Hacia el tetracampeonato a ritmo de gol




Iheanacho, estrella nigeriana, fue el asistente en el gol que inauguró el marcador. Foto: dailypost.com

Iheanacho, estrella nigeriana, fue el asistente en el gol que inauguró el marcador. Foto: dailypost.com

Los nigerianos se deshacen de Suecia escudados en su impresionante ritmo anotador

Okon y Ezeh sentenciaron al contragolpe un encuentro que se les puso de cara en la primera mitad

Veintitrés goles en seis partidos. Esas son las cifras anotadoras de Nigeria en su camino a la final de este Mundial sub-17. Casi cuatro dianas por encuentro, guarismos que impresionan y definen bien lo que es capaz de hacer en la fase ofensiva este combinado nigeriano, por momentos una apisonadora incontenible para sus rivales. Suecia ya sabía del poderío africano por su duelo en la fase de grupos y aunque esta vez buscaba frenar la pegada nigeriana volvió a encajar tres goles que le apartaron de su trayecto a la gloria. En el fuego cruzado, las ‘águilas verdes’ no encuentran artillería que les aguante el ritmo y con sus certeros cañonazos destrozó nuevamente a su adversario. Comenzó la batalla con un ritmo alto, con dominio alterno, sin que nadie fuese capaz de hacerse dueño da la medular.

Transiciones rápidas, imprecisiones continuas y circulaciones cortocircuitadas por la precipitación en los pases. Esos fueron los rasgos que definieron el primer cuarto de hora de encuentro. Una moneda al aire que favoreció a los intereses nigerianos cuando en el descontrol emergió el talento individual. Iheanacho recogió el balón en la zona de tres cuartos, levantó la cabeza y envió un pase profundo a la espalda de los centrales. La meritoria acción dejó a Awoniyi mano a mano con Mohlin y el atacante no desaprovechó la oportunidad de batirle con un disparo cruzado. Tras decidir el duelo de cuartos de final ante Uruguay con un doblete, el ariete prolongó su dulce momento de cara a puerta abriendo la lata en un encuentro que comenzaba a tornarse imprevisible. El tanto comenzó a definir las propuestas. Nigeria se abonó al contragolpe y a rápidas acciones aprovechando los costados. Suecia trató de revertir la situación a través del pase corto, pero no encontró ni el ritmo de juego ni la profundidad en sus asociaciones para aproximarse con peligro a la meta rival

Atascados cuando llegaban a campo contrario, el panorama se le pudo complicar a los suecos si el colegiado viese una mano tan clara como infantil dentro de su área del capitán Elias Andersson. La pueril acción no fue castigada pero con el paso de los minutos Suecia perdió su dominio sobre el cuero y los nigerianos comenzaron a controlar plácidamente el encuentro. Pragmáticos en la asociación, con poca profundidad pero sin contabilizar pérdidas peligrosas, los pupilos de Manu Garba sometieron a su rival y lo pusieron en aprietas explotando una vía de avance en el costado diestro con las permanentes incorporaciones de su lateral Musa Muhammed. La segunda mitad comenzó como concluyó la primera, con Nigeria sometiendo a su rival y desangrando su retaguardia por los costados. Okon recorrió la banda izquierda y sacó un enroscado centro al área, pero el testarazo de Ezeh se topó con el poste.

Suecia aprovechó la corpulencia de sus jugadores y explotó sin éxito la vía del balón parado. Fue un bombardeo constante que no halló recompensa. Nigeria retrocedió y el encuentro siguió un guion lineal inducido por los numerosos pelotazos suecos. Los africanos esperaban agazapados y de forma periódica soltaban algún zarpazo bien dirigido por Iheanacho, pero los contragolpes eran abortados, con mayores o menores apuros, por Mohlin. Ávidos de un revulsivo, la entrada de Citaku dio otro cariz al juego ofensivo nórdico. El atacante de origen kosovar ensanchó el campo y sembró las dudas en la zaga adversaria, como se vio reflejado en un remate a la media vuelta de Strandeberg, libre de marca, que Alampasu desvió a córner en una intervención plagada de reflejos.

Y cuando la balanza parecía más equilibrada, regresó la pegada nigeriana. En una de sus numerosas incursiones ofensivas Okon llegó al vértice izquierdo del área, recortó a Johan Ramhorn y se sacó un derechazo ajustado al palo que hizo inútil la estirada de Mohlin. El gol dinamitó las esperanzas de los suecos, que se despidieron del partido instantes más tarde con el 0-3. Ezeh recogió un balón suelto en el área y armó rápido el disparo para hacer añicos el sueño de alcanzar la final de la debutante Suecia. Con otro contundente triunfo, los africanos certificaron su presencia en la final que se disputará el próximo viernes a Abu Dhabi. Allí buscarán el tetracampeonato en una reedición del partido disputado en la primera jornada ante México.

Suecia: Mohlin; J. Ramhorn, Sonko, Walqvist, S. Ramhorn; R. Ekdal, E. Andersson; Halvadzic (Citaku), Engvall (Fridolf), Saletrus (Strandberg); Berisha

Nigeria: Alampasu; Muhammed, Bello, Abubakar, Okon; Nwakali, Alfa; Iheanacho, Yahayah, Ezeh (Godwin); Awoniyi

Goles: 0-1 Awoniyi (min.21), 0-2 Okon (min.80), 0-3 Ezeh (min.81)

@ivolemon25


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