m mariposa, en los Campeonatos del Mundo de piscina corta de Manchester donde conquistó la plata en 200m estilos y el bronce en 400m estilos.

Estaba siendo un buen año para Mireia, pero acabaría siendo mejor. En agosto fue convocada para disputar los Juegos Olímpicos de Pekín y era la gran esperanza de la natación española para alcanzar el podio. En la capital china compitió en cuatro pruebas: 200m braza, 200 y 400 estilos y fue de la partida en el relevo 4×100 estilos de España. No cosechó unos resultados muy destacables, pero batió el récord de España en 400 estilos, a pesar de quedar relegada a la décimo cuarta posición, misma plaza que en los 200 estilos. El gran triunfo de la badalonesa en este año llegaría en noviembre en los Campeonatos de Europa de piscina corta de Rijeka (Croacia) donde se resarció de la plata del año anterior y logró el oro en 400m estilos. Por si fuera, la nadadora catalana batió el récord del mundo de esta disciplina con un crono de 4:25,06.

El año siguiente, 2009, no fue muy bueno para Mireia, tal vez condicionada por el hecho de dejar de entrenar con Carles Subirana y comenzar a hacerlo Michael Piper y tan solo consiguió una plata en los 400 estilos de los Campeonatos de Europa de piscina corta de Estambul, en 2010 volvió con fuerza. La nadadora de Badalona recupera su mejor forma y llega en un estado físico inmejorable al Mundial de piscina corta de Dubai en diciembre de 2010, donde cosecha tres oros en 200m mariposa y en 200 y 400m estilos y una plata en los 800m libres, prueba en la que fue superada por una compatriota, la barcelonesa Erika Villaécija.

 

Belmonte seguía creciendo y en 2011 superó los éxitos del año anterior. En los Campeonatos Nacionales logró la mejor marca del año en los 400 estilos y nuevo récord de España. También rebajó otro récord nacional, pero esta vez en 200m mariposa. Mireia estaba desbocada . Poco después volvió a romper otra marca, el récord de España de los 800m libres en Holanda. En verano se disputaban los Campeonatos del Mundo de Shanghai y Mireia no cumplió con las expectativas. Su mejor resultado fue un cuarto puesto en los 400 estilos y algunos expertos hablaban de la debilidad mental de la badalonesa que en las grandes citas como Mundiales o Juegos Olímpicos le pasaba factura y le impedía rendir a su nivel real. Entonces, su entrenador en aquel momento, Frederic Vergnoux, le programó dos horas semanales de trabajo psicológico para controlar los nervios y la presión mediática a la que Mireia comenzaba a estar expuesta.

El final del año 2011 fue bastante positivo para ella, que logró cuatro oros en los Campeonatos de Europa de piscina corta de Szczecin (Polonia): en 200 y 400m estilos, 200m mariposa y 400m libres. Este buen ocaso de 2011 lo empalmó con un gran inicio de 2012. En mayo se disputaban en Debrecen (Hungría) los Campeonatos de Europa y en ellos la catalana logró un oro en 1500m libres y una plata en los 400m libres. Dos meses después arrancaban los Juegos Olímpicos de Londres, los segundos en la carrera de la badalonesa e iba a estar presente en seis pruebas: 400 y 800m libres, 200m mariposa, 200 y 400m estilos y el 4x200m libres. La primera ocasión para subir al podio fueron los 400m estilos, cuya final se disputó el 28 de julio. Era la primera final que alcanzaba Mireia y quedó última, logrando un diploma y corroborando las críticas que recibía hacía tan solo un año sobre su debilidad mental.

La historia cambió para la nadadora catalana cuatro días después cuando en los 200m mariposa, la prueba en la que partía con menos opciones, se metía en la final y después de realizar una carrera muy agresiva logró la plata solo por detrás de la china Jiao Liuyang. Esta medalla era algo más que una simple medalla, ya que inauguraba el medallero español y calmaba los nervios de la delegación española en Londres que veían como el primer metal se les resistía. Tan solo dos días después la joven Mireia entraba de cabeza en el libro dorado de la natación española logrando su segunda presea olímpica, convirtiéndose así en la practicante de la natación, tanto masculina como femenina, más laureada en unos Juegos Olímpicos de la historia de España. En la prueba en la que consiguió tal efeméride fueron los 800m libres, en el que volvió a colgarse la plata, esta vez superada solo la estadounidense Katie Ledecky.

Mireia por fin ha dejado sus fantasmas atrás, ha probado el sabor de la gloria olímpica y seguro que seguirá dando alegrías al aficionado español en Río de Janeiro y, ojalá, en Madrid 2020. De lo que no cabe duda es de que ha nacido una estrella, que ya apuntaba maneras desde hace tiempo y que en Londres ha confirmado los presagios de los más optimistas. Por esas dos medallas, por superar sus miedos y enfrentarse a una cita de la talla de los Juegos Olímpicos sin temores y por ser la nadadora española con más preseas olímpicas en su haber, Mireia Belmonte es una “Heroína Olímpica”, la última que tendrá hueco en esta sección en 2012.


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    1. [...] objetivos, pero sin ayudas, sin posibilidades y con la fuga de nuestros talentos es muy complicado. Mireia Belmonte, la gran triunfadora de Londres 2012, estuvo a punto de marcharse pero al final se la pudo retener. [...]

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