DÍA V. RESUMEN: Y al quinto día, Mireia se hizo plata




Mireia Belmonte dio en la piscina la primera medalla española, plata en 200m mariposa. Samuel Hernanz, quinto en aguas bravas y Andrés Mata, sexto en halterofilia. Uchimura, rey de la gimnasia.

La primera semana española en Londres tenía que ser suya. No era Phelps, pero competía en siete pruebas buscando finales y soñando con el podio, el primero de la natación desde hace 12 años, Sidney y Nina Zhivaneskaya. No la encontró en los 400m estilos y quedó fuera de las finales de 400m libres y 200m estilos. Sí donde, quizá, menos se esperaba, en los cuatro largos de la mariposa. Así es el deporte, que premia a España tras cinco días de angustia en un país que vuelve su vista a los deportes menos mediáticos cada cuatro años exigiendo resultados. Mireia Belmonte espantó todos sus fantasmas, esos que le acusaban de no rendir, de sucumbir ante la presión de las grandes competiciones. Campeona de Europa precoz, con 17 años en 2008, Pekin aún le pilló demasiado joven. En el mundial de Shangai, hace un verano, fue de menos a más, hasta terminar entrando en la última final del programa, la de 400m estilos. Allí pareció quitarse los complejos, un camino que ha desembocado en la final de hoy, una prueba en la que Mireia tenía la octava mejor marca del año y la cuarta de las semifinales. Como reconocería después, Belmonte salió sin táctica, a morir. Y lo demostró pronto, primera a mitad de la prueba, llegó a sacarle casi medio cuerpo a la china Jiao, record olímpico y finalmente campeona. Cuando las fuerzas fallaban Mireia supo aguantar y dar a España su primer gran éxito. La natación española vuelve a sonreir gracias a la joya de Badalona tras años de tinieblas.

Y el día deparó más alegrías. Samuel Hernanz terminó quinto en el K1 de aguas bravas, una de las especialidades con más evolución en los últimos años. Puede parecer otro palo, pero mañana es la gran opción, la de Maialen Chourraut. En halterofilia, otro de esos deportes abandonados, Andrés Mata terminó sexto en sus primeros Juegos. Dos diplomas y pudieron ser más. Las chicas del 4x200m libres, Mireia incluida, batieron el record español pero quedaron fuera de la final por dos puestos. Fabián González comprobó desde la novena posición la dictadura del japonés Uchimura en el concurso completo individual de gimnasia. Su salto fue el cuarto mejor, más de 16 puntos. El nipón brilló como nunca en ese aparato, pero ganó por su regularidad. Noveno también terminó Jonathan Castroviejo en la contrarreloj cantada de Wiggins, que entonó el segundo Dios salve a la reina tras su primer oro en remo. A Luis León Sánchez, opción para algunos, le hundieron las caídas.

De Weimouth llegan noticias contradictorias. Marina Alabau sigue líder tras cuatro regatas en RSX y el Match Race tercero, pero Iker y Xabi dieron otro paso atrás. Mañana se estrena el 470 con campeonas del mundo a bordo. En Wimbledon tampoco sacan pecho los españoles. Ferrer, la mejor opción individual, cayó ante el 17 del mundo en un horrible partido. Antes de los cuartos también se despidió Feliciano. El dúo de derrotados deberá recuperarse si quiere entrar mañana en semifinales de dobles. Almagro, ya diploma, es la otra opción para que el tenis no vuelva de vacío, algo que no ocurre desde Los Ángeles 84. En los equipos hubo de todo. La maldición del hockey, derrota contundente ante Australia y plaga de lesiones, empate corajudo de las chicas del waterpolo y gran victoria de las del balonmano. Las mujeres hicieron lo que ayer no consiguieron los de Valero Rivera: Ganar a Dinamarca. También hubo victoria para Nathan Adrian en la prueba reina de la velocidad en la piscina, los 100m libres. Agnel no es el rey absoluto. Mireia, de momento, lo es de una España más tranquila.


Deja un Comentario