La decisión de los jueces nos deja con un diploma olímpico amargo




 

Un yuko rearbitrado en semis y las banderas en el combate por el bronce deja a Sugoi Uriarte sin presea

Tras una mañana inmaculada de Sugoi Uriarte en la que se plantaba en semifinales. Toda España seguía el judo en el día de hoy, trendings topics en redes sociales, huecos en los telediarios, ponían al judo en el mapa. Todo el mundo esperaba una medalla que no llegó por unas malditas banderas arbitrales ya que Sugoi podrá decir que en el tatami no perdió el combate del bronce.

Las semifinales llegaban con retraso y en torno a las 16:00 hora española daba comienzo el combate de semifinales que enfrentaba al judoca vasco con el húngaro Ungvari. Era la 4ª vez que se enfrentaba estos dos judocas con un balance anterior de 2-1 para el español que se igualaría esta tarde. Sugoi como durante todo el día comenzaba incisivo, intentado llevar la iniciativa y atacar, mientras que el húngaro más tranquilo embarullaba el combate para llevarlo a su terreno. Este barullo le vino bien a Ungvari que consiguió inmovilizar a Sugoi que vivía un momento tenso que lograba superar tras liberarse de la inmovilización a los 7 segundos sin que pudiera marcar nada el húngaro. Pero como otros deportes, el judo también se ha adaptado a los tiempos y un rearbitramiento del movimiento que precedía a la inmovilización otorgaba un yuko que a la postre sería definitivo a favor del húngaro.

El combate se convirtió en un quiero y no puedo por parte de Sugoi que veía como pasaba el tiempo mientras el húngaro se encontraba muy cómodo embarullando el combate y en cuanto podía combatiendo por el suelo. Tan trabado convirtió el combate el húngaro que se le fue la mano y dió un manotazo a Uriarte lo que le costó un Shido en el último minuto que no tendría ninguna consecuencia. Se escapó la final para el español. Con lo que tocaba vérselas por el bronce con el surcoreano Cho, un hueso duro de roer.

En torno a las 5 de la tarde hora peninsular daba comienzo el combate por el bronce, un combate entre dos judocas que nunca se habían enfrentado antes. Situación que dio lugar a un comienzo muy dubitativo de ambos con muchos intentos de agarres y muchos momentos de tanteo. Poco a poco se fue plantando mejor Sugoi pero un par de golpes contra el tatami le hicieron mella y por unos instantes parecía bastante dolorido. Unos instantes que aprovechó Cho para tener sus mejores momentos dónde rozó el puntuar, pero no fue así y se vino abajo el surcoreano, coincidiendo con el resurgir de Sugoi que en los últimos instantes del tiempo reglamentario buscó la ansiada victoria sin éxito.

Se acabó el tiempo reglamentario y se daba paso al tiempo extra en la llamada técnica de oro. 3 minutos en los que el primero que puntuará ganaría el bronce. Como los últimos compases del tiempo reglamentario Sugoi comenzó mejor este tiempo extra pero no consiguió puntuar. Quizá por este ansia de medalla, Sugoi se precipitó en los ataques durante el último minuto realizando ataques sin agarre lo que le penalizó con un Shido, que a la postre fue definitivo. Se acaba los 3 minutos de tiempo extra y era el momento de los jueces que con sus banderas escogerían al medallista. Como es tónica en este deporte y como había precedido en las decisiones anteriores, los jueces penaron ese Shido y dieron por unanimidad de 3 contra 0 el bronce al surcoreano.

Una decisión que no entendió muy bien el judoca vasco que acabó llorando, pero como le dijimos desde nuestro twitter: “No llores Sugoi que eres un campeón y te merecías la medalla”. Una gran actuación que nos deja el mal sabor de boca de habernos visto con la medalla y luego haberse quedado tan cerca. Pero con el tiempo Sugoi apreciará lo que ha logrado un 5º puesto en unos Juegos Olímpicos, en el caso de Sugoi, en sus primeros Juegos Olímpicos.

Se esfuma otra opción de medalla y la medalla que previmos en el judo parece que no llega, aún nos queda Kiyoshi Uematsu, Conchi Bellorín y Cecilia Blanco. Opciones más complicadas pero no imposibles. El tatami del ExCel nos debe una medalla.


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