El judo también se atasca en Europa




Dos quintos puestos de Sugoi Uriarte y María Bernabeu y dos séptimos de Laura Gómez y Julia Figueroa conforman toda la cosecha de España en Montpellier. Teddy Riner consigue en casa su cuarto oro y lidera el dominio francés.

Como ya ocurriera hace dos años en vísperas de Londres, el judo español volvió de vacío del Europeo de abril. Con la cita mundial de Río de hace unos meses son ya dos los grandes eventos consecutivos en los que España no sube al podio en el tatami en un equipo que ya no parece preparado para repetir los números de hace unos años -en 2008 eran necesarios todos los dedos de una mano para contar preseas en el continente-. Igual que en Brasil, otra vez fue Sugoi Uriarte el que más cerca lo tuvo, acompañado esta vez por la joven María Bernabeu. Los dos lucharon el bronce, pero se quedaron a las puertas. Otras dos mujeres, Laura Gómez, la única medallista en 2013 y la debutante Julia Figueroa entraron entre las ocho mejores del continente en un torneo de más a menos a solo un mes de que comience el proceso de clasificación olímpica.

Sugoi Uriarte en un combate. Foto de Franck Fife

Sugoi Uriarte en un combate. Foto de Franck Fife

Sugoi Uriarte volvió a rozar la medalla de bronce en la competición para los que pesan menos de 66 kilogramos ante el bielorruso Dzimitry Shershan, caído de la repesca. En Montpellier lo hizo de manera algo menos cruel que en los Juegos de Londres, sin depender de una decisión de combatividad, aunque también se hizo necesario llegar hasta el punto de oro de la prórroga para apartarle de las medallas. Shershan llevó el combate al suelo y ahí Uriarte se defendió con uñas y dientes hasta que, tras seis minutos y medio, el bielorruso consiguió sumar un waza-ari cuando ya cualquier tanto era definitivo. El vitoriano llegaba de un combate similar en las semifinales, en las que el francés Loic Korval se impuso por un yuko en el tiempo reglamentario. Después, en la final gala, se proclamaría campeón de Europa.

Por la mañana, Uriarte había empezado sufriendo en primera ronda ante el israelí Gollan Pollack, a que solo derrotó por un yuko de ventaja sobre la bocina. Pasado ese primer susto, el polaco Pawel Zagrodnik se resistió menos. Antes de llegar a los dos minutos de combate, un efectivo ippon llevó al vitoriano hasta cuartos, donde esperaba Nijat Shikhalizade, frente al que Sugoi tomó ligera ventaja. Cuando el azerbaiyano remontó el waza-ari del español con un tanto similar y otros dos yukos a la vez,  el público tomó el protagonismo con protestas. Mientras Uriarte arengaba a su puñado de aficionados desplazados para verlo, el árbitro decidió descalificar al azerí por mal comportamiento cuando aún restaba la mitad del combate y poner al alavés en semifinales.

Al día siguiente, era María Bernabeu la que mostraba su progresión a los 26 años. La alicantina se plantó en semifinales tras vencer sus tres combates previos por ippon. Así derrotó a la húngara Franziska Jerman-Szabo tras 3:43 minutos, a la alemana Iljana Marzok pasados también los tres minutos y a la austriaca Bernadette Graf, una mujer que había subido el podio el año pasado. Fue la última y más eficaz victoria de Bernabeu el viernes. Casi se estaban atando el kimono cuando en el primer agarre la española metía la pierna por debajo de la de la austriaca, que estaba en el aire, y ésta caía de espaldas sin oposición. En siete segundos estaba en semifinales, donde todo se complicó. Lejos de la solidez que la había acompañado, la holandesa Kim Polling, que minutos después sería campeona de Europa, la derrotó en menos de dos minutos. Condenada a lucha por el bronce, que no habría sido un premio menor para ella, Bernabeu tuvo opciones hasta el final ante la croata Barbara Matic, pero agotados los cuatro minutos, la balcánica había sumado un waza-ari y situó a la española en el quinto puesto.

Inicio prometedor

María Bernabeu, quinta en -70kg. Foto de Osotogabi.

María Bernabeu, quinta en -70kg. Foto de Osotogabi.

En el primer día de competición, junto a Uriarte comparecía su novia, Laura Gómez, que estaba exenta de primera ronda. Tuvo que esperar, pero cuando llegó al tatami no necesitó entrar en calor. En un setenta segundos terminó con la portuguesa Joana Ramos con un ippon de manual. Nada que ver con la segunda ronda, ya en cuartos de final. Otro punto mortal, aunque esta vez por estrangulamiento y no por proyección acabó con ella. La rusa Natalia Kuziutina tardó dos minutos y medio en pasar a semifinales. En la repesca para caminar hacia el podio, la valenciana se encontró con la rumana Andreea Chitu, que en menos de un minuto cerró las puertas de las medallas de Gómez con un ippon antes de colgarse el bronce en el siguiente combate. En su peso de -52kg se acabó imponiendo la campeona del mundo Majlinda Kelmendi, nacida kosovar pero sin representar a ningún país.

Por su parte, Julia Figueroa se enfrentaba a un cuadro amable con solo 16 competidoras, lo que le evitaba rondas y opciones de derrota. A Tatiana Osaianu la eliminó agotado el tiempo por haberlo intentado más tras un combate en blanco de puntos. En cuartos, la húngara Eva Csernoviczki se presentaba muy superior. Tanto, que terminó proclamándose campeona de Europa de los -48kg horas después. Aún así, Figueroa aguantó viva hasta los últimos segundos, cuando la magiar sumó un ippon a los dos yukos previos. La cordobesa, debutante en este campeonato, entró a la repesca, donde la italiana Valentina Moscatt le apartó en la prórroga de la lucha por el tercer puesto. La cordobesa terminó séptima.

La única que se despidió pronto en el día inaugural fue Jaione Equisoain en -57kg. Un punto definitivo de la austriaca Sabina Filzmoser, que luego conseguiría uno de los dos bronces en juego, al minuto y medio de competición la sacó del Europeo. La francesa Automme Pavia ganó la competición. En la categoría más ligera de los hombres, -60kg, donde siquiera hubo españoles, el ruso Beslam Mudronov se impuso.

Ya el viernes, a la notable actuación de Bernabeu no le acompañaron más buenas noticias. Isabel Puche cayó en primera ronda de los -63kg ante la eslovena Tina Trstenjak, que sumó un ippon a los 2,25 minutos. Con ella solo pudo la francesa Clarisse Agbegnenoe en la final. Tampoco pudo hacer mucho Adrián del Nacimiento en -81kg. Resistió algo más, cuatro minutos y medio, pero un ippon del húngaro Kriszsan Szabolcs, que llegaría hasta cuartos, lo derrotó a la primera. El georgiano Avtandil Tchrikishvili se colgó el oro de la categoría.

Kiyoshi Uematsu llegó hasta los octavos de final, lo que significa que en su división de -73kg ganó su primer combate al belga Dirk Van Tichelt con un ippon cuando se acercaba la prórroga, pero no pudo con el italiano Enrico Parlati, que en una pugna muy igualada hizo valer su único yuko sumado. En su peso el título viajó hasta Holanda de la mano de Dex Elmont.

Sábado breve

Teddy Riner, la leyenda mundial del judo, consiguió su cuarto europeo en casa. Foto de David Finch.

Teddy Riner, la leyenda mundial del judo, consiguió su cuarto europeo en casa. Foto de David Finch.

La última jornada se ventiló en pocos minutos sin dejar a ningún español a la jornada de tarde. En -78kg Laia Talarn resistió los cuatro minutos ante la portuguesa Yahima Ramírez, pero no consiguió oponer ningún punto al yuko que marcó la del país vecino. Menos aguantó en la misma categoría la debutante Marta Tort, que pagó su inexperiencia con una eliminación por ippon de la rusa Alena Kachorovskaya a los 51 segundos. Ninguna de sus verdugos llegaría a cuartos de final en una categoría en la que se impuso la local Audrey Tcheumeu. Al igual que Talarn, David Ruiz aguantó hasta el final de su combate de -90kg contra el eslovaco Milan Randl, pero un yuko lo envió al vestuario. El georgiano Varlam Liparteliani se impuso. Su tocayo Fernández empezó una ronda más adelante en la categoría de los más pesados, lo que dan en la báscula más de 100kg, pero el holandés Roy Meyer, con un ippon a los 2.16 de combate le impidió llegar a cuartos.

En esa categoría precisamente se esperaba a la leyenda mundial del judo, el francés Teddy Riner, que, como no podía ser de otra manera, venció por ippon al georgiano Adam Okruashvili para lograr su cuarto título europeo y levantar a todo el pabellón de Montpellier. El gigante de 2,04m suma otro oro a su extensa colección que incluye seis campeonatos mundiales y el título olímpico  con solo 25 años. Pero no fue la única vez que sonó la Marsellesa en la última jornada de competición individual -el domingo es la de equipos-. Emilie Andeol se había impuesto minutos antes en la categoría pesada de las mujeres, -78kg. Los galos no dejaron ni las migajas. Con seis oros, cuatro platas y tres bronces nadie osó discutirles su hegemónico dominio continental del judo.

@Ismael_Prz


Deja un Comentario