Un cabezazo de Morata tumba a una inofensiva Hungría




Gran primera mitad de los pupilos de Lopetegui que no encontró continuidad tras el descanso

Morata marcó otra vez y suma siete tantos en cuatro partidos

Morata marcó otra vez y suma siete tantos en cuatro partidos

España ya lidera en solitario su grupo con doce puntos

Un nuevo tanto de Morata fue suficiente para que la selección española prolongase su estadística victoriosa y derrotase a Hungría en el cuarto encuentro de la fase de clasificación. España comenzó paciente el duelo, pero esa pausa en el juego no le impidió inaugurar el marcador en los compases iniciales. Sarabia recogió el cuero en la zona derecha del área y lo colocó en la cabeza de Morata, que batió al meta húngaro con un remate asequible que no acertó a despejar. El tanto del ariete madridista, séptimo desde que dio comienzo la fase de clasificación, encarriló el duelo y lo transformó en un monólogo español. Dueños absolutos de la posesión, los pupilos de Lopetegui se asociaron con comodidad y embotellaron al combinado magiar en su mitad de campo.

Controladora en la medular de la mano de un participativo Óliver Torres y vertiginosa por los costados con la vocación ofensiva de Bernat y las irrupciones de Carvajal, la selección española sometió a su rival con precisión, ritmo y pequeñas dosis de descaro individual. El primer acto en Cartagena, tierra de arraigado gusto teatral, fue un soliloquio local que se quedó escaso de renta en goles. La puesta en escena resaltaba las dotes de oratoria de los centrocampistas españoles pero no se reflejaba con un golpe de efecto que les hiciese distanciarse en el marcador. Sarabia hacía de la banda izquierda su palco privado y con su sedosa zurda repartió asistencias para Óliver Torres y Morata, pero ni uno ni otro estuvieron acertados en la finalización.

El guión de la segunda mitad no sufrió excesivas variaciones. Posesiones larguísimas, constantes ventajas posicionales de los centrocampistas pero con una disminución del ritmo que alejó a los jóvenes españoles de la portería defendida por un Jova bien resguardado por la elevada cantidad de compatriotas por detrás del balón. Hungría parecía aletargada pero ante el creciente tedio en la circulación española sacó los dientes y se acercó a Pacheco. Aprovechando la pasividad de la zaga, Adorjan se aventuró en una meritoria acción individual que culminó con un disparo abortado al alimón por Carvajal y la madera. Fue simplemente un susto, porque Hungría nunca se dispuso a abandonar su cerrojazo con el que lentamente empezó a dinamitar la fluidez de los ataques locales.

A lo largo de la segunda mitad, el conjunto de Lopetegui comenzó a volverse previsible en gran parte por su tendencia a atascarse por parcelas centrales e infrautilizar los costados que con tanto acierto había explotado en el primer tramo del duelo. Para intentar solventar esos problemas de profundidad ingresó en el terreno de juego Deulofeu. El gerundense, siempre incisivo, lo intentó con varias arrancadas individuales pero no pudo alterar la dinámica que el duelo fue adquiriendo a lo largo del segundo período. Pasaron los minutos y España, con el botín de los tres puntos prácticamente asegurado, se conformó con una renta de goles que había sido escasa para los méritos desplegados en la primera mitad. Cuatro de cuatro, doce puntos y líder sin fisuras de un grupo en el que no ha hallado adversario que pueda romper su discurso autoritario.

España: Pacheco; Carvajal, Amat, Saúl, Bernat; Campaña, Suso, Óliver Torres (Deulofeu); Sarabia (Rubén Pardo), Morata (Jesé), Muniain

Hungría: Jova; Barath, Kelemen, Lang, Poor; Holman (Vernes), Szakaly, Windecker, Adorjan (Rado), Vecsei; Bacsa (Ugrai)

Goles: 1-0 Morata (min.9)

@Ivolemon25


Deja un Comentario