Marruecos: leones enjaulados




Otrora una de las dominadoras del fútbol africano, la selección marroquí vive un delicado momento que encuentra su reflejo en las grandes citas. Ausente de una competición intercontinental desde el Mundial de Francia 98, los resultados en el gran evento futbolístico de su continente durante la última década han estado lejos del potencial histórico mostrado por los ‘leones del Atlas’. A pesar de que la cantera magrebí ha continuado sacando jugadores talentosos, el seleccionador no ha sido capaz de ensamblar un bloque sólido que sea capaz de explotar el potencial individual de sus hombres de ataque como reflejó la Copa de África disputada a principios de año. El combinado olímpico, tras un buen preolímpico en el que hicieron valer su condición de anfitrión para sellar el billete a Londres, parece repetir los mismos errores cometidos por la selección absoluta, mal posicionada en su grupo para acceder al Mundial de 2014.

La federación magrebí acordó la participación en el prestigioso Festival de Toulon con el objetivo de preparar los Juegos Olímpicos. El certamen, lejos de ayudar a reforzar las virtudes mostradas en el Preolímpico, comenzó a desnudar las carencias del conjunto dirigido por el holandés Pim Verbeek. En la costa francesa se vio a una selección frágil en la parcela defensiva, que encajó goles con asiduidad y mostró problemas para llevar la iniciativa de los encuentros. Con ese antecedente, Verbeek planteó el encuentro inaugural del Torneo Olímpico al contragolpe, cediendo la posesión del balón a Honduras y esperando soltar algún zarpazo al contragolpe con el vértigo de Labyad, la potencia de Amrabat o los peligrosos disparos de Barrada. Su propósito lo consiguió a medias, con un empate que no supieron rentabilizar con la derrota en el posterior duelo frente a Japón, donde Nagai castigó con su postrero gol el conservadurismo africano. La derrota les dejó en una delicada situación, ya que ahora deberán derrotar a España y esperar un favor nipón para superar la jaula de la fase de grupos. 

Mohamed Amsif (Augsburgo) 7/2/1989

Nacido y criado en Alemania, se formó en la cantera del Schalke 04 pero abandonó el conjunto de Gelsenkirchen para enrolarse en las filas del Augsburgo, donde no goza de excesiva continuidad. Guardameta poco académico, poseedor de buenos reflejos y difícil de batir en el uno contra uno por su capacidad para cerrar el ángulo de disparo al atacante. Se muestra dubitativo a la hora de descolgar balones aéreos a pesar de su buena estructura física.

Yassine Jebbour (Rennes) 24/8/1991

Versátil zaguero capaz de adaptarse a todas las posiciones de la línea defensiva que, en esta selección, se desenvuelve en el carril diestro de la zaga. Aprovecha su fondo físico para recorrer sin descanso toda su banda y aprovecha su fondo físico para ofrecer profundidad al ataque de su equipo, aunque le falta claridad y nivel técnico para asistir con precisión cuando llega a línea de fondo. Vehemente en sus entradas, tácticamente está lejos de la perfección.

Mohamed Abarhoun (Matt Tetouan) 3/5/1989

Verbeek esperaba componer el eje de la zaga con una pareja formada por El Kaoutari y Benatia, pero la negativa del Udinese a ceder a su jugador provocó la entrada de Abarhoun en el once inicial. Central aguerrido en la marca, que no duda en bordear el límite del reglamento para ‘secar’ a su marcado. Siempre expeditivo al cruce, debe medir mejor la fuerza de sus entradas. Posicionalmente con margen de mejora, tiene problemas en la salida de balón.

Abdelhamid El Kaoutari (Montpellier) 17/3/1990

Ausente en el proceso clasificatorio, por experiencia y condiciones es el líder de la zaga de este combinado. Central de imponente presencia física que exprime su corpulencia a la hora de frenar al atacante. Muy contundente en sus acciones, se muestra expeditivo al cruce y no se anda con contemplaciones a la hora de frenar el avance del conjunto rival. Imponente en el cuerpo a cuerpo, se impone en las batallas aéreas por su envergadura y potencia en el salto.

Zakarya Bergdich (Lens) 7/1/1989

Fue uno de los zagueros más destacados del preolímpico africano pero en el partido inaugural pagó la novatada en una gran competición, completando un debut desastroso al cometer un penalti y una agresión que dejó a su selección en inferioridad numérica casi toda la segunda mitad. Potente lateral izquierdo que aprovecha las diagonales de su compañero de banda para sumarse de manera sorprendente al ataque con algunos problemas para defender al extremo.

Abdelatif Noussir (FUS Rabat) 20/2/1990

Titular como lateral derecho durante gran parte del proceso clasificatorio, la presencia de Yebbour le relegó a la suplencia en el encuentro inaugural ante Honduras pero la expulsión de Bergdich le abrió las puertas de la titularidad. Aguerrido lateral que aprovecha su velocidad para subsanar varias carencias derivadas de su falta de disciplina en varios automatismos defensivos. No acostumbra a asomarse en posiciones ofensivas y se adapta a ambos flancos.

Driss Fettouhi (Istres) 30/9/1989

Impulsivo pivote zurdo que no rehúye el contacto escudado en su fortaleza física. Precipitado en muchos lances del juego, debe retener mejor su posición y mostrar más calma a la hora de achicar al rival para que éste no le supere de manera sencilla con un simple control orientado. Poderoso en la zancada, demuestra criterio en el primer toque para no errar en la entrega pero asume pocas responsabilidades en la creación de juego ofensivo.

Houssine Kharja (Al Arabi) 9/11/1982

Capitán de la selección absoluta, Verbeek le reclutó para el evento olímpico en busca de un generador de juego ofensivo pero hasta ahora no ha impuesto la jerarquía que le otorga su dilatada experiencia internacional. Preciso en la entrega, demuestra criterio en la distribución y sabe batir la última línea de presión cuando se acerca al área rival pero debe adquirir mayor constancia actuando en el doble pivote. Posee un buen disparo desde fuera del área.

 Imad Najah (PSV) 19/2/1991

Pivote defensivo de corte africano, de escasa corpulencia pero buen despliegue físico. Bien posicionado delante de los centrales, no está exento de disciplina táctica y sabe imponer su jerarquía para ahogar el juego ofensivo rival. Atento para ayudar a sus compañeros de banda, su celeridad en el desplazamiento diagonal le permite anticiparse en numerosas acciones pero debe medir mejor los tiempos de carrera. Cambia con facilidad la orientación del juego.

Zakaria Labyad (Sporting CP) 9/3/1993

Descarado centrocampista ofensivo que apuesta por la verticalidad en la mayoría de sus interacciones con el cuero. Vertiginoso en la conducción, su salida por ambos perfiles tras el regate provoca que sea difícil de frenar cuando decide encarar a su par. Preciso en los controles, su precipitación le impulsa a cometer errores en la lectura de juego. Capaz de moverse con soltura por posiciones interiores, posee un buen disparo desde media distancia.

Abdel Barrada (Getafe) 19/6/1989

Clave en la consecución del billete olímpico, por su llegada desde segunda línea y su potente disparo desde media distancia representa uno de los mejores argumentos ofensivos de esta selección. De zancada pesada y con carencias de velocidad en el giro, subsana ese déficit con su inteligencia para moverse entre líneas. Con facilidad para dar el último pase, su excelente golpeo le convierte en un magnífico ejecutor de las jugadas a balón parado.

Omar El Kaddouri (Brescia) 21/8/1990

Dinámico mediapunta poseedor de una gran visión de juego capaz de crear peligro cerca de los dos costados por su habilidad en la conducción del cuero. Inteligente en la recepción, sabe sacar provecho del primer toque para dejar atrás a su marcador pero debe mejorar la velocidad de ejecución de algunos movimientos para sacar mayor provecho a su facilidad para repartir asistencias. Físicamente por pulir, es pretendido por los grandes conjuntos de Serie A.

Soufiane Bidaoui (Lierse) 20/4/1990

Otro de los ausentes en el proceso clasificatorio, la ausencia de Tighadouni le ha permitido gozar de la titularidad en territorio británico. Extremo habilidoso en la conducción que se caracteriza por la intermitencia en su rendimiento. Maneja de manera ortodoxa ambas piernas pero no se muestra incisivo a la hora de encarar a su par. Capaz de desenvolverse sin problemas partiendo de cualquier costado, Verbeek le ha probado como único punta.

Noureddine Amrabat (Galatasaray) 31/3/1987

Comenzó su carrera como un incisivo extremo capaz de crear peligro por cualquiera de los dos costados pero la corpulencia que ha ido ganando a lo largo de su trayectoria deportiva le ha permitido cubrir el rol de hombre más adelantado del equipo en más de una ocasión. Potente atacante con buen manejo de ambas piernas que, aunque muestra su mejor versión con terreno para correr, también está capacitado para crear desequilibrios en espacios reducidos.


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