España naufraga en su puesta en escena




 

 

Los de Milla nunca fueron capaces de poner en aprietos a la ordenada zaga nipona

La falta de puntería de los japoneses evitó una escandalosa goleada

El navío español naufragó con estrépito en aguas británicas ante el constante empuje de la flota japonesa, que finalmente se llevó un botín escaso ante la cantidad de cañonazos empleados. El conflicto comenzó enrevesado para los intereses españoles con una tímida aproximación de Nagai, preludio de que la victoria no iba a ser sencilla para los de Luis Milla. España puso calma a través de posesiones largas para intentar desactivar la intensa presión inicial pero no fue capaz de crear peligro en el primer cuarto de hora. Lo que pretendía ser un ejercicio avanzado de cómo aprovechar la superioridad numérica en posiciones interiores se convirtió en un desbarajuste táctico que desubicó al equipo en la medular. Excesivamente previsibles en la entrega, los centrocampistas españoles no supieron desubicar al ordenado doble pivote japonés y mucho menos a la zaga, que contempló plácida toda la primera mitad.

 

Mata asumió el mando e intentó, sin demasiada fortuna, ejercer de timonel apareciendo por cualquier parcela del terreno de juego. Su hiperactividad nunca encontró premio. En el fracaso de esa labor pesó bastante la escasa ayuda que prestaron sus compañeros al mediapunta ‘blue’. Demasiado estáticos, a la escasa fluidez en la circulación de balón se le sumó el escaso atrevimiento a la hora de tirar desmarques de ruptura que batiesen líneas de presión. En ese contexto, no resulta extraño que los primeros treinta minutos se tornasen en un encuentro duelo tedioso en el que los españoles pecaron de imprecisión en el pase y abusen de la horizontalidad. El oasis en el desierto lo insinuó Juan Mata, que se aprovechó de un desdoblamiento de Martín Montoya para trazar la diagonal y probar a Gonda con un potente chut desde media distancia que el guardameta desvió a saque de esquina con una buena estirada.

 Precisamente en una jugada iniciada al lado del banderín de córner llegó el gol japonés. El zurdo Ohgihara envió un balón enroscado al corazón del área, Montoya se relajó en la marca y Otsu le ganó la partida para batir a De Gea y poner en ventaja a los suyos. Como el boxeador que se queda noqueado tras un buen directo a la mandíbula, la zaga española vivió unos momentos de confusión y Domínguez cometió un grave error en una cesión a su guardameta que Kiyotake no acertó a aprovechar tras quedarse prácticamente sin ángulo dentro del área pequeña. Los nubarrones volvieron a cubrir el cielo español con la expulsión de Íñigo Martínez. El central vasco se relajó en un control cuando era el último hombre y Nagai le arrebató la posición. Tras un forcejeo ambos acabaron en el suelo y el colegiado decidió zanjar la acción con la polémica cartulina roja.

Tras el descanso España expuso un conato de cambiar su actitud y asentarse definitivamente en campo contrario pero fue un mero espejismo que se iba a descubrir con el paso de los minutos. El peligro siguió aportándolo Japón. Los japoneses no se amedrentaron e Higashi obligó a De Gea a emplearse a fondo con un colocado disparo desde media distancia. La voluntad de darle la vuelta al marcador se transformó en ansiedad y España concedió excesivos espacios que a punto estuvieron de ser aprovechados por Nagai tras la buena ejecución de las transiciones efectuadas por su compañero Higashi. Kiyotake decidió apuntarse a la fiesta y campó a sus anchas por todo el frente de ataque, generando varias ocasiones que no encontraron su recompensa en forma de gol.

Milla experimentó con los cambios pero los recién ingresados en el terreno de juego no modificaron el negro panorama en el que estaba inmerso el combinado español. Solamente una combinación entre Mata y Jordi Alba puso en aprietos a Gonda, que cedió un saque de esquina sin ofrecer excesivas sensaciones de seguridad.  Por fortuna para el guardameta solamente tuvo que intervenir en otra ocasión, despejando un envío en profundidad de Mata que cayó en tierra de nadie. Antes de que el colegiado decretase el final del encuentro, el enérgico Nagai volvió a desperdiciar otra oportunidad para ampliar distancias cuando provocó una peligrosísima pérdida de Oriol Romeu, pero le faltó ese punto de sangre fría para batir a De Gea en el uno contra uno. A años luz del empate a uno, Japón marró la enésima ocasión de gol cuando Yamaguchi desperdició con su nefasto remate el meritorio eslalon realizado por el incisivo Kiyotake.

Japón: Gonda, H. Sakai (G. Sakai), Yoshida, Suzuki, Tokunaga; Yamaguchi, Ohgihara(Yamamura); Kiyotake, Higashi, Otsu(Saito); Nagai

España: De Gea; Montoya, Domínguez, Íñigo Martínez(Expulsado), Jordi Alba; Javi Martínez, Koke(Tello); Isco(Oriol Romeu); Mata, Rodrigo; Adrián (Ander Herrera)

Goles: 0-1 Otsu (min.34)


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