El campeón quiere continuar con su marcha triunfal en Cartagena




Hungría llega a la región murciana tras perder frente a Austria y con Adorjan como líder

Muniain, doble campeón en categoría sub-21, lidera esta nueva generación

Muniain, doble campeón en categoría sub-21, lidera esta nueva generación

Cartagena acoge mañana el duelo entre España y Hungría, un enfrentamiento que pone fin a la primera vuelta de la fase de grupos clasificatoria para la Eurocopa sub-21 de 2015 en la República Checa. Por el momento, el campeón de las dos últimas ediciones no ha dado lugar a la sorpresa y ha saldado con victorias sus tres primeros compromisos. Una goleada sin paliativos en el debut ante Austria, un triunfo contundente en un duelo de desarrollo progresivo contra Albania y una trabajada victoria el pasado jueves ante Bosnia en Murcia. Ese ha sido el sendero victorioso de un combinado sub-21 que conserva el talento y el gen competitivo de sus antecesores.

Con tramos de juego de brillantez colectiva, explotando la capacidad de desborde de sus hombres de banda o simplemente apoyándose en los recursos de la pegada y la precisión a balón parado. Los jóvenes dirigidos por Julen Lopetegui han demostrado un amplio abanico de recursos para encontrar la llave de los cerrojazos que sus adversarios, conscientes de su abismal inferioridad técnica, plantean al combinado español. España mantiene un profundo idilio con la victoria y sus rivales no encuentran el método de romper ese fuerte vínculo, como así lo atestiguan la cercanía a la treintena de duelos sin morder el polvo en el peldaño anterior a la selección absoluta.

El próximo país en intentarlo será Hungría, que viene de ser derrotada en su territorio por Austria en un duro golpe para sus aspiraciones de conquistar la segunda plaza del grupo. Para resarcirse de ese tropiezo, nada mejor que sacar algún punto de su visita a Cartagena. Una ardua tarea vista la solvencia mostrada por el conjunto español en los últimos tiempos. Los magiares son un conjunto sin excesivas dificultades para hallar la recompensa del gol pero bastante titubeante en la retaguardia. No han podido mantener la portería a cero en ninguno de sus tres encuentros disputados pero han demostrado argumentos ofensivos de peso. Su ariete de referencia, Bese, aún no se ha estrenado como goleador pero ese déficit anotador ha sido subsanado por el olfato de los centrocampistas Holman y Adorjan. El centrocampista del Liverpool, a préstamo en el Groningen esta campaña, es el jugador más destacado de esta generación húngara. Habilidoso en la conducción, descarado pero irregular, es el encargado de ejecutar todas las jugadas a balón parado y su contacto con el cuero suele enriquecer los ataques de su selección.

Un nuevo triunfo situaría al combinado español con doce puntos en su casillero y allanaría el camino hacia la República Checa para un equipo que ya empieza a edificar unos sólidos cimientos. Lopetegui ha encontrado a esos laterales de largo recorrido que tanto explota en Carvajal y Alberto Moreno (bien suplido por Bernat) y se ha aprovechado de la reconversión de Saúl Ñíguez para solucionar los problemas en salida de balón. Su nueva ubicación en el centro de la zaga ha consolidado a Rubén Pardo como pivote posicional. El riojano inicia con criterio el juego y equilibra para dar rienda suelta a las llegadas de Sergi Roberto, Óliver Torres o Suso. En la zona de ataque Sarabia, espoleado por la confianza que no le otorga Luis García Plaza en su club, explota la precisión de su pierna izquierda partiendo a banda cambiada y Muniain hace honor a los galones de su brazalete. Además, tanto Deulofeu como Jesé han aprovechado los minutos partiendo desde el banquillo ofreciendo asistencias y goles, por lo que es probable que tengan su oportunidad de inicio ante Hungría. Todo ello aderezado por la afinada puntería de Morata. Argumentos más que suficientes para pensar que la sub-21 española pueda llegar a la treintena de encuentros consecutivos invicta.

@Ivolemon25


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