DÍA XIV. RESUMEN. El ruso de Seúl




Victor An, ruso de origen norcoreano, se convierte en el mejor medallista de la historia en el patinaje en pista corta. Canadá gana el torneo masculino de curling y se deshace de Estados Unidos de camino a la final de hockey. Ucrania se lleva una alegría en biatlón.

Victor An saldrá de Sochi, los Juegos de su nuevo país, como el referente del patinaje en pista corta después de sumar el quinto y sexto oro de su vida en una tarde en los 500m y el relevo de 5000m, un éxito que unir a los 1000m -y al bronce en los 1500m- y a los oros en 1000m, 1500m y el relevo de 5km de Turín 2006. Claro que entonces Victor An aportó sus medallas a Corea de Sur, su país de nacimiento. Desde entonces, han pasado ocho años en los que ha tenido tiempo para sufrir una gravísima lesión de rodilla que a punto estuvo de terminar con su carrera en 2008. Se recuperó a tiempo para Vancouver, pero no fue seleccionado y comenzó ahí la venganza contra su patria. Ahn Hyun-Soo empezó a ser Viktor Ahn en 2011, cuando se trasladó a Moscú como quien ficha por un equipo porque le ofrece mejores condiciones. El patinador pelirrojo, que iguala al estadounidense de origen japonés Apolo Anton Ohno con ocho medallas, aunque el neoruso de mayor calidad, resolvió la prueba individual con una gran última vuelta, tras ir rezagado las primeras vueltas. Minutos después, ayudó a sus tres nuevos compatriotas para acabar apuntándose una victoria que supo aún mejor tras un cerrado duelo con Estados Unidos, que llegó a complicarse demasiado. Los rusos no se dieron por vencidos y se marcaron de paso un nuevo récord olímpico.

Victor An. Foto de Bernat Armanque

Victor An. Foto de Bernat Armanque

A pesar de la pérdida de An, Corea del Sur sigue teniendo fuelle en el hielo. Lo demostró poco después Seung-Hi Park, la joven de 21 años que se colgó el segundo oro de estos Juegos en los 1000m, tras el relevo de 3000m y el bronce en el medio kilómetro. Se trata de la confirmación de una joven talento que ya pisó dos podios en Vancouver cuando era una primeriza. En Sochi mantuvo a raya a todas.

Como a Rusia, a Canadá se le sigue mejorando el color con la recta final de los Juegos. Es una semana de remontada para los de la hoja de arce, exigidos en Sochi por los excelentes resultados cosechados en su casa en 2010. Los deportes colectivos le dan vida. Si ayer fueron ellas, hoy los hombres ganaron el torneo de curling, en un enfrentamiento cómodo ante los británicos, la revelación de los Juegos tras subir al podio 90 años después de la primera aparición de la petanca de hielo en el mundo olímpico -se tomaría un larguísimo paréntesis hasta Nagano 98-. Canadá sumó así su tercer oro olímpico consecutivo tras mostrarse intratable en la final (9-3). En la fase decisiva los americanos no han dado tregua, haciendo olvidar algún patinazo de la primera fase, como el de Suecia -que ayer ganó el bronce ante China-. Para completar la fiesta Marielle Thompson y Kelsey Serwa hicieron diana doble en el cross femenino del esquí libre y los hombres del hockey entraron en la final tras deshacerse por 1-0 de Estados Unidos en la final anticipada. Suecia, que apartó a Finlandia, parece un rival más asequible en la final del domingo.

Siguiendo en la nieve, los estadounidenses, antes de tanta frustración, habían disfrutado a primera hora de la mañana de la victoria de la joven de 18 años Mikaela Shiffrin en el slalom. En las montañas de Krasnaya, la también campeona mundial dejó sin oro a las austriacas. Más emotivo aún fue el desenlace del relevo femenino 4x6km del biatlón, donde las ucranianas regalaron una alegría a un país en serios problemas políticos derrotando a rusas y noruegas, igual de precisas en el tiro pero menos hábiles con los esquís. ¿Y España? De descanso.

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@Ismael_Prz


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