Uruguay: A reverdecer viejos laureles




Medalla de oro en 1924 y cuatro años más tarde en Amsterdam, los charrúas cuentan sus participaciones en la competición con victorias globales. Dos apariciones, dos triunfos para un país que no acude al evento olímpico desde que éste cambió su formato para dar entrada a los profesionales y, posteriormente, a los combinados sub-23. El fútbol uruguayo goza de una buena salud y tras sus éxitos en el Mundial de Sudáfrica y la Copa América del pasado año, han obtenido el billete para regresar a los Juegos 84 años después. Para sellar su pasaporte tuvieron que convertirse en el verdugo de Argentina, medalla de oro en las dos últimas ediciones. Solamente superados por Brasil en el Sudamericano sub-20 que ejercía como torneo clasificatorio, meses más tarde conocieron la cruz del fútbol en el Mundial de la categoría mostrando una preocupante falta de gol. Una sequía goleadora que no acusarán en Londres con el potencial ofensivo que aportan los refuerzos de Luis Suárez y Cavani. Todo ello unido al talento en la gambeta y la habilidad llegando de Gastón Ramírez, una de las grandes revelaciones del campeonato italiano.

Un equipo temible en la vanguardia, capaz de competir con cualquiera en lo que a caudal ofensivo se refiere. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y Tabárez ha comprobado en los amistosos preparatorios que a su combinado le falta solvencia en la parcela defensiva. El combinado celeste ha encajado goles con pasmosa facilidad y sus líneas han mostrado una preocupante tendencia a la ruptura. En busca de esa cohesión se ha reclutado a Arévalo Ríos, clave para que acometa la titánica labor de equilibrar al equipo en tierras británicas. Su liderazgo deberá ayudar a esconder la inexperiencia en este tipo de competiciones de hombres como Albín, Rolín o el guardameta Martín Campaña. Los recientes éxitos cosechados por la selección absoluta han añadido presión a este combinado. Unas altas expectativas que su técnico se encarga de ahuyentar. “No me planteo el objetivo de ganar la medalla de oro en Londres porque selecciones como las de Brasil, España o México son superiores a nosotros” asegura Tabárez. El mismo Tabárez que se fija abstractamente como objetivo “cumplir una buena actuación”.

 

Posible 11: Campaña; Ramón Arias, Coates, Rolín, Albín; Arévalo Ríos, Calzada, Urreta, Ramírez; Suárez y Cavani

 

LOS 18 CONVOCADOS, AL DETALLE

 

Martín Campaña (Cerro Largo)

El gran beneficiado por la no inclusión de Muslera, ha experimentado un crecimiento notable en su rendimiento durante la última campaña. Guardameta sobrio que siempre intenta transmitir seguridad a su línea de zagueros. Valiente a la hora de abandonar la línea de gol, debe medir mejor los tiempos para descolgar con mayores garantías envíos laterales cruzados. Poseedor de buenos reflejos, hace valer su longitud de brazos para despejar disparos cercanos a su posición. Potente en la estirada, no acusa en exceso su corpulencia. Pretendido por varios equipos italianos.

Leandro Gelpi (Peñarol)

Suplente habitual en todas las categorías inferiores de la selección uruguaya, su buen tramo final de campaña en el que le arrebató la titularidad a Carini en el marco de Peñarol le ha permitido obtener una plaza en la lista de Tabárez. De buena complexión física, sabe colocarse bajo palos aunque debe mejorar en las salidas, mostrar mayor solidez cuando decide abandonar su portería. Ágil, reacciona bien ante disparos lejanos y demuestra buena capacidad en la estirada pero debe ser más autoritario para transmitir calma a sus zagueros, mostrar mayor grado de sobriedad en sus acciones.

Matías Aguirregaray (Palermo)

Lateral diestro que destaca por la energía que derrocha en cada una de sus acciones. Vehemente en sus entradas, aunque tácticamente está lejos de la disciplina, es difícil de superar cuando es encarado por su velocidad. Sus buenas capacidades físicas le impulsan a sumarse al ataque y en campo contrario no desentona, mostrando criterio a la hora de enviar centros al área. Dobla con inteligencia a su compañero de banda para crear superioridades. Voluntarioso en el esfuerzo, debe vigilar mejor su espalda. Viene de una campaña con poco protagonismo en el Palermo.

