Serbia recoge el testigo español (11 ideal del Europeo sub-19)




Serbia recogió el testigo de España y se coronó campeona de Europa sub-19 en un campeonato igualado lastrado por

Mitrovic fue el gran baluarte ofensivo de la selección campeona

Mitrovic fue el gran baluarte ofensivo de la selección campeona

las ausencias de futbolistas llamados a marcar diferencias como Óliver Torres o Bruma presentes en el Mundial sub-20. Los balcánicos apelaron a la solidez y a su inherente carácter competitivo para superar a todos sus rivales maximizando sus virtudes. Tras lograr una meritoria primera plaza en la fase de grupos, los pupilos de Drulovic sufrieron en una dura prórroga para derrotar a Portugal desde los once metros en la antesala de la final y aprovecharon su ocasión en el encuentro decisivo ante Francia. Sustentados en la seguridad de Veljkovic, la jerarquía de Maksimovic y la inteligencia en ataque de Mitrovic levantaron se alzaron con el cetro continental en una competición que siempre deja nombres para recordar

Rubén Blanco (1995, España)

Increíble la sensación de seguridad que transmite en todo momento. Excelso en el uno contra uno, achica espacios con una velocidad de vértigo y reduce el ángulo de tiro al atacante para inducirle al error. Jerárquico sin necesidad de estridencias, colocación de veterano y agilidad felina para llegar a palos sin dificultades. Potente en la estirada, reacciona bien gracias a sus excelentes reflejos. Con alguna duda en los saques de esquina, no bloca con asiduidad pero orienta perfectamente sus despejes para no conceder segundas oportunidades.

Joao Cancelo (1994, Portugal)

Fue una gran alternativa para acelerar los ataques de su equipo, que en muchas ocasiones pecaban de tediosos. Lateral diestro de marcada vocación ofensiva, pisa campo contrario con asiduidad y saca réditos aprovechando la superioridad numérica con su compañero de banda. Potente para causar desequilibrios con el factor sorpresa como aliado, sabe generar peligro ante defensas replegadas por su habilidad en la conducción del cuero. Con la parcela táctica como área de mejora, debe vigilar mejor su espalda para que su rival no progrese por su zona.

Veljkovic (1995, Serbia)

Fue el más destacado de una selección que tenía en la solidez defensiva una de sus mejores armas. Disciplinado en la parcela táctica, gracias a su posicionamiento dentro del terreno de juego sufre poco cuando el rival busca su espalda con envíos profundos. Anticipativo, se muestra cómodo en el achique para evitar los contragolpes y acompasa bien sus movimientos con los de sus compañeros de zaga. Impetuoso  e incluso precipitado en sus acciones, demuestra eficacia en el tackle y está capacitado para batir la última línea de presión.

Laporte (1994, Francia)

Capitán y líder de la zaga gala, apenas contabilizó errores a lo largo del torneo y mostró el aplomo adquirido en la élite del fútbol español. Sereno en sus acciones, demuestra mucho criterio en el inicio de la jugada y sabe imponerse en las disputas aéreas sacando provecho de su estructura corporal. Inteligente y anticipativo, defiende bien lejos de su área y oculta sus carencias de explosividad en carrera con su buen posicionamiento. Aún bisoño a la hora de exprimir su cuerpo, debe medir mejor las distancias en los envíos cruzados.

Gayà (1995, España)

Un auténtico pulmón, capaz de recorrer sin descanso todo el carril izquierdo a lo largo de los noventa minutos. Difícil de superar en carrera por la gran velocidad derivada de su morfología, aguanta el desafío individual de su marcado pero prefiere anticiparse a su recepción para salir con potencia doblando al extremo de su banda. Crea peligro ganando línea de fondo pero no necesita aprovechar toda la amplitud del terreno de juego gracias a su buen golpeo en carrera desde tres cuartos de campo. Necesita pulir automatismos en la defensa zonal.

José Rodríguez (1994, España)

Apareció con menos regularidad de la esperada, pero cuando lo hizo llegaron los mejores minutos colectivos de su selección. Preciso en la entrega para dar fluidez al juego de su equipo, peca de falta de velocidad en la ejecución y necesita mejorar en la parcela táctica para ofrecer líneas de pase con mayor regularidad. Excelente en el desplazamiento en largo, cambia la orientación del juego con celeridad y acierto aunque en ocasiones abusa de ese recurso y lo convierte en previsible. Un excelente proyecto de mediocentro que necesita madurar.

Rabiot (1995, Francia)

Aúna despliegue y finura en el toque, iluminando los ataques de su equipo aunque aún de manera intermitente. Interior elegante de talentosa zurda que demuestra inteligencia llegando desde segunda línea. Preciso en el golpeo y con facilidad para asociarse y enriquecer la jugada, su envergadura le permite ayudar en la defensa de las jugadas a balón parado pero le penaliza en la velocidad de ejecución. Espigado, sabe emplear su cuerpo para proteger el cuero y aprovecha la orientación de sus controles para deshacerse de la vigilancia de su marcador.

Bernardo Silva (1994, Portugal)

El faro de los ataques portugueses. Centrocampista ofensivo de gran manejo de balón y preciso en la entrega. En el balcón del área rival explota su visión de juego para batir la última línea de presión, pero no le importa retrasar su área de influencia para asumir responsabilidades en la distribución de juego ofensivo, aunque en ocasiones abusa de la conducción y dificulta la fluidez de la circulación colectiva. Poseedor de un buen golpeo, dinámico y potente en carrera, se asocia con facilidad y finaliza con criterio las jugadas.

Djurdjevic (1994, España)

Una de las piezas fundamentales en el combinado campeón. Atacante incisivo y trabajador, capaz de adaptarse al costado diestro por sus enérgicas conducciones. Lejos de la excelsitud técnica pero con un elevado porcentaje de eficacia, pone en aprietos a su marcador por su determinación en cada acción individual. Generoso en el esfuerzo, se emplea con intensidad para dificultar la salida de balón del conjunto adversario y demuestra oportunismo para castigar los errores de los zagueros. Punzante en la diagonal, es poderoso en el juego aéreo.

Vadillo (1994, España)

Habilidoso extremo  con aroma a los atacantes de banda de antaño, capaz de cambiar la dinámica de su equipo y ofrecerle profundidad por su destreza en el uno contra uno. Potente en la conducción, ataca bien los espacios y genera peligro al contragolpe. Descarado para buscar el uno desafío individual, gana con facilidad la línea de fondo y asiste con criterio cediendo el balón al corazón del área. Acertado en la recepción, saca ventaja de su primer toque para iniciar sus potentes galopadas pero debe progresar en la toma de decisiones.

Mitrovic (1994, Serbia)

El futbolista más determinante del campeonato, asumió el liderazgo ofensivo del combinado campeón y apareció con acierto en los momentos decisivos. Corpulento delantero con gran dominio de su cuerpo para ganar los duelos individuales en la pugna física. Excelente en el juego de espaldas, no está exento de buenos fundamentos técnicos para generar peligro fuera del área. Resolutivo en la zona de castigo, su altura le resta velocidad pero con espacios también genera peligro por su destreza en el recorte. Un delantero con muchos recursos.


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