Francia cierra el grifo de los éxitos españoles




Un gol en la prórroga del central Conte envía a la lona a la selección española

Benzia fue el más destacado de la selección francesa

Benzia fue el más destacado de la selección francesa

Los desmarques de Benzia fueron una pesadilla para los centrales españoles

España cayó eliminada ante Francia en un durísimo duelo y no podrá coronarse campeona de Europa en categoría sub-19 por tercer año consecutivo. Ni siquiera la mejor versión de los pupilos de De La Fuente exhibida en la segunda mitad sirvió para derrotar a un competitivo combinado galo que se tomó la revancha de la eliminación en la antesala de la final a manos españolas en la pasada edición. La frescura y el mayor acierto en la prórroga de los jóvenes dirigidos por Smericki decantaron un partido intenso que cerró el exitoso ciclo español, cuya selección ha estado presente en las cuatro últimas finales de esta competición.

De La Fuente volvió a introducir cambios en el once y apostó por el regreso de Bellerín tras cumplir su sanción y la titularidad de Iker Hernández en detrimento de Sandro Ramírez. El choque tuvo ritmo desde sus inicios pero, siguiendo la tónica habitual en el torneo, a España le costó superar la primera línea de presión. Menos pausada en fase de salida, el doble pivote conectó con facilidad con el trío de mediapuntas pero aunque Fede Vico y Moi Gómez recibían con asiduidad estaban demasiado alejados del área rival. Replegado en campo propio, el combinado dirigido por Smericki aguardaba el error español para desplegarse al contragolpe con sus veloces atacantes. El más activo de la zona de vanguardia francesa, Martial, dio el primer aviso con una punzante diagonal, pero Rubén respondió en una nueva muestra de agilidad con una buena mano para desviar su disparo.

Francia no se sonrojó al renunciar a la posesión en aras de su veloz contragolpe y España, bien comandada por un participativo José Rodríguez, comenzó a asomarse con peligro por las inmediaciones del área de Beunardeu. Tras una polémica caída de Iker Hernández dentro de ella en un forcejeo con Laporte, Vadillo fue derribado por Conte en la frontera de la zona de castigo. El árbitro decretó penalti y José Rodríguez inauguró el marcador con un inapelable disparo desde los once metros. La respuesta gala no se hizo esperar. Sin tiempo para saborear la ventaja, España sufrió en carne propia el talento de los atacantes adversarios. Corentin Jean recibió en la zona de tres cuartos y se inventó un magnífico pase a la espalda de los centrales para que Benzia materializase la igualada con un disparo cruzado que se coló entre las piernas del guardameta gallego

Vuelta a empezar. Toque de campana que dio inicio al intercambio de golpes. Bellerín causó peligro aprovechando toda la amplitud de su carril y Benzia demostró su habilidad en la ejecución de libres directos pero su disparo se topó con una magnífica estirada de Rubén. La guerra se convirtió en una contienda fulgurante en la que no hubo lugar para la tregua. España se lanzó al ataque y descuidó su retaguardia, un escenario en el que empezó a mostrar sus armas un clarividente Rabiot que encontró en Benzia al lugarteniente idóneo para causar estragos en el campamento ibérico. El descanso supuso la mejor noticia para un combinado español que empezó a comprobar cómo su rival crecía en el cuerpo a cuerpo.

Tras la reanudación, España aportó más pausa y Francia dio un paso atrás con la disminución de sus robos a buena altura para lanzar la contra. Con José Rodríguez como timonel y Vadillo y Gayà como estiletes incansables por los costados embotellaron a los galos pero no encontraron el premio del gol. De La Fuente agitó el árbol y movió el banquillo. Prescindió de la jerarquía de José y recurrió al vértigo de Adama Traoré, revulsivo infalible durante la fase de grupos, y al instinto goleador de Sandro Ramírez pero los canteranos azulgranas no dañaron al rocoso entramado defensivo francés. En la prórroga Benzia explotó su voracidad al contragolpe. Arrastró a Jaime y Borja para regalar un mano a mano a un Nangis lanzado desde segunda línea pero Rubén, raudo en el achique, le negó el gol al atacante del Caen.

España se volcó sobre el área de Beunardeu y aparecieron los preciados espacios para los delanteros franceses. Benzia atacó la espalda de los zagueros sin descanso y provocó ocasiones de peligro para los suyos. Los contragolpes y las jugadas a balón parado sembraban la incertidumbre en el área española y los discípulos de Smericki encontraron la recompensa del gol en un saque de esquina. Íñiguez y Borja fallaron calamitosamente en el despeje y el balón quedó muerto en la frontal del área. Conte se resarció de la impetuosa entrada que desembocó en el primer tanto del encuentro y aprovechó el doble error para cruzar el balón anotando el gol que adelantó a los galos. Con el cansancio como mejor aliado de los espacios, la precisa zurda de Rabiot apareció para repartir asistencias pero Nangis no pudo vencer en el desafío individual que mantuvo con el cancerbero celtista. El fantasma de la eliminación sobrevolaba las cabezas de los jóvenes españoles. Aparecieron las prisas y con ellas el desorden, un mal compañero para lograr el empate. La cuenta atrás llegó a su fin y Francia completó su venganza.

España: Rubén Blanco; Bellerín, Jaime, Borja López, Gayà; José Rodríguez (Torró), Íñiguez; Vadillo,Fede Vico, Moi Gómez (A. Traoré); Iker Hernández (Sandro Ramírez)

Francia: Beunardeu; Ikoko, Conte, Laporte, Moreira; Hunou (Gbamin), Azouni; Jean (Rodrigues), Rabiot, Martial (Nangis); Benzia

Goles: 1-0 José Rodríguez (p) (min.27), 1-1 Benzia (min.30), 1-2 Conte (min.114)


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