Las estrellas del Mundial sub-20 (III)




Las estrellas en ciernes deben hacer una parada obligatoria en esta competición. Trampolín definitivo a la fama de

Barkley intentará resarcirse en Turquía de una temporada con poco protagonismo en el Everton

Barkley intentará resarcirse en Turquía de una temporada con poco protagonismo en el Everton

posteriores balones de oro como Maradona, Figo, Ronaldinho, Henry o Messi, el Mundial sub-20 ha sido la atracción planetaria de las competiciones juveniles por antonomasia. Vitrina idónea de talentos cristalinos, coctelera de emociones por la imprevisibilidad de sus resultados, donde los rivales más débiles aprovechan el comprimido formato para dar más de una sorpresa. Una tónica de igualdad que se refleja en la gran variedad de la lista de ganadores. Con Argentina y Brasil, dominadores históricos de la competición, fuera de combate, el favoritismo recae en Francia y España, destinadas a pugnar desde la primer fase después de que el azar les encuadrase en el mismo grupo. Galos y españoles concentran en sus listas de convocados a los jugadores más desequilibrantes del torneo, pero si algo caracteriza a un evento de estas características es la diversidad para albergar a futuros cracks en cualquier selección. Estos son algunos de los candidatos:

Chile (BRYAN RABELLO)

A Nico Castillo, máximo artillero chileno en el pasado Sudamericano sub-20, se le ha unido el instintivo Ángelo Henríquez, pero el potencial ofensivo de Chile comienza a brotar de las botas de este descarado mediapunta con habilidad para el regate y facilidad para dar el último pase. Rápido, participativo y con un carácter volcánico que en ocasiones le juega malas pasadas. Pequeño pero luchador, atesora un buen golpeo de balón que explota en las jugadas de estrategia. Dinámico para crear peligro por todo el frente de ataque, ofrece numerosas recepciones ventajosas cerca del área rival y conduce bien el cuero en los contragolpes.

Egipto (SALEH GOMAA)

Señalado por unanimidad como mejor jugador del Africano sub-20. Talento cristalino de gran nivel técnico y criterio en la lectura de juego. Fino en la conducción, se asocia sin dificultades con sus compañeros de ataque y está capacitado para ofrecer profundidad con su precisión en el pase. Inteligente en el juego entre líneas, genera peligro por detrás del punto y se implica en labores de construcción del ataque posicional amparándose en su creatividad. Preciso en los controles, se orienta con celeridad para ver el fútbol de cara y rehuir un contacto físico del que sale perjudicado. Tiene experiencia internacional con su participación en los pasados JJOO.

Inglaterra (ROSS BARKLEY)

El timonel de una nave inglesa siempre imprevisible cuando zarpa hacia aguas internacionales. Versátil centrocampista que puede adaptarse a todas las posiciones de la medular, ofreciendo un rendimiento más elevado en el rol de mediocentro distribuidor. Alterna bien el pase corto con el largo, confiriendo dinamismo a la circulación de balón. Académico en la colocación del cuerpo para contactar con la pelota, ejecuta el desplazamiento en largo de forma impecable abriendo el juego a los costados. Bien formado físicamente, intenta impregnar de criterio sus acciones, pero aún adolece de inconstancia. Inteligente llegando desde segunda línea.

Irak (HUMAN TARIQ)

El niño prodigio del fútbol iraquí. Nacido en 1996, ya sabe lo que es defender los intereses de su país en categoría absoluta. Centrocampista de buen despliegue físico que le permite sumarse al ataque en numerosas ocasiones. Ubicado en el interior zurdo de la medular, atesora una visión de juego que le permite impregnar de fluidez y criterio a la circulación de balón. Su bisoñez le perjudica en la parcela táctica y se plasma en su desempeño sin balón, desacompasado con el resto de sus compañeros. Voluntarioso para ofrecer líneas de pase, debe vigilar su tempo de ejecución. Peligroso en sus incorporaciones desde segunda línea.

Nueva Zelanda  (TYM PAYNE)

El más experimentado de los neozelandeses a nivel internacional. Forjado en la cantera del Blackburn Rovers por influencia del histórico Ryan Nelsen, disputó con los kiwis los Juegos Olímpicos de Londres el verano pasado. Centrocampista mixto de buena formación técnica acompañada de un notable desarrollo muscular. Robusto, se siente cómodo en duelos de alta intensidad e impregna de verticalidad a los ataques de su equipo. Generoso en el esfuerzo para ayudar en labores de presión, no es un dechado técnico pero sabe orientar sus controles para deshacerse de la vigilancia de su marcador y buscar la meta rival con su buen disparo.

Uzbekistán (IGOR SERGEEV)

La esperanza uzbeca junto al desequilibrio de Kakhimov. Referente anotador durante todo el proceso clasificatorio, es un ariete clásico, que demuestra su olfato goleador sin alardes efectistas. Poseedor de un buen físico, su capacidad para generar segundas jugadas invita a buscarle con balones largos y demuestra oportunismo para aprovechar los errores de los zagueros. Todavía por explotar las posibilidades que su juego le ofrece en el juego de espaldas al marco rival, arma rápido el golpeo en el área de castigo. No suele retrasar su posición para dificultar su marca, pero sella el caudal ofensivo generado por sus compañeros en la medular.

Croacia (MARKO LIVAJA)

Ausente durante el pasado Europeo sub-19, está destinado a encabezar el ataque del combinado balcánico. Punta de gran movilidad y capacidad para atacar los espacios. Versátil para desempeñarse como referencia arriba, ejercer de acompañante de un delantero más físico o partir desde ambos costados, es un atacante ambidiestro que peca de irregularidad a lo largo de los noventa minutos. Con gran manejo de ambas piernas, arma el remate con celeridad e interpreta bien el juego para asistir a compañeros situados en posiciones más francas para el gol. Veloz en la conducción, debe implicarse más sin el balón.

Uruguay (NICO LÓPEZ)

Fue el máximo artillero ‘charrúa’ en el pasado Sudamericano sub-20, pero su aportación va mucho más allá de los goles. Movilidad, velocidad y criterio en la asociación para dinamizar el frente ofensivo. Zurdo de buen manejo de balón, dañino como una daga en la conducción en carrera y punzante en sus desmarques de ruptura. Demoledor en los primeros metros de carrera, los zagueros le retan en la pugna física por su endeblez en el apartado muscular. Excelente en los controles, orienta bien sus recepciones pero debe progresar en la toma de decisiones para no perder el cuero cuando retrasa su posición para recibirlo.


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