España 28 – 24 Alemania. “España sabe sufrir”




Victoria más complicada de lo que dicta el resultado final. Alemania fue mejor en la primera mitad, pero los hispanos fueron superiores en la segunda. Gran partido de Aguinagalde, que apareció cuando más se le necesitaba.

España estará en la lucha por las medallas. Con su victoria ante Alemania en un partido de alto voltaje, los españoles abandonan Zaragoza tras contagiarse del espíritu guerrero de una ciudad que nunca se rinde. Fundamental la afición, que apoyó a los suyos y convirtió el Príncipe Felipe en un infierno para una Alemania que en algunos momentos creyó en la clasificación.

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España celebra la victoria con el público. Foto: somosolimpicos

Empezaron mal los hispanos. La defensa adelantada no funcionaba y los alemanes encontraban tiros fáciles con relativa facilidad. Tampoco carburaba un ataque que vivió de inspiración y la rapidez de Victor Tomás, que tiró del carro en una primera mitad algo espesa. El combinado germano llevó la iniciativa durante los primeros treinta minutos, y superaba una y otra vez a Sterbik, que se fue al banquillo dando la alternativa a un José Manuel Sierra, que fue clave de la resurrección española.

Se marcharon los teutones dos arriba al descanso, pero arrastrando dos exclusiones que no desaprovecharon los hispanos para igualar rápidamente el marcador y tomar la iniciativa. Julen Aguinagalde fue pieza clave del despertar español. El pívot del BM Atlético de Madrid se erigió en el líder del equipo y dominó a una zaga alemana que fue incapaz de frenarlo en la segunda parte.

Los alemanes empezaron a perder balones y atacar con dificultad. Sólo las intervenciones de Heinevetter y los goles del lateral Christophersen mantenían en el partido a un combinado germano que se deshizo como un azucarillo en los últimos minutos.

España, que fue de menos a más, logró tener un final de partido bastante plácido. Aguinagalde se fue hasta los siete goles y las exclusiones terminaron con cualquier posibilidad de remontada de un conjunto alemán superado por las circunstancias. Cuatro goles de diferencia quizá fueron demasiado castigo para los germanos, que fueron un dignísimo rival durante buena parte del encuentro.

Ahora toca Eslovenia en semis. El combinado balcánico se deshizo de Rusia y se convierte en la gran revelación de este mundial. La falta de experiencia de los eslovenos en este tipo de competiciones será sin duda un ventaja que los hispanos deben aprovechar.


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