El maratón acuático de Mireia




La badalonesa podría nadar 7.400m en catorce carreras repartidas en los ocho días del Mundial de Natación si avanza en las seis pruebas individuales en las que participa. En cinco está entre las ocho mejores del año y puede añadir un relevo.

En otro año tres del tercer milenio, el Mundial de Natación de la FINA vuelve al Palau Sant Jordi de Barcelona como si ya fuese una costumbre. Diez años antes, en el polifacético escenario empezó a emerger ante el gran público la figura de Michael Phelps, por entonces un imberbe nadador de 18 años que en menos de una década se convirtió en el mejor de la historia haciendo gala de una voracidad asombrosa. Precisamente su hueco, su ausencia en el mismo escenario otra vez es el punto más melancólico de los campeonatos, ávidos de nuevos referentes. De momento, nadie asoma a su altura de ambición, aunque sí le intentan imitar su apretado calendario, plagado de series, semifinales y finales, mañana y tarde, día tras día durante ocho extenuantes jornadas que se repetían en cada gran evento mundial.

Mireia Belmonte nadará seis pruebas individuales en Barcelona 2013. Foto de Morenobj.

Mireia Belmonte nadará seis pruebas individuales en Barcelona 2013. Foto de Morenobj.

En la Barcelona de 2013 la imitadora es española. Aunque mucha más modesta en sus objetivos, Mireia Belmonte, el nuevo referente de la natación nacional tras sus dos platas olímpicas en Londres, nadará más que cualquier otra estrella mundial. Ni siquiera Lochte, el segundo cabeza de cartel tras Phelps, le alcanzará en esfuerzo (seis pruebas, pero dos relevos) o la joven Missy Franklin, cinco pruebas individuales, llegarán a las seis individuales de la catalana, voluntariamente sobrecargada en casa. Y eso si no nada algún relevo, una decisión que tomará según vaya evolucionando su semana. Para más épica, además, Belmonte es cada vez más aficionada a las pruebas largas. Su apuesta por los 800m libres funcionó en Londres, una vez desatada de toda presión con su primera medalla, y ahora doblará con los 1500m, una prueba no olímpica en mujeres.

“Cuanto más nade, más opciones tendré de medalla”, es la filosofía de Belmonte expresada al Periódico de Cataluña y que explica su plan para Barcelona. Por nadar, por explorar nuevos caminos, por salir de la rutina, hasta pretendió tomar parte en los 10km de aguas abiertas que se disputaron el pasado martes, pero pagó su inexperiencia en el Campeonato de España, algo que le ha obligado a esperar a este domingo para debutar. Los 200m estilos (7ª marca del año) y los 400m libres (6ª) le esperan en la primera mañana, en un lapso de apenas dos horas. De progresar en el mismo poco espacio nadaría esa tarde las semifinales de la primera prueba y la final de la segunda, en la que fue octava en Londres.

Sin descanso, Belmonte tendrá otra cita a mediodía del lunes con los 1500m libres (su peor prueba a tenor del ranking, 10ª), y otra para cerrar la tarde si progresa en la final de 200m estilos. Para el martes podría estar a mitad de la tarde entre las que se tiren a nadar la última carrera del kilómetro y medio. Quizá su día más relajado, antes de otro miércoles hiperactivo con primera ronda matinal y semifinales vespertinas de 200m mariposa, la prueba que le dio su primera medalla londinense y en la que es más favorita al podio con la tercera mejor marca del año. El hipotético éxito llegaría en la tarde del primer día de agosto, en el que podría decidirse por tirarse al agua dentro del relevo 4x200m libre (series y final). Sin descanso, el viernes afronta la clasificatoria de los 800m (6ª marca), cuya final está programada para la tarde del sábado. Y para cerrar el campeonato, el domingo tendrá que jugarse a una carrera su presencia en la final de la tarde de los 400m estilos (5ª favorita), una de las pruebas más agotadoras. Y si aún tiene fuerzas, programado está el relevo de estilos.

La piscina del Sant Jordi, a la que Mireia Belmonte podría tirarse hasta 14 veces esta semana. Foto de BCN2013

La piscina del Sant Jordi, a la que Mireia Belmonte podría tirarse hasta 14 veces esta semana. Foto de BCN2013

El calendario de Mireia le obligará a ponerse en el trampolín entre 6 y 14 veces sólo en la pruebas individuales, nadando entre 3.500 y 7.400 metros -en el mejor de los casos- al máximo nivel y en todos los estilos. Un reto en el que se enfrentará a nadadoras más descansadas que se centran sólo en los estilos y la mariposa, como las húngaras Hosszu y Jakabos, sólo en los estilos como la jovencísima china Ye, o en las pruebas largas de libre -la estadounidense Ledecky, a la que le ha salido una dura competidora en la británica Carlin y en la neozelandesa Boyle-. Chinas, japonesas, húngaras, estadounidenses, australianas y británicas, todas potencias de la pileta, parecen los huesos más duros para Mireia, a la que su entrenador Fred Vergnoux ve mejor físicamente que en Londres. Necesitará estarlo para ganar su primera medalla en un mundial. El reto parece extenuante. Si la primera semana en Barcelona llevó el nombre de Ona Carbonell, en la de cierre está escrito Mireia Belmonte.

@Ismael_Prz


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