Ramón Arias (Defensor Sporting)

Una de las sorpresas de la lista. Su capacidad para ocupar todas las posiciones de la línea de retaguardia pesó en la consecución de su billete para el evento olímpico. Demasiado liviano para el eje de la zaga, como central sufre ante delantero espigados pero como lateral se siente cómodo cuando el extremo intenta ganar la línea de fondo por potencia. Rápido y anticipativo, intenta adivinar la opción que tiene en mente el atacante, lo que puede ser contraproducente para su equipo si se equivoca a la hora de medir la entrada, dejando desguarnecida su parcela. Debe madurar en su juego.

Sebastián Coates (Liverpool)

Nombrado mejor jugador joven de la pasada Copa América, le llovieron las ofertas y aconsejado por Luis Suárez decidió poner rumbo a Anfield. En Inglaterra ha acusado el ritmo frenético de la Premier y ha estado desacertado en las pocas ocasiones que ha tenido de demostrar sus condiciones sobre el terreno de juego. Central de extraordinaria presencia física que destaca para imponerse en las disputas aéreas de ambas áreas. Temperamental y rocoso en el marcaje, se siente más incómodo cuando el atacante le saca de su habitual radio de acción. Buscará reivindicarse en Londres.

Alexís Rolín (Nacional de Montevideo)

Compañero de Coates en las categorías inferiores de Nacional, ha sido el encargado de suplir con éxito la ausencia del zaguero de Liverpool en su club de origen. De complexión física casi intimidatoria, se siente bastante cómodo a la hora de enfrentarse a delanteros que no destacan por su movilidad. Importante en el juego aéreo de ambas áreas, se muestra expeditivo al cruce y nunca rehúye el cuerpo a cuerpo. Con carencias de velocidad en el giro, sufre cuando la línea defensiva se adelanta y el doble pivote permite que se filtren pases a su espalda.

Emiliano Albín (Peñarol)

Contundente lateral capaz de desenvolverse sin dificultades en ambas bandas. De hecho, la versatilidad es su cualidad más destacada. Puede cubrir todos los puestos de ambas bandas, desenvolverse en el doble pivote e incluso ser utilizado como interior en un centro del campo formado por tres hombres. Su temperamento belicoso provoca que no rehúya el cuerpo a cuerpo. Dotado de un buen golpeo de balón, no se asoma al ataque con mucha frecuencia y debe corregir algunos movimientos tácticos como su excesiva basculación cuando la jugada transcurre por el carril contrario.

Diego Polenta (Genoa)

Maravilló en el Sudamericano sub-17 hace tres años y dio pronto el salto a Italia, pero en el fútbol italiano ha encontrado pocas oportunidades hasta esta campaña en el Bari. Central de fuerte temperamento que puede adaptarse sin excesivas dificultades al carril izquierdo de la zaga. Expeditivo al cruce y pegajoso en el marcaje, ofrece pocas concesiones al atacante y se emplea con vehemencia a la hora de frenarle. Valiente en el juego aéreo, posee un buen golpeo y no le asusta tomar la responsabilidad en golpes francos y penas máximas. Capitaneó a la selección sub-20.

Maximiliano Calzada (Nacional de Montevideo)

Le costó despuntar en el fútbol profesional e incluso tuvo protagonismo con la selección en categorías inferiores, pero actualmente es uno de los centrocampistas más destacados del campeonato uruguayo. Centrocampista de gran sacrificio defensivo no exento de recorrido para llegar a posiciones ofensivas. Disciplinado en la parcela táctica, se desplaza bien de forma lateral permitiendo a los zagueros que actúan en los costados exprimir su vocación ofensiva. Un buen complemento, que no asume excesivos riesgos en la entrega pero tampoco contabiliza muchas pérdidas

Egidio Arévalo  Ríos (Palermo)

Su inclusión en el once inicial en el primer encuentro del Mundial de Sudáfrica fue toda una sorpresa pero desde entonces la ‘celeste’ no ha parado de coleccionar éxitos. Su capacidad para equilibrar al equipo ha sido clave para explotar todo el potencial ofensivo de los charrúas. Pivote defensivo de inconmensurable despliegue físico que le permite desarticular el juego ofensivo rival. Un hombre escoba que barre toda la medular y permite a su equipo adelantar líneas de presión. Agresivo en el achique, no se complica con el balón y cede al compañero más cercano consciente de sus carencias.

Diego Rodríguez (Defensor Sporting)

El gran perjudicado por la explosión de Calzada. Centrocampista de perfil defensivo que derrocha pundonor en aras de cortocircuitar el caudal ofensivo del conjunto rival. Correctamente formado en la parcela física, su resistencia le permite realizar un gran despliegue físico a lo largo de los encuentros. En evidente progresión dentro del apartado táctico, aún debe seleccionar mejor el lugar en el que ubicarse en determinadas fases de la presión. Destaca más en la recuperación, pero llega bien a las cercanías del área rival para probar fortuna con su disparo desde media distancia.

