DÍA VIII. RESUMEN: Trampolín en rojo y blanco




Kamil Stoch consigue el segundo oro en el trampolín largo. Kasai logra otra plata 20 años después. Rusos y polacos suman dos oros. Anna Fenninger vence el supergigante, donde Carolina Ruiz se cae. Ander Mirambell no alcanza sus objetivos en skeleton.

Cumplida la primera semana de Juegos, los oros parecen llegar por paquetes. Si el viernes fueron Suiza y Bielorrusia los que sumaron de dos en dos, hoy fue el día de los anfitriones, necesitados de victorias para ascender en el medallero a pesar de ser los que más metal acumulan, con 15, y de Polonia. Los centroeuropeos encontraron su guía en Sochi en Kamil Stoch, el rey del trampolín después de certificar su oro en el trampolín largo seis días después de ganar el corto. No había un claro favorito y el polaco ocupó el trono. Ya dominador desde la primera ronda, se sobrepuso a lo que acaba de ocurrir. El japonés Noriaki Kasai, de 41 años, se acababa de situar líder dos décadas después de ser subcampeón en Lillehammer 94. En medio de la sorpresa en la instalación de Russki Gorki, Stoch logró un vuelo bien ejecutado, aunque lejos de ser el más largo de la noche, para cerrar su segundo oro y mandar al veterano japonés a repetir plata. Muy lejos de esa batalla estaban el resto de favoritos, los austriacos, ni Diethart, ni siquiera en la final, ni Schlierenzauer, que terminó séptimo, opositaron a nada. Tampoco Harry Potter, es decir, el suizo Ammann, capaz de lograr la machada de Stoch en 2002 y 2010 y fuera de juego este año. Otra vieja gloria que no recordará Sochi con cariño es Shani Davis, a un mundo de los mejores en los 1500m del patinaje de velocidad pese ir más rápido que en Turín y Vancouver, donde fue segundo. Era el día de los polacos y ganó el semidesconocido Zbigniew Brodka, dos años más joven.

Anna Fenninger, vencedora del supergigante. Foto de Tschaensky

Anna Fenninger, vencedora del supergigante. Foto de Tschaensky

En la pista corta era el día del kilómetro masculino y Victor An impuso veteranía ante su público. El ruso nacido en Corea del Sur reconquistó el primer puesto que ya logró en Turín. Minutos antes otra que ya conocía el sabor de la gloria olímpica, la china Yang Zhou, había revalidado oro en los 1500m. El otro gran éxito local iba a llegar en la pista de bobs de Sanki. Las mangas definitivas del skeleton certificaron el dominio desde el viernes de Alexander Tretiakov. Martin Dukurs, el letón que se presuponía gran rival, sólo consiguió derrotarlo en la tercera bajada, mientras su hermano Tomass se quedaba fuera del podio. Para la celebración sobre el trineo ya no estaba Ander Mirambell, el barcelonés que parece un bicho raro en un deporte con nula tradición. Aún consciente de su papel imposible, el español dibujaba en sus sueños una progresión que se cortó en Sochi. Del 24º de Vancouver, al top 20 en Sochi y a mejorar más en 2018. La realidad ya le había frenado el viernes y no pudo salir de la 26ª posición, ganando sólo al irlandés Greenwood y llevándose un moratón como mejor recuerdo.

Mirambell puede consolarse mirando a Carolina Ruiz. Renunció a la super combinada en el inicio de la semana, se estrelló contra la red en el descenso y volvió a repetir experiencia en el super gigante. Para olvidar. Ganó la austriaca Anna Fenninger por delante de la alemana Hoefl-Riesch, campeona el lunes. En el esquí menos vertiginoso, el de fondo, tuvieron más chance las nórdicas. Las suecas vencieron a Finlandia y Alemania en el relevo 4×5 kilómetros en un pañuelo de un segundo tras casi una hora sobre la nieve. Casi igual de intenso fue el gran duelo del hockey hielo masculino entre estadonidenses y rusos, un partido que evoca a la historia de los Juegos invernales y a la Guerra Fría. Los americanos vencieron en la prórroga y lideran el grupo A.

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@Ismael_Prz


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