Uruguay acaba con el sueño iraquí desde los once metros




Los charrúas derrotaron a una combativa Iraq desde el punto fatídico

Iraq cayó desde los once metros

Iraq cayó desde los once metros

La entrada de Avenatti permitió a los uruguayos igualar el duelo cuando más sufrían para encontrar la portería rival

Tras una larga tanda de penaltis, Uruguay logró derrotar a Iraq y se ganó el derecho de retar a Francia por el título el próximo sábado en Estambul. Los once metros decantaron una balanza equilibrada desde los primeros minutos, en el que el dominio alterno fue la tónica general de un encuentro más intenso que preciso. Mientras que los asiáticos apostaban por transiciones rápidas, Uruguay pretendía darle ese punto de pausa que le permitiese manejar el curso del encuentro con mayor comodidad. Iraq intimidó a balón parado con un lanzamiento lejano de Ali Faez con un venenoso bote que se le complicó a De Amores y Nico López perdonó por partida doble a Mohammed Hammed cuando le había ganado la partida a su marcador. La espalda de Ali Faez estaba convirtiéndose en un filón para los arietes ‘charrúas’ pero los iraquís, abonados a una fe inquebrantable, volvieron a emerger cuando su rival empezaba a abatir su retaguardia. Esta vez fue el balón parado la vía empleada para la rebelión. Ali Adnan aprovechó la precisión del golpeo y apoyándose en la lateralidad alterna sorprendió a De Amores con la ejecución de un libre directo desde el flanco diestro.

El tanto del lateral izquierdo, una de las grandes revelaciones de la competición, sobresaltó las pulsaciones uruguayas, que optaron por imprimir mayor velocidad a su circulación ofensiva pero que no pudieron ocultar demasiado de los momentos de inspiración de su estrella Nico López. De su sociedad con De Arrascaeta brotaron las ocasiones de peligro celeste. Nada más iniciar la segunda mitad, ambos volvieron a conectar pero la vaselina para salvar la salida del vehemente guardameta iraquí se fue desviada. Uruguay lo intentó con más corazón que cabeza, por ese empuje tan inherente a la estirpe ‘charrúa’. Solamente cuando Cristóforo participaba se enriquecía el nivel coral de los ataques. Verzeri puso toda la carne sobre el asador y las oleadas ofensivas sudamericanas comenzaban a aumentar, pero no obtenían réditos por el acierto del extravagante Mohammed Hammed.

La ansiedad fue el mayor enemigo de los jóvenes uruguayos, que jugaron como si cada jugada fuese la última desde que restaban veinte minutos para el final del tiempo reglamentario. Aún así, el poderío mostrado en los saques de esquina seguía intimidando al combinado iraquí, que respiró aliviado tras comprobar cómo el cabezazo de Gonzalo Bueno se estrellaba en el larguero después de que Mohammed siguiese su trayectoria con la mirada. Sin claridad de ideas en el inicio de la jugada, Verzeri apostó por el plan B. Retiró a De Arrascaeta para dar entrada al corpulento Avenatti, autor del cabezazo que dio la victoria uruguaya en los cuartos de final ante España. La sustitución tenía una consigna clara, sin capacidad para penetrar en el entramado defensivo iraquí tocaba simplificar los ataques y apostar por el juego directo.

El toque de corneta volvió a surgir efecto. Rolán colgó el balón a la olla, Avenatti arrastró a varios zagueros y cedió el cuero con la cabeza para que Bueno, con la zurda y sin dejarla caer, perforase el marco de Mohammed Hammed. Iraq no se achicó por el golpe encajado y volvió a generar peligro con las irrupciones ofensivas de Ali Adnan. En un saque de esquina provocado por el lateral zurdo, Mohanad tuvo una ocasión magnífica para evitar la prórroga y volver a adelantar a su selección, pero no dirigió bien su testarazo y se fue desviado desperdiciando una mala salida de De Amores. Las piernas pesaban e impregnaban de ritmo tedioso el curso del encuentro. Los minutos discurrieron con ambos combinados pensando en los penaltis pero en el oasis del balón parado los iraquís lograron intimidar. Ali Faez colgó el balón al área y Ali Adnan lo peinó con acierto pero se topó con una magnífica intervención del arquero uruguayo. El marcador no se movió y el finalista se decidió desde los once metros. Allí, tras una maratoniana tanda, Uruguay acertó un lanzamiento más y puso fin a una aventura iraquí que había cargado su camino de épica partido tras partido.

Irak: Mohammed H., Jabbar (Ihab), Ali Faez, Mustafa, Ali Adnan; Saif; Qasim (Suad), Mahdi, Humam, Farhan (Mohammed JS); Mohanad

Uruguay: De Amores; Varela, Giménez, G. Silva, G. Rodríguez; Pais, Gino Acevedo (G. Bueno), Cristóforo, Laxalt (Rolán); De Arrascaeta (Avenatti), Nico López

Goles: 1-0 Ali Adnan (min.34), 1-1 Avenatti (min.87)

Uruguay vence 6-7 en los penaltis 


Deja un Comentario