Gastón Ramírez (Bolonia)

Una de las mejores zurdas del país, en las dos últimas campañas ha adelantado por la derecha a Lodeiro. Muy inteligente en el juego entre líneas, saca mayor partido a su visión de juego como goleador que como asistente, sin ser ésta última una faceta en la que tampoco aporte. Con facilidad para el regate gracias a su brillante conducción de balón, aunque su posición natural es la de mediapunta también puede ofrecer un rendimiento alto cerca del costado. Potente en carrera, sus características le permiten ejecutar con mucho acierto las transiciones defensa-ataque. Debe pulir su carácter.

Nicolás Lodeiro (Botafogo)

El líder de aquella selección sub-20 que tan buen sabor de boca dejó en el Mundial de la categoría disputado en Egipto. Tras maravillar en Uruguay decidió dar el salto a Europa pero en el Ajax nunca encontró la continuidad necesaria para demostrar su talento. Mediapunta de innata inteligencia en la lectura de juego y clarividencia a la hora de batir la última línea de presión. La precisión de su zurda es tan indiscutible como la intermitencia que demuestra a lo largo de los noventa minutos. Tabárez ha vuelto a demostrar su confianza en él pese a su poca participación en Amsterdam.

Jonathan Urretaviscaya (Vitoria Sétubal)

Otro de los jóvenes talentos que no ha encontrado su sitio en el continente europeo. Fue fichado por el Benfica y desde entonces ha ido encadenando cesiones sin excesiva fortuna. Su capacidad de desequilibrio es tan indiscutible como su falta de disciplina. Rápido y habilidoso atacante cuyo correcto manejo de ambas piernas le permite ofrecer un buen rendimiento escorado a cualquier costado del ataque. Descarado en su juego, busca el uno contra uno con frecuencia aunque en ocasiones abusa de la jugada individual. Demoledor al contragolpe, debe ser más constante en su juego.

Tabaré Viudez (Nacional de Montevideo)

Mostró un excepcional rendimiento con las selecciones inferiores charrúas, pero en Milán no confiaron en él y decidió regresar a Sudamérica para rencontrarse con su mejor nivel en la capital uruguaya. Versátil atacante capaz de desenvolverse en cualquiera de las posiciones por detrás del punta. Osado en su juego, combina la habilidad en el regate con su acierto de cara a puerta. Dinámico, se mueve por todo el frente de ataque en busca de entrar en contacto con el cuero pero en ocasiones se equivoca en la toma de decisiones confundido por su individualismo.

Edinson Cavani (Nápoles)

Compañero de ataque de Luis Suárez en el Mundial sub-20 de Canadá 2007, su llegada al Napoli supuso una explosión en su rendimiento que le coloca entre los mejores rematadores del mundo. Toda una pesadilla para los centrales, delantero voraz que siempre tiene la portería entre ceja y ceja. De extremada facilidad para el remate al primer toque, su envergadura le permite imponerse en el juego aéreo pero no le impide desenvolverse con eficacia al contragolpe. Dinámico y luchador incansable, su sacrificio defensivo dificulta la salida de balón del conjunto rival.

Luis Suárez (Liverpool)

Su comienzo de temporada se vio lastrado al estar inmerso en un episodio racista con Evra, pero supo sobreponerse y en lo estrictamente deportivo ha sido el líder indiscutible de un Liverpool que ha vivido una temporada irregular. Delantero dinámico capaz de crear peligro desde cualquier posición del frente de ataque. Certero en el golpeo con ambas piernas, su habilidad en la conducción le permite desbordar cuando el zaguero no le concede espacios. No es el más rápido en carrera, pero sí muy inteligente en el desmarque provocando que esa carencia sea menos determinante.

Abel Hernández (Palermo)

Un problema cardíaco amenazó con poner fin a su carrera antes de que ésta comenzara pero en Sicilia está logrando retomar el olfato anotador que demostró en las inferiores de Peñarol. Potente atacante que encuentra en el contragolpe en el escenario idóneo para desarrollar todas sus virtudes. Más segundo punta que referencia ofensiva, cae a ambas bandas tirando buenos desmarques de ruptura a la espalda de la zaga rival. Con facilidad para el regate corto, posee un buen disparo desde media distancia con su pierna izquierda pero debe mejorar la lectura de juego.


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