13 medallas y un icono




RESUMEN. España se trae 13 medallas del Europeo de aguas de Berlín con Mireia Belmonte como estrella con seis medallas, dos de ellas de oro, tanto en la piscina como en las aguas abiertas. Da Rocha, Ignacio y Vall se sumaron a la cosecha. La sincronizada aportó cuatro podios pero perdió jerarquía en las pruebas olímpicas frente a Ucrania.

Las mujeres volvieron a glorificar a la natación española en la gran cita del 2014 tras el memorable Mundial de Barcelona 2013. En Berlín, sede del Europeo, ellas se colgaron las 13 medallas de la delegación española, que auparon a España al noveno puesto total -sexto por número de medallas-. Como en atletismo la pasada semana, Gran Bretaña lideró la colección de preseas por delante esta vez de Rusia, Italia y Alemania en un campeonato de bajas y con la irrupción de un puñado de jóvenes talentos desconocidos. Volviendo a las españolas era evidente que ellas iban a lograr el éxito en la sincronizada, una especialidad femenina, donde, con formato de Europeo de cuatro pruebas posibles, las chicas de Esther Jauma pisaron los cuatro podios, aunque con preocupación por el futuro mundial. Sin embargo, la primera presea llegó antes incluso de que las sirenas nadaran sus finales. Fue el miércoles 13 cuando Mireia Belmonte abrió el medallero de la forma más inesperada, con un BRONCE en la prueba de aguas abiertas de 10km, que nadaba para entrenarse para la piscina, lo que mostraba lo fuerte que llegaba al campeonato.

Mireia Belmonte. Foto de Boris Streubel

Mireia Belmonte. Foto de Boris Streubel

Allí empezó el lunes siguiente su semana, con otras seis pruebas individuales en las que lanzarse a sumar al relevo. El calendario, que esta vez no le era tan favorable en el reparto de esfuerzos, le penalizó. Ocurrió especialmente en la cuarta tarde, cuando Mireia Belmonte afrontó dos pruebas extenuantes sin pasar por el vestuario y lo pagó en la última. Pero la badelonesa, doble subcampeona olímpica, estrella ya indiscutible del deporte español, insistió en su estrategia de nadar todas las pruebas posibles y se pasó el día en la piscina. Con un brillante cierre, Belmonte subió seis veces al podio, cinco en la piscina, siendo, como la húngara Katinka Hosszu, verdugo de la barcelonesa en dos pruebas y víctima en otra, la reina de unos campeonatos en los que Duane Da Rocha, Judit Ignacio y Jessica Vall también consiguieron subir a los tres escalones del podio respectivamente en las pruebas largas de espalda, mariposa y braza. España llegó así a los nueve metales en la pileta del velódromo berlinés -séptima del medallero de la pileta- que sumar a los cuatro de las sirenas y superó ampliamente las siete de Debrecen 2012, campeonato devaluado por preolímpico, y, sobre todo, los cuatro de Budapest 2010, un Europeo homologable a este, en el que Mireia Belmonte aún era una fuerte promesa que no explotaba. Sin embargo, no todo fueron ellas, porque un buen número de nadadores llegaron a las finales, entre ellos muchos chicos jóvenes que pretenden dejar de ser el patito feo de la natación española, aunque para ello necesiten aún algún campeonato más, como el resto de las aguas abiertas y los saltos, que no se acercaron más a las posiciones nobles en Berlín.

Mireia Belmonte

PLATA. 400m estilos. El lunes, en la primera tarde de competición, Mireia Belmonte (4,33,13) subía al segundo escalón del podio en los 400m estilos detrás de la húngara Katinka Hosszu.

PLATA. 800m libres. El jueves Belmonte afrontaba un calendario extenuante, con dos finales largas en 20 minutos. En la primera salió muy fuerte pero acabó cediendo ante la británica Jazmin Carlin, consciente quizá de que debía reservar ciertas fuerzas para unos minutos después (8,21,22).

200m estilos. Mireia Belmonte salió de la piscina y se ajustó de nuevo las gafas sin pasar por el vestuario. Extenuada, acabó última y hundida en la prueba en la que volvió a ganar la reina de los campeonatos, la húngara Hosszu. Además, minutos después, Belmonte fue sexta con el relevo 4x200m libres.

ORO. 1,500m libres. El sábado Mireia Belmonte se colgó su primer oro en el inicio de un gran fin de semana, en el que se recuperó del esfuerzo supremo del miércoles y del sabor amargo de la derrota para batir el récord de España (15,57,29) y conseguir el oro en el kilómetro y medio.

ORO y PLATA. 200m mariposa. Ya en la jornada de cierre, el domingo, en la sobremesa española, la badalonesa se imponía en una de sus pruebas fetiche (2,04,79), quizá en la que busque el oro en Río de Janeiro después de la plata en Londres. Además, Judit Ignacio completó un doblete español con la medalla de plata (2.06.66). Por detrás, la estrella Hosszu.

BRONCE. 400m libres. Como en los 800m, Mireia (4,04,01) cedió ante la británica Jazmin Carlin y, esta vez, ante la holandesa Van Rouwendaal, para cerrar su participación en Berlín como la abrió con las aguas abiertas, con un tercer puesto, esta vez minutos después de vencer en los 200m mariposa, aunque con más margen de recuperación que el miércoles. La subcampeona del mundo, Melanie Costa, fue sexta.

Más mujeres

ORO. 200m espalda. A los 26 años, todo una veterana, la malagueña nacida en Brasil Duane Da Rocha (2.09,37) se llevó el martes el oro en los 200m espalda, que, junto a los dos de Mireia Belmonte, completó el trío de oros de España en Berlín.

PLATA. 200m braza. El viernes, Jessica Vall (2,24,08) arañó el bronce el viernes en la prueba más larga de la braza, donde ganó la danesa Riki Moller Pedersen, la reina de la braza en Berlín ante la ausencia de la lituana Ruta Meilutyte.

Sincronizada. España se mantuvo en el nivel de lograr cuatro podios de cuatro posibles, y aunque mantuvo su lugar de PLATAS tanto en la prueba de combo como en la individual con Ona Carbonell, la estrella de Barcelona 2010, perdió ante Ucrania su lugar jerárquico en las dos pruebas olímpicas. Los BRONCES en duo, con Ona Carbonell y el debut de Paula Klamburg, y en equipo, suponen que las sirenas que ahora dirige Esther Jauma perderían a nivel universal, a tenor de lo visto en el Mundial del año pasado, con la entrada de China y, quizá, de Canadá, su plaza en el podio, algo preocupante a dos años de los Juegos Olímpicos. Después de una década de medallas, las de Berlín son las primeras con el sabor agridulce de ser conscientes de la pérdida de fuerza en el panorama internacional en un deporte de jueces y costumbres. En ese sentido, los Mundiales de Kazan el año que viene dictarán sentencia sobre el futuro inmediato de las sirenas.

@Ismael_Prz


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    1. [...] ligera. A sus nombres cabe unir los de otras muchas: Ruth Beitia, Eva Calvo, Lidia Valentín, Ona Carbonell, Duane Da Rocha, Fátima Gálvez o Marina Alabau. Las dos últimas salvaron el honor de dos de los cuatro mundiales [...]

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