Japón: Londres con la Bundesliga en el horizonte




 

Reyes del continente asiático desde hace ya varios años, el fútbol nipón lleva tiempo creciendo pero no termina de dar el salto definitivo que muchos analistas auguraban. Sus selecciones juveniles dominan su zona clasificatoria pero, al igual que sucede con la selección absoluta, no termina de plasmar esa supremacía territorial en las competiciones a nivel mundial. Tropiezo ante Siria al margen, el trayecto hasta Londres ha sido cómodo para un combinado que volvió a demostrar su solvencia como local en los momentos decisivos. Tras sellar el billete olímpico, Sekizuka espera reforzar a su equipo con la incorporación de jóvenes talentosos como Kagawa y Ryo, pero ambos fueron presionados por sus respectivos clubes para declinar la llamada de su seleccionador. De esta manera, el veterano técnico deberá entregar los galones a Usami, casi inédito esta campaña en el Bayern, para que comande al ataque.

El reciente refuerzo del Hoffenheim estará secundado por el habilidoso a la par que intermitente Higashi, el potente Ohgihara y las constantes incorporaciones de Hiroki Sakai. Esos cuatro hombres y la interesante dupla que forman Gotoku Sakai y Yoshida en el centro de la zaga representa lo más destacado del combinado nipón. Un conjunto bien formado en el apartado técnico,  que se asocia con facilidad y despliega un fútbol coral que en muchas ocasiones no encuentra recompensa por su falta de pegada. Esa candidez de cara al marco rival unida a su limitada contundencia en la parcela defensiva provoca una carencia en el ‘dominio de las áreas’, siempre necesario para resolver encuentros igualados. La ausencia de un ‘nueve’ de garantías se ha convertido en un mal endémico del fútbol japonés que se trata de resolver con el talento de los centrocampistas emergentes. Kagawa abrió el camino con su exitoso paso por el Borussia Dortmund y ahora Alemania contempla atenta los jóvenes talentos del país nipón. Aún con esa motivación extra, el bronce conquistado en México 1958 parece hoy más inalcanzable que nunca.

LOS PUPILOS DE SEKIZUKA, UNO A UNO

 

Suichi Gonda (3/3/1989) FC Tokyo

La portería ha sido uno de los puntos problemáticas de este combinado a lo largo del proceso clasificatorio. Sin embargo, tal vez por la falta de un sustituto de garantías, Sekizuka nunca ha puesto en duda la titularidad de Gonda. Guardameta espigado no exento de agilidad que denota evidentes problemas de confianza a la hora de desbaratar el peligro que el conjunto rival provoca a base de colgar balones al área. Ágil, necesita mejorar en el blocaje.

Hiroki Sakai (12/4/1990) Hannover 96

Su excelente rendimiento en el pasado Mundial de Clubes con el Kashiwa Reysol le granjeó una reputación en el continente europeo y el Hannover estuvo rápido asegurándose su fichaje. Lateral de largo recorrido que se asoma por posiciones ofensivas con elevada frecuencia. Sorprendente en sus incorporaciones, centra con precisión y aporta profundidad al flanco diestro de su equipo. Combativo, debe adquirir mayor disciplina posicional.

Gotoku Sakai (14/3/1991) Stuttgart

Llegó a la Bundesliga en el mercado invernal y se adaptó con celeridad al fútbol europeo. Versátil zaguero capaz de desenvolverse en todos los puestos de la parcela defensiva. Resistente aeróbicamente, es enérgico en sus acciones y demuestra voluntad para anticiparse a las acciones del atacante pero debe medir mejor los tiempos a la hora de cortar el avance de su marcado. Valiente para ir al choque, le falta envergadura para brillar como central.

Maya Yoshida  (24/8/1988) VVV Venlo

Tras el gran negocio realizado con Keisuke Honda el Venlo continuó rastreando el mercado nipón y encontró en este espigado central al hombre adecuado para liderar su defensa. Zaguero poseedor de un buen sentido posicional que permite esconder sus carencias de velocidad y acudir con acierto al cruce cuando el lateral de su zona no ha regresado a tiempo de su irrupción ofensiva. Dominador del juego aéreo, sufre más ante delanteros dinámicos.

Daisuke Suzuki (29/1/1990) Albirex Nigata

Otro comodín para la retaguardia japonesa. En su club alterna el eje de la zaga con el carril diestro, pero Sekizuka le ha probado como lateral izquierdo en los últimos amistosos. Lejos de ser el más fuerte muscularmente, demuestra pundonor y nunca rehúye el cuerpo a cuerpo a la hora de frenar a su marcado. Disperso tácticamente y de voluntad anticipativa, rehúsa ser encarado e intenta evitar que el rival reciba cómodo. Se jugará el puesto con Tokunaga.

Yuhei Tokunaga (25/9/1983) FC Tokyo

El único de los mayores de 23 años que aún milita en el campeonato de su país. Hace tiempo que perdió su sitio en la selección absoluta pero Sekizuka ha pensado en él por su espíritu de liderazgo y su capacidad para ocupar los dos laterales. Aguerrido lateral que suple con entrega sus carencias en el apartado técnico. Diestro, no renuncia al  ataque cuando actúa por el flanco izquierdo. Serán sus segundos Juegos Olímpicos tras su participación en Atenas 2004.

