Iraq vence con suspense




El combinado asiático se consolida como revelación de la competición

Derlis González no pudo batir a un inspirado Hameed Mohammed

Derlis González no pudo batir a un inspirado Hameed Mohammed

Sanabria desniveló el choque con su pueril expulsión

En una batalla titánica decidida con un gol en la prórroga, Iraq alcanzó unos históricos cuartos de final ofreciendo uno de los duelos más vibrantes de la presente edición del Mundial sub-20. Paraguay, alertada por los buenos resultados cosechados por el conjunto iraquí, salió decidida buscar la portería de Mohammed Hameed que mostró sus dudas en el primer saque de esquina. Vértigo es el calificativo más adecuado para definir los compases iniciales. Ambos combinados salieron sin complejos, verticales, con protagonismo para sus hombres de vanguardia. Con Sanabria como punta de lanza, Paraguay creció y supo aprovechar los espacios a la espalda de la zaga asiática. En una enérgica cabalgada, Mareco tuvo en sus botas la mejor ocasión para inaugurar el luminoso, pero su irrupción ofensiva finalizó con un disparo desviado cuando sólo el guardameta le cerraba el paso. El dominio alterno de los primeros minutos fue convirtiéndose en supremacía paraguaya.

Los jóvenes albirrojos, acostumbrados a ofrecer una visión pragmática, modificaron su libro de ruta y buscaron someter a su adversario a base de dinamismo y precisión en la asociación, ingredientes acompañados de su habitual vértigo para salir al contragolpe. Iraq se rebeló y no parecía dispuesta a asumir el rol de víctima sumisa. Lo hizo comandada por el imberbe Humam, quien tras dejar un destello de técnica individual con una impresionante ruleta marsellesa, comprobó la concentración de Morel con un zurdazo desde media distancia. Fue un duelo a tumba abierta, en el que la voluntad ofensiva aplastó al rigor táctico y el descaro dejó en segundo plano a la pizarra. Osadía fue lo que mostró el talentoso Sanabria, quien no dudó en mostrar la potencia de su pierna diestra tras recibir libre de marca en la zona de tres cuartos. El delantero de la cantera del FC Barcelona dejó boquiabiertos a los aficionados con su derechazo, pero el guardameta iraquí culminó la espectacularidad de su disparo con una gran estirada para evitar el gol El delantero, de 17 años, dio un clínic durante la primera media hora acerca del desempeño de un atacante lejos del área.

Los paraguayos ponían el cerco a la meta de Mohammed Hameed, pero éste volvió a vestirse de héroe al negarle el tanto a un Derlis González que le desafió individualmente tras una excelente combinación con el inspirado Sanabria. Como el púgil que no se deja amedrentar por los crochés de su agresivo rival, Iraq continuó el intercambio de golpes  y Mohanad rozó el tanto con un cabezazo en el segundo palo, pero Morel mostró sus reflejos abortando el remate bajo palos. El cansancio comenzó a hacer mella en los jóvenes protagonistas y el encuentro se relajó, por lo que el goteo de oportunidades de gol se redujo en la antesala del descanso. Así se cerró un primer acto plagado de intensidad y ocasiones de gol. Solamente el altísimo nivel exhibido por ambos guardametas, con varias intervenciones providenciales, impidió que el marcador se moviese.

El duelo fue una guerra total, en la que no había emboscadas sino ataques por oleadas. Una moneda al aire en la que nadie era capaz de elegir la cara o la cruz. Cuando las pulsaciones empezaban a descender, la resaca de esos sobresaltos cardíacos pudo costarle la expulsión a Sanabria. El delantero sudamericano, enervado por la dureza de los zagueros, agredió a su marcador pero el árbitro zanjó su acción antirreglamentaria con una cartulina amarilla. La gasolina se le acabó a ambos combinados y entonces pudo más el miedo a no perder que las ganas de encontrar la victoria. Cuando el encuentro se acercaba a los instantes finales, a Sanabria le volvió a jugar una mala pasada su bisoñez y empañó su brillante actuación. Indultado en su primera entrada, no tuvo la misma fortuna cuando tras un peligroso plantillazo sobre Humam el colegiado le enseñó el camino a los vestuarios antes de tiempo.

A pesar de su superioridad numérica, a Iraq no le quedaron fuerzas para lograr el gol que evitase la prórroga. El agotamiento impregnó el tiempo de suplementario, las piernas pesaban y Paraguay decidió atrincherarse en su área para minimizar el impacto de contar con un hombre menos. El paso atrás llegó demasiado pronto y el movimiento conservador recibió su castigo. Ali Adnan progresó por el costado izquierdo y sacó un centro pasado que Farhan cabeceó al fondo de la red aprovechando un despiste de Alonso a la hora de cerrar su espalda. El tanto fue demasiada losa para los sudamericanos que, a pesar de que lo intentaron, no pudieron revertir su desventaja. No les ayudó en su intento de remontada la actuación del colegiado, que no señaló una clara mano de Ali Adnan dentro del área. La albirroja quemó sus últimos cartuchos en varias salidas aéreas calamitosas de Mohammed, pero su puntería no parecía afinada. Con el portero Morel en el área iraquí finalizó un duelo plagado de emoción, intensidad y tintes épicos. Iraq ya no es una sorpresa.

Iraq: Mohammed H.; Mohammed J.S., Ali F., Mustafa, Ali A.; M. Jabbar (Farhan), Said; Ammar, Mahdi (Jawad), Humam; A. Raheem

Paraguay: Morel; Mareco, Paredes, Pérez, Alonso; Piris, Ramírez, Almirón (Giménez), Balbuena (Montenegro); Derlis Glez; Sanabria

Goles: 1-0 Farhan (min.94)


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