Solidarios reyes olímpicos




Los mexicanos conquistan su primera medalla de oro

Oribe Peralta fue el protagonista del encuentro con sus dos goles

México prolongó la maldición brasileña en los Juegos Olímpicos y derrotó con justicia a una selección a la que le abandonó su demoledora pegada en el momento que más la necesitaba. Los aztecas culminaron su rendimiento in crescendo a lo largo del torneo y se llevaron el premio del oro con una incontestable exhibición de juego colectivo. Tena tomó buena nota de la semifinal entre Corea del Sur y Brasil, ordenando a sus pupilos que ahogasen la salida de balón adversaria. Un atrevimiento que rápidamente obtuvo su recompensa en forma de gol. Cuando apenas transcurrían segundos desde el pitido inicial Marco Fabián presionó a Rafael y el lateral del Manchester United puso en un grave aprieto a su compañero Sandro con un defectuoso envío que, tras ser luchado por Aquino, llegó a las botas de Oribe Peralta. El delantero del Santos Laguna armó rápido el disparo y sorprendió a Gabriel con un derechazo ajustado que inauguró el marcador.

México siguió con precisión los pasos marcados en la hoja de ruta y se aposentó con comodidad sobre el césped de Wembley. A los brasileños, como en anteriores partidos de la competición, les costó hallar huecos en la ordenada zaga rival. Los sudamericanos intentaron generar peligro por medio de destellos combinativos entre Oscar y Marcelo pero la solidaridad de los aztecas en la presión impidió cualquier ocasión de situar las tablas en el encuentro. El planteamiento inicial de Menezes pretendía obtener una superioridad en la medular que nunca consiguió, ya que con la ubicación de Herrera en el costado derecho Tena consiguió formar un grave atasco en la sala de máquinas brasileña.

El seleccionador de la canarinha dio marcha atrás y volvió al plan del debut, dando entrada a Hulk en el terreno de juego para ganar mayor presencia ofensiva. El atacante del Oporto está fuera de forma y muy lejos de su mejor nivel pero no tardó en hacerse notar con un zurdazo que estuvo a punto de sorprender a Corona, pero el veterano guardameta desvió con apuros tanto ese potente disparo como el posterior de Leandro Damiao. A renglón seguido el ariete del Internacional del Porto Alegre explotó su magnífico juego de espaldas para asistir a Marcelo pero el golpeo del lateral no encontró portería. El orden azteca amenazó con resquebrajarse por el esfuerzo físico pero consiguieron conservar su ventaja para tomar aire al descanso.

Tras la reanudación Brasil elevó la intensidad de sus ataques pero la recia disciplina táctica de los aztecas acabó por frenar la renovada fuerza de voluntad de los verdeamarelos. Con Neymar maniatado por la estrecha vigilancia de Israel Jiménez y las ayudas permanentes de Herrera y Enríquez, Oscar intentó entonarse en su propósito de alumbrar el juego ofensivo de su selección pero fueron los mexicanos quienes perdonaron la vida a su rival en una jugada rocambolesca. Thiago Silva se relajó en un despeje y Fabián se llevó el cuero rebotado, pero cuando quiso superar la salida de Gabriel el meta consiguió retrasar el balón, forzando al atacante de las Chivas a sacarse un remate acrobático que se estrelló en el larguero. A falta de veinte minutos Menezes intentó lanzarse desesperadamente al ataque y retiró del terreno de juego a Sandro para introducir la pegada de Pato. Nada más ingresar al terreno de juego el ariete del Milan, los brasileños se llevaron un nuevo susto monumental cuando Fabián intentó aprovechar las dudas aéreas de Gabriel y estuvo a punto de reproducir con éxito la jugada que finalizó con el primer gol mexicano en las semifinales.

La dupla Fabián-Peralta

Un sobresalto que se iba a convertir en pesadilla brasileña con el balón parado de nuevo como protagonista. Marco Fabián colgó una falta lateral al corazón del área y, allí, apareció Oribe Peralta libre de marca para cabecear el cuero al fondo de la red. El testarazo del ‘nueve’ mexicano, colofón a su gran progresión en el torneo, finiquitó las esperanzas de remontada brasileña. Los brasileños se estrellaron frustrados contra la disciplina espartana de los pupilos de Luis Fernando Tena, que tuvo el bonito gesto de homenajear con la sustitución a Oribe Peralta, espectacularmente ovacionado después de convertirse en héroe nacional azteca. El tanto de Hulk sobre la bocina solamente sirvió para maquillar el resultado de una final que se decantó con justicia a favor de los mexicanos, gigantes reivindicativos de la fuerza del colectivo ante las individualidades brasileñas.

Brasil: Gabriel; Rafael (Lucas), Thiago Silva, Juan, Marcelo; Rômulo, Sandro (Pato), Alex Sandro (Hulk); Oscar, Leandro Damiao, Neymar

México: Corona; Israel Jiménez (Vidrio), Mier, Diego Reyes, Chávez; Enríquez, Salcido; Herrera, Fabián, Aquino (Ponce); Oribe Peralta (Raúl Jiménez)

Goles: 0-1 Oribe Peralta (min.1), 0-2 Oribe Peralta (min. 75), 1-2 Hulk (min.91)


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