Las estrellas del Mundial sub-20 (I)




Las estrellas en ciernes deben hacer una parada obligatoria en esta competición. Trampolín definitivo a la fama de posteriores balones de oro como Maradona, Figo, Ronaldinho, Henry o Messi, el Mundial sub-20 ha sido la atracción planetaria de las competiciones juveniles por antonomasia. Vitrina idónea de talentos cristalinos, coctelera de emociones por la imprevisibilidad de sus resultados, donde los rivales más débiles aprovechan el comprimido formato para dar más de una sorpresa. Una tónica de igualdad que se refleja en la gran variedad de la lista de ganadores. Con Argentina y Brasil, dominadores históricos de la competición, fuera de combate, el favoritismo recae en Francia y España, destinadas a pugnar desde la primer fase después de que el azar les encuadrase en el mismo grupo. Galos y españoles concentran en sus listas de convocados a los jugadores más desequilibrantes del torneo, pero si algo caracteriza a un evento de estas características es la diversidad para albergar a futuros cracks en cualquier selección. Estos son algunos de los candidatos:

Foto de Pogba durante un partido la pasada temporada

Foto de Pogba durante un partido la pasada temporada

Francia (PAUL POGBA)

Centrocampista box to box de extraordinarias condiciones físicas complementadas con una buena formación técnica. Devastador en la llegada desde segunda línea, atesora una zancada potentísima y un excelente disparo desde media distancia. Resistente aeróbicamente, nunca rehúye la pugna física y exhibe un gran despliegue. Inteligente en el posicionamiento a la hora de recibir, debe adquirir mayor velocidad en la ejecución de movimientos para no ralentizar la circulación y facilitar la labor de presión al rival. Aguerrido y espigado para imponerse en las batallas aéreas, sabe dar variedad al juego con su preciso desplazamiento en largo.

Ghana (ALFRED DUNCAN)

Ausente en el proceso clasificatorio, ha desempeñado un papel importante en la vuelta del Livorno a la élite del fútbol italiano y está destinado a liderar al combinado africano en esta competición. Ya internacional absoluto, es un mediocentro zurdo de gran despliegue. Un pulmón que barre el juego ofensivo del rival pero que pisa campo contrario para generar peligro impulsado por sus excelentes condiciones físicas. Explosivo por su robustez y su bajo centro de gravedad, demuestra dinamismo para ofrecer líneas de pase y buen golpeo para ejecutar las jugadas a balón parado. Necesita progresar en la dosificación de esfuerzos.

Estados Unidos (JOSÉ VILLARREAL)

Una de las grandes promesas del emergente campeonato estadounidense que ha tenido la fortuna de recibir las enseñanzas de primera mano del mejor jugador en la historia de la selección nacional. Clave en el Premundial disputado en tierras mexicanas hace unos meses, es un centrocampista ofensivo de buen nivel técnico que mezcla dinamismo, habilidad en la conducción y buen golpeo. Más cómodo con libertad para moverse por zonas centrales, no desdeña la posibilidad de partir de cualquiera de los costados para desequilibrar con sus punzantes diagonales. Asesino de las cercanías del área, debe adquirir mayor regularidad.

España (JESÉ RODRÍGUEZ)

Máximo artillero del pasado Mundial sub-19, tanto en su club como en el combinado nacional ha alternado las posiciones de extremo y hombre más adelantado con el mismo grado de eficacia. Potente y habilidoso, es demoledor en la arrancada y su facilidad para cambiar de dirección en carrera provoca que sea muy difícil de frenar cuando encara a su par. Osado e imprevisible en el balcón del área, sus detractores le achacan que busca el efectismo pero su juego es tan ‘arrogante’ como fantásticamente imprevisible. Con salida por ambos perfiles tras el regate, hace gala de sangre fría y variedad de registros en la definición.

Cuba (ARICHEL HERNÁNDEZ)

Con México y Estados Unidos repartiéndose la supremacía futbolística de Centroamérica, Cuba aprovechó el bajo nivel costarricense para alcanzar un histórico billete rumbo a Turquía. Los goles del espigado Maykel Reyes focalizaron la mayoría de los elogios, pero las cifras del ariete no serían alcanzadas sin el gran desempeño de este descarado atacante. Imprevisible dentro y fuera del terreno de juego, su dinamismo y verticalidad suponen uno de los pilares ofensivos de esta sorprendente selección. Potente en la arrancada, aprovecha sus condiciones físicas para generar peligro desde todo el frente de ataque. Debe mejorar la toma de decisiones.

Corea del Sur (RYU SEUNG-WOO)

Estigmatizado por su falta de pegada, el fútbol surcoreano siempre muestra destellos de su purismo asociativo y sorprende a los sempiternos ojeadores presentes en estas competiciones por la depurada técnica de sus centrocampistas. Con la ausencia de Moon Chang-Jin, faro en ataque durante todo el proceso clasificatorio, Ryu Seng-Woo asumirá los galones de la ofensiva asiática. Igualmente desequilibrante desde el costado que moviéndose en zonas interiores, genera peligro individualmente amparado en la habilidad de sus conducciones. Aún precipitado en la toma de decisiones, le penaliza su bisoñez a nivel profesional.

Nigeria (AMINU UMAR)

Más joven que el resto de sus compañeros, el hándicap de la edad no le impidió brillar durante el pasado Africano sub-20 y finalizar el torneo como máximo artillero. Atacante con un perfil prototípico del país nigeriano, incisivo a la  hora de atacar los espacios y oportunista para sacar rédito de los errores cometidos por los zagueros. Descarado por sus potentes conducciones, no se lo piensa a la hora de armar el remate con ambas piernas y muestra su carácter batallador para incomodar la salida de balón rival. Devastador al contragolpe, le cuesta más generar peligro en el ataque posicional y debe ampliar sus registros en la definición.

Portugal (‘BRUMA’)

Surgido de la fábrica de extremos de Alcochete, es la irrupción más ilusionante de un canterano leonino desde el debut de Joao Moutinho. Extremo rapidísimo con una facilidad innata para el desborde que adereza sus excelentes condiciones físicas con un buen repertorio de recursos técnicos. Con salida por ambos perfiles tras el regate, es imprevisible cuando encara a su par y sabe aprovechar los pasillos interiores partiendo desde el costado izquierdo. Firme en los apoyos, obliga a su marcador a mantener un nivel de tensión alto por sus explosivas arrancadas. A menudo individualista, atesora un magnífico golpeo de balón.


Deja un Comentario