Brasil vence en la superioridad numérica




Mosquito

La expulsión de Barinov desatascó al combinado brasileño

Mosquito abrió la lata y Boschilia sentenció con su doblete

Con más sufrimiento del deseado y favorecido por la superioridad numérica derivada de la expulsión de Barinov, Brasil venció a Rusia y selló su clasificación para los cuartos de final del torneo. Acostumbrados a golear a sus adversarios en la fase de grupos, los jóvenes brasileños se vieron obligados a enfundarse el mono de trabajo y madurar un encuentro incómodo desde los primeros compases. La adelantada presión rusa complicó la aseada salida de balón y brasileña cortocircuitando el lumínico talento de Nathan. El ’10′ verdeamarelo y su país lo acusó estrellándose en numerosas ocasiones frente a la ordenada barrera rusa. Desaprovechados los costados, la falta de participación del mediapunta Atlético Paranaense facilitó la sólida conexión entre el doble pivote ruso y la pareja de centrales. Brasil había sepultado a sus adversarios a base de velocidad en el frente ofensivo traducida en fulgurantes inicios, pero se encontró un duro escollo en la disciplina táctica de los rusos.

Firme en su posicionamiento, la escuadra dirigida por Khomukha renunció a su papel de víctima y se atrevió a incomodar el sistema defensivo sudamericano con los punzantes movimientos desde los costados. El duelo se niveló y a su vez se alejó de las áreas. Rusia no pasaba apuros, pero cuando se vio en peligro recurrió a la figura de su guardameta. A falta de fluidez ofensiva Brasil recurrió a la pizarra y se quedó al borde de romper la igualdad en el marcador con un saque de esquina. Danilo emergió con potencia entre todos los integrantes del área y cabeceó con vehemencia pero Mitryushkim, que no había intervenido de manera decisiva hasta entonces, hizo acopio de agilidad y reflejos para desviar el remate con una excelente estirada. Con Nathan desaparecido y Boschilia sin espacios para destrozar a los zagueros con sus potentes diagonales, a Brasil se le nublaron las ideas y poco a poco fue enredándose en la telaraña defensiva adversaria.

El peligroso remate de Lucas fue la única ocasión clara dentro de una primera mitad igualada, en la que ningún conjunto pudo someter a su rival. Tras el descanso, el panorama cambió. Brasil introdujo mayor velocidad a su circulación ofensiva y a la sólida zaga rusa comenzó a titubear. Fruto de ello, Boschilia y Caio gozaron de excelentes oportunidades para poner en ventaja a los verdeamarelos pero el atento Mitryushkin subsanó los errores de sus zagueros. Los pupilos de Alexandre Gallo dominaban la posesión y se asentaron territorialmente en campo contrario, pero les faltaba ese punto de precisión necesaria para derribar la resistencia rusa. Con el transcurrir de los minutos creció la tensión y se hicieron visibles los nervios. Rusia erró en la salida de balón originando una clara ocasión de peligro que ni Mosquito ni Kenedy acertaron a aprovechar y, aún, con el susto en el cuerpo, recibió un duro golpe moral en forma de expulsión después de que Barinov viese la cartulina roja como castigo a una violenta entrada.

Los cañonazos de Brasil horadaban poco a poco la muralla rusa y, espoleados por su superioridad numérica, a base de insistencia lograron el propósito de derribarla. Auro, uno de los mejores recursos que encontraron los cariocas para ser profundos en la tarde de hoy, se sacó de la manga una enérgica cabalgada y tras un doble caño sirvió el gol en bandeja a un oportunista Mosquito que no desaprovechó la asistencia. El gol allanó el camino de la victoria brasileña y dio paso a nuevas oportunidades para aumentar las distancias. Aparecieron los espacios y con ellos la pegada. Perdonaron Indio y Nathan, pero no lo hizo Boschilia. El zurdo del Sao Paulo finalizó una jugada individual de Kenedy por el costado izquierdo fusilando a Mitryushkin desde el corazón del área. En el tiempo de descuento Aleksandr Makarov puso el 2-1 tras aprovecharse de un error de entendimiento entre Lucas y Eduardo pero el gol no sirvió ni para maquillar el resultado, ya que acto seguido Boschilia selló su doblete con una meritoria acción individual. Tras su trabajada victoria, Brasil ya está en cuartos. Allí se enfrentará a México, pero tendrá que hacerlo sin la pegada de su máximo goleador, el incisivo Boschilia.

Brasil: Marcos; Auro, Lucas, Eduardo, Thiago Maia; Gustavo (Indio), Danilo; Boschilia, Nathan, Caio (Kenedy); Mosquit (Leo Mendes)

Rusia: Mitryushkin; S. Makarov, Chernov, Khodzhaniyazov, Yakuba (Nikolaesh); Guliev, Barinov; Zhemaletdinov (Nurisov), Golovin, A. Makarov; Sheidaev

Goles: 1-0 Mosquito (min.72), 2-0 Boschilia (min.80), 2-1 A. Makarov (min.91), 3-1 Boschilia (min.93)

@Ivolemon25


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