Liderato como premio a la ambición




Uruguay vio recompensado su mayor atrevimiento y venció a una Italia conformista

El doble cambio uruguayo revolucionó el encuentro

Marcio Benítez fue uno de los hombres más destacados. Foto: tenfield.com

Marcio Benítez fue uno de los hombres más destacados. Foto: tenfield.com

Ganó quien más buscó la victoria. Cuando las fuerzas estaban más niveladas, Uruguay dejó atrás las especulaciones y se lanzó a por un triunfo que le otorgó la primera plaza del grupo B. Italia, ya clasificada, optó por nadar y guardar la ropa y terminó arrollada por una corriente ‘charrúa’ estimulada por las entradas de Kevin Méndez y Acosta. Con el billete para octavos de final casi sellado tras la segunda jornada, Fabián Coito, seleccionador uruguayo, no dispuso de los que probablemente sean sus dos hombres más destacados pero terminó recurriendo a su participación para vencer un encuentro en el que mostraron más determinación que su rival desde el pitido inicial. Doble premio, liderato e inyección de moral para una selección que por momentos volvió a ser ese conjunto vertical que destrozó a Nueva Zelanda en el debut.

El comienzo fue frenético. Una arrancada de Latorre finalizó con un disparo cruzado abortado por una ágil intervención de Scuffet. La respuesta italiana fue contundente. Siguiendo el guión de área a área, este Mundial está dando validez a esa afirmación que reza que en el fútbol el que perdona la paga. Así, tuvo piedad Uruguay pero no su adversario. Vido, único goleador azurrrini hasta la fecha, continuó el rol de líder ofensivo pero esta vez interpretando el papel de asistente. Dejó atrás a su par con un gran recorte y centró al segundo palo. La zaga ‘charrúa’ no acertó a despejar y Parigini inauguró el marcador tras varios rebotes. Reaccionó la celeste y buscó el empate por medio de Pizzichillo, pero se topó por partida doble con Scuffet, que sostuvo a los suyos a base de concentración y buenos reflejos. El guardameta del Udinese demostró sobradamente su valía pero ya no pudo hacer nada para evitar que un testarazo de Bregonis a la salida de un córner devolviese la paridad al marcador.

Italia buscaba un encuentro de ritmo bajo, pero la intensidad uruguaya les obligó a perseguir el cuero durante la primera media hora. La adelantada línea defensiva transalpina sufría con la velocidad de los delanteros uruguayos y obligaba a exhibir el catálogo de paradas de Scuffet, que desquició a Latorre con sus intervenciones en el duelo individual. Aunque intentaron contagiarse de la verticalidad charrúa y buscaron ataques rápidos por el costado izquierdo gracias al descaro de Parigini y Dimarco, con el paso de los minutos y el aumento del cansancio el ritmo se relajó y comenzaron a hacerse visibles las carencias ‘charrúas’ en fase de salida. Un desacierto que desembocó en varias amonestaciones para sus zagueros ante el trabajo en la presión de un voraz Cerri pero que no obligó a intervenir a un relajado Cardozo.

La segunda mitad confirmó el ritmo tedioso que hacían vislumbrar los últimos instantes del primer acto. Apareció un conservadurismo que Fabián Coito decidió castigar con un movimiento ganador en forma de doble sustitución. Dio ingreso a Acosta y Kevin Méndez e insufló a su selección una bocanada de aire fresco. Otormin intentó un sombrero dentro del área, De Santis se mostró poco contundente para frenar su avance y Marcio Benítez aprovechó su defectuoso despeje para batir a Scuffet con un potente disparo al primer toque. El gol consumó la remontada y dejó sin reacción a una plana selección italiana que solo se acercó al marco rival gracias al buen funcionamiento de la dupla formada por Vido y Cerri. El ariete del Parma aprovechó su corpulencia para dejar el cuero a su socio dentro del área pero este ni siquiera pudo rematar ante la vehemente salida de Cardozo. Insuficiente para una Italia que se desangraba desde su dubitativo entramado defensivo. La victoria sudamericana aún pudo ser más abultada pero el buen hacer de Scuffet y la falta de puntería uruguaya. Le bastó para alcanzar la primera posición del grupo y asegurarse un cruce más cómodo traspasando las dudas a una selección italiana que se aferra a su guardameta para soñar con cotas mayores.

Italia: Scuffet; Calabresi, De Santis, Capradossi, Dimarco; Steffe (Baldini), Romano, Pugliese, Parigini (Palazzi); Vido, Cerri

Uruguay: T.Cardozo; M. Suárez, Buschiazzo, Bregonis, D. Ávila; Ospitaleche, Faber (K. Méndez); M. Benítez (Elias Glez.), Pizzichillo, Otormin; Latorre (Acosta)

Goles: 1-0 Parigini (min. 11), 1-1 Bregonis (min.15), 1-2 Benítez (min.64)

@Ivolemon25


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