Hotaru Yamaguchi (6/10/1990) Cerezo Osaka

El hombre ancla de esta selección, encargado de que el colectivo no acuse la vocación ofensiva de sus compañeros de medular. A pesar de su escasa envergadura, no responde al perfil de futbolista asiático enérgico y con poca disciplina táctica. Todo lo contrario, aunque bascula con frecuencia a los costados es un centrocampista que no acostumbra a perder la posición. Sus carencias más notables responden al perfil técnico y no asume protagonismo en la creación.

Takahiro Ohgihara (5/10/1991) Cerezo Osaka

El hombre con más peso en la sala de máquinas del combinado nipón. Un box to box de gran despliegue físico que aporta en las labores de recuperación sin renunciar a pisar el área rival llegando desde segunda línea. Precipitado defensa central en sus comienzos, con el paso del tiempo ha ido adquiriendo protagonismo en los encuentros hasta convertirse en el punto de referencia para iniciar las jugadas ofensivas de su equipo. Buen remate desde media distancia.

Kazuya Yamamura (2/12/1989) Kashima Antlers

Pivote defensivo de gran presencia física capaz de retrasar su posición al eje de la zaga si la ocasión así lo requiere. Batallador y agresivo en la presión, no se complica con el balón en la entrega y arriesga muy poco en los pases. Con carencias de velocidad en el desplazamiento lateral, demuestra autoridad en el juego aéreo. A pesar de que su cometido se centra en la recuperación no renuncia a descolgarse para llegar a posiciones ofensivas.

Hiroshi Kiyotake (12/11/1989) Nuremberg

Desplazado al costado diestro del ataque, por sus características es un jugador más productivo en zonas interiores que cerca de la banda. Habilidoso en la conducción, su visión de juego le permite filtrar buenos pases interiores. Con más problemas para desequilibrar al lateral en carrera, tiende a irse al centro para que Sakai aproveche todo el carril. Endeble para afrontar con garantías el contacto físico, también ha sido utilizado sin brillo como mediocentro.

Takashi Usami (6/5/1992) Hoffenheim

La gran estrella. Con las bajas de Kagawa y Ryo, toda la responsabilidad ofensiva recaerá en él. Mediapunta vertical al que su buena conducción de balón le permite realizar jugadas individuales de gran mérito. Inteligente en la recepción, orienta bien sus controles para sacar provecho de su primer toque. Dinámico, se mueve con libertad por todo el frente de ataque pero en ocasiones debe ser más generoso en su  juego. Peligroso a balón parado.

Keigo Higashi (20/7/1990) Omiya Ardija

Centrocampista ofensivo muy bien dotado a nivel técnico al que le cuesta rendir con regularidad incluso a lo largo de los noventa minutos. Habilidoso, dribla con facilidad a su marcador y bate la última línea de presión con sus envíos en profundidad. Inteligente seleccionando los tiempos para llegar desde segunda línea, su precisión en el golpeo le permite repartir buenas asistencias. Utilizado cerca de un costado o en la mediapunta.

Yuki Otsu (24/3/1990) Borussia Mönchengladbach

Todo el año a la sombra de Marko Reus, buscará resarcirse de su poco protagonismo en Londres pero la presencia de Usami y el esquema de un solo punta no le benefician. Segundo delantero dinámico y habilidoso que acostumbra a dejarse caer a las bandas para eludir el contacto físico. Inteligente para asociarse con sus compañeros, ve bien los espacios y los ataca con facilidad pero le falta determinación y ser más incisivo de cara al marco rival.

Kensuke Nagai (5/3/1989) Nagoya Grampus Eight

Con sus buenas actuaciones en los últimos amistosos se ha posicionado como el mejor candidato para ganar la batalla del ‘nueve’. Atacante versátil capaz de desequilibrar partiendo desde un costado al que le cuesta fijar a los centrales por su poca envergadura. Bien dotado a nivel técnico, demuestra descaro a la hora de encarar a su par. Con salida por ambos perfiles tras el regate, por su velocidad puede causar mucho peligro al contragolpe.

Kenyu Sugimoto (18/11/1992) Tokio Verdy

El nueve puro con más opciones de constituirse como referencia ofensiva, el buen desempeño de Nagai en los últimos encuentros le dificulta la titularidad. Ariete poco común en el fútbol japonés por su envergadura. Su físico condiciona su juego, le resta velocidad y le penaliza para moverse lejos del área pero le permite imponerse en sus pugnas aéreas con los centrales. Con carencias a nivel técnico, debe mejorar su efectividad de cara al marco rival.

Manabu Saito (4/4/1990) Yokohama Marinos

Aunque parte con menos opciones que Nagai y Sugimoto es otra de las bazas para cubrir la ausencia de un referente ofensivo en este equipo. Pequeño y escurridizo delantero que tiene en la movilidad una de las mejores armas para desconcertar a la zaga rival. Rápido, encuentra su escenario idóneo cuando la línea defensiva se adelanta. Precipitado, necesita mejorar la eficacia de sus remates. Una cesión a la segunda división japonesa le hizo madurar.


Deja un Comentario