Y el mago hizo desaparecer a Noruega




Contundente victoria de la selección por 3-0 ante una Noruega que no le perdió la cara al partido en ningún momento. Un Isco estelar hace las delicias del respetable con un soberbio golazo

3 victorias en otros tantos partidos. 5 goles a favor y ninguno en contra. Ese es el bagaje de una selección española en la fase de grupo en la que pasó por encima de todos sus rivales. Enfrente una Noruega que, con un fútbol vistoso y efectivo, se plantaba en las semifinales contra pronóstico. La polémica seguía rondando a Lopetegui tras incluir en el once a Rodrigo, jugador muy criticado por su poco olfato goleador este campeonato y sentar en el duro banquillo a Morata, la revelación merengue.

El partido comenzaba vibrante, con una intensidad y ritmo de partido muy alto. España se mantenía fiel a su estilo de toque pero Noruega salía con ganas y asfixiaba a la rojita con una presión que impedía jugar al medio campo español con facilidad. Isco fue vigilado por los jugadores nórdicos en los 90 minutos de partido, lo que hace ver la importancia de este jugador para la selección. El propio Isco recoge un balón en la frontal y tras un regate al defensor, su disparo se va desviado. Koke lo intenta de media tijera pero la defensa férrea de Noruega repele su disparo. Neyland sería protagonista absoluto en la primera parte tras parar todo disparo cuanto iba hacia meta, pero no pudo con la pillería de Rodrigo, que tras un balón suelto en el área pequeña colocaba sutilmente el balón en la red. Este gol al borde del descanso suponía un duro palo para los intereses de los pupilos de Skullerud, mientras Rodrigo se reivindicaba ante todos aquellos que lo criticaban.

Isco está haciendo méritos para ser MVP de este Europeo Sub 21

En la segunda parte Noruega comenzó más enchufada en el partido y saliendo a por el empate, pero España se sentía muy segura en defensa. Henriksen tendría una ocasión de oro para empatar pero su disparo saldría muy desviado. España seguía a lo suyo, tocaba y tocaba el balón pero sin crear excesivo peligro. El partido estaba dominado. Illaramendi lo intentaría con dos disparos lejanos desde la frontal pero no cogerían portería. La intensidad ofrecida en la primera parte haría mella en ambos conjuntos, junto con la clara acumulación de partidos disputados en el campeonato. Esto disminuiría la intensidad del partido, pero no por ello iba a ser menos interesante. Strandberg metería el miedo en el cuerpo a España tras rematar un balón suelto en el área, que afortunadamente, se marchó alto.

Esos fantasmas del empate serían erradicados por el mago de Benalmádena. Solo le hizo falta recoger un pase de Morata al borde del área, regatear sublimemente a su defensor en una baldosa, adentrarse en el área y puntear el balón directamente a la escuadra. Un gol de auténtico crack, que sentenciaba el partido a falta de cinco minutos. Pero faltaba el gol del merengue Morata, cuyo olfato de gol se está demostrando en Israel. 4 partidos y 4 goles. Con el partido roto, se hizo espacio ante su defensor, ganó la carrera y, tras fallar el mano a mano contra Neyland, recuperaría el rechace y sin apenas ángulo colocaría el balón a las redes. 3-0 y a esperar rival para el martes, Holanda o Italia. Sea el rival que sea, España es la favorita en todas las quinielas y su fútbol está maravillando en este Europeo Sub 21.


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