Sorpresas imberbes, confirmaciones profesionales




Isco fue uno de los protagonistas de 2013 comandando a su selección hacia la victoria en el Europeo sub-21 de Israel

Isco fue uno de los protagonistas de 2013 comandando a su selección hacia la victoria en el Europeo sub-21 de Israel

España y Francia dominaron en categoría sub-21 y sub-20

Serbia y Nigeria dieron la campanada en el Europeo sub-19 y el Mundial sub-17

Los dos últimos ganadores del Golden Boy cumplieron los pronósticos y guiaron a la victoria a sus combinados nacionales en categorías sub-21 y sub-20 en el año que ya se despide. Isco y Pogba acreditaron su experiencia internacional en la máxima competición continental y comandaron los ataques de sus equipos en Israel y Turquía. Satélites emergentes en sus respectivos clubes, el español y el galo asumieron su rol de estrellas en categorías inferiores con una superioridad pasmosa para que sus países saboreasen las mieles del éxito. El Europeo sub-21 y el Mundial sub-20 supusieron la confirmación de estos dos jóvenes talentos destinados a copar las portadas de la prensa internacional durante esta década sin eclipsar la progresión de fantásticos proyectos de centrocampistas de primer nivel como Thiago, Verratti o Strootman. El país hebreo reunió a tantos futbolistas con posibilidades de disputar el Mundial de Brasil el próximo verano que algunos destinados a consolidarse más temprano que tarde en la selección absoluta como Volland pasaron de puntillas.

Apenas un mes más tarde de que España revalidase su cetro europeo, hizo las maletas para buscar la supremacía en el peldaño que le precede. En busca de suceder a la generación dorada de Xavi y Casillas, Lopetegui reclutó a una talentosa legión de centrocampistas (Óliver Torres a la cabeza) que se estrelló ante el oficio uruguayo en octavos de final. Los charrúas, con muchos integrantes del equipo que había sido subcampeón mundial sub-17 dos años atrás y Nico López como referencia ofensiva, estuvo a punto de dar la campanada pero la exhibición de Areola y su falta de puntería desde los once metros llevaron la copa a tierras galas. Los franceses se proclamaron campeones con más sufrimiento del esperado y tuvieron que aferrarse a las intervenciones salvadoras de su guardameta como ya lo hicieran para administrar su ventaja ante la vertical Ghana de los sorprendentes Aboagye, Acheampong y Assifuah. Tras superar una dubitativa fase de grupos, Mombaerts modificó el planteamiento táctico y encontró la tecla para desatar el intermitente vendaval ofensivo en el que Pogba ofrecía la jerarquía y Thauvin el desequilibrio desde el costado derecho. Con el escudo protector de Areola, fueron armas suficientes para salir victoriosos de todas las batallas.

Llegados al mes de julio, como todos los años, se disputó el Europeo sub-19. En esta ocasión algo mermado en cuanto a talento por los futbolistas en edad de participar que fueron seleccionados para acudir a Turquía en categoría sub-20. Los jóvenes españoles, dirigidos por Luis de la Fuente, nunca encontraron la brillantez que impregnó las victorias en sus dos ediciones anteriores y sucumbieron en una dura prórroga ante un combinado francés más fresco físicamente. Smerecki perdió a piezas fundamentales como Kurt Zouma pero pudo formar un conjunto con una columna vertebral sólida con Laporte, Rabiot o Benzia. Tras eliminar al campeón, los galos cayeron en una final marcada por el conservadurismo ante una sorprendente selección serbia que cortocircuitó la ofensiva adversaria con su rigor táctico y supo aprovechar la frialdad en el área de castigo de su estrella Mitrovic para coronarse nuevo campeón. Los balcánicos dieron la sorpresa en una competición poco vistosa y de ritmo de juego lenta que coronó a uno de los ‘nueves’ más prometedores del fútbol mundial.

Si sorprendente fue la victoria serbia en Lituania, aunque en menor medida, también fue inesperado el título conquistado por Nigeria en el Mundial sub-17 que cerraba el ciclo anual de los eventos en categorías inferiores. Con las históricas escuadras europeas fuera de combate, los pronósticos hablaban de una lucha encarnizada entre Brasil y Argentina por el cetro juvenil, pero desde la primera jornada los nigerianos mostraron un potencial ofensivo demoledor que les hizo superar a todos sus rivales al tiempo que copaban los galardones individuales. Dentro de su huracanado sistema ofensivo destacaran las elegantes zurdas de Iheanacho y Yahaya, dos proyectos de gran futbolistas cuyas progresiones deberán ser custodiadas para que no se estanquen como ya ocurrió con la de otros compatriotas que antaño fueron cracks de esta competición y terminaron en juguetes rotos del fútbol.

Más allá del histórico tetracampeonato nigeriano y del esperanzador subcampeonato azteca, la competición disputada en los Emiratos Árabes Unidos también será recordada por el batacazo europea, donde sólo la debutante Suecia salvó el honor continental con su acceso a las semifinales. El cuadro escandinavo sorprendió en su primera participación liderado por Valmir Berisha, máximo artillero del torneo al que ya le han llovido las ofertas de la Premier League, Eredivisie y Bundesliga. Así es cada Mundial sub-17, fútbol casi virgen, vitrina de talentos que supone el primer trampolín hacia el éxito.


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