Broche de plata, mundial de oro




  • Mireia Belmonte gana la plata en los 400m estilos y cierra el mundial con tres preseas y tres finales para ella. Wildeboer es cuarto en 50m espalda.
  • Missy Franklin, reina del mundial con seis oros, el último en el relevo de estilos
  • Sun Yang gana su tercer oro en los 1500m libres y no tiene rival en el fondo.

Era la semana de Mireia Belmonte y la badalonesa respondió a las expectativas. Cerró con una plata unos mundiales en los que ha conseguido dos segundos puestos, un tercero, un cuarto y dos quintos. Seis pruebas en la élite mundial para la mejor, más completa y versátil nadadora española de toda la historia. Y la primera auténticamente nacional, de descendencia andaluza y crianza catalana. Este domingo cerró el mundial de su casa reponiéndose a los peores augurios en los 400m estilos, una de las pruebas más extenuantes del calendario (4.31.21). El sábado pareció cansada en los 800m, donde acabó quinta. Hoy pesaban sobre ella más de 7.000 metros en quince carreras y un principio de gripe. La factura de una semana agotadora. Pero Belmonte sabía que dos medallas, una de ellas de bronce, deslucían levemente en sus ambiciones después de las dos platas olímpicas. Y salió a por todas. Fue segunda tras la mariposa, empeoró en la espalda, que pasó cuarta, remontó un puesto en la braza y asaltó, por fin, el segundo puesto en el crol adelantando a la americana Beisel, donde siempre es fuerte. Por delante, siempre la húngara Hosszu, auténtica dominadora de los estilos en Barcelona tras vencer en 200 y 400m. Toma el relevo de la jovencísima china Shiwen Ye, a la que el año postolímpico no le ha sentado bien. También quedó fuera del podio, séptima.

Mireia Belmonte, plata en 400m estilos

Mireia Belmonte, plata en 400m estilos

Belmonte puso la guinda, la duodécima medalla española en el mundial y la cuarta de natación en línea. Y todas femeninas. Minutos antes Aschwin Wildeboer tuvo la gran oportunidad de levantar el orgullo masculino en Barcelona, pero volvió a quedarse a las puertas de las medallas en los 50m espalda. Sólo cuatro centésimas le separaron del podio que ocuparon los franceses Lacourt y Stravius y el americano Grevers. En un mundial de ellas, sólo faltó el broche del relevo femenino de estilos, que se quedó a dos puestos de conseguir la final.

Si en España el nombre es Mireia Belmonte, el campeonato tendrá otros ilustres a los que siempre recordar. Missy Franklin es la reina con sus seis medallas de oro, tres de ellas en el relevo, la última esta tarde. Su hectómetro en la espalda dejó a las americanas muy por delante de australianas y rusas desde el principio. El palmarés de la que puede ser Phelps en mujer -sólo tiene 18 años- sólo encuentra rival en una compatriota más joven. Katie Ledecky, a pesar de sus cuatro oros, no es tan versátil pero está llamada a marcar una época en las pruebas largas de crol. Su dominio de los 400, 800 y 1500m resultó apabullante, dos plusmarcas mundiales destrozadas incluidas. Por si fuera poco su nombre también figura en el relevo 4x200m libres. La americana reforzó las buenas impresiones de los Juegos en las mismas pruebas en las lo hizo Sun Yang, indiscutible mejor hombre de Barcelona con su brazada tan calmada como implacable y profunda. Hoy se exhibió de nuevo en el kilómetro y medio. Cuando quiso dejó atrás al canadiense Cochrane, mientras Paltrinieri sumó un bronce de última hora para Italia.

A los tres oros y el bronce en relevos de Yang, una medalla atribuíble a él en un 90%, no le alcanza Ryan Lochte, que perdió una oportunidad cantada de ganar su cuarto oro en el relevo de estilos, tradicional bastión americano. La fiesta la estropeó Kevin Cordes, el mejor bracista americano pero a años luz de sus predecesores, que se tiró antes de tiempo cuando la prueba estaba controlada regalando a Francia otro oro en relevos. Australia y Japón también subieron al podio. Precisamente el país nipón sumó una victoria en los 400m estilos con Daiya Seto, por delante del estadounidense Kalisz y del brasileño Pereira. Sin Phelps ni Lochte, se busca nueva jerarquía, algo que también busca la prueba corta de la braza. La lituana Meilutyte y la rusa Efimova se han quitado el récord mundial desde el viernes, pero en la final ganó la rusa sin plusmarca, aunque arrastrando a la americana Hardy, tercera, al récord continental.

Barcelona también se lleva otro nombre exótico. El de la holandesa Ranomi Kromowidjojo, la más rápida en 50m libres, por delante de Campbell, oro en 100m, y Hardy. La campeona olímpica repitió el oro, la única medalla que la ha faltado a Mireia Belmonte para redondear un Mundial  de aguas en Barcelona, el del verano de 2013, que España jamás olvidará